A través de un canon hidroeléctrico, Río Negro cobrará el uso del agua en las represas del río Limay
La provincia de Río Negro dio un nuevo paso para implementar un esquema de cobro por el uso de los recursos hídricos destinados a la generación de energía eléctrica. El proyecto, impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck, propone que las futuras concesionarias de las represas ubicadas sobre el río Limay abonen una compensación económica por utilizar el agua como insumo para producir electricidad.
La iniciativa forma parte de las negociaciones vinculadas al nuevo esquema de concesión de los complejos hidroeléctricos del Comahue, entre ellos El Chocón, Alicurá y Piedra del Águila, instalaciones estratégicas para el sistema energético argentino.
Según explicó el gobierno provincial, el objetivo es que Río Negro reciba una retribución adicional por el aprovechamiento de un recurso natural que se encuentra bajo jurisdicción provincial. La propuesta se apoya en el principio establecido por la reforma constitucional de 1994, que reconoció el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales.
El proyecto contempla que las futuras operadoras de las centrales hidroeléctricas paguen a la provincia un monto equivalente al 1% de la facturación obtenida por la venta de energía eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Este ingreso se sumaría a las regalías hidroeléctricas que actualmente perciben las provincias.
Desde la administración rionegrina sostienen que se trata de un hecho inédito en el país, ya que por primera vez se reconoce de manera explícita el derecho provincial a percibir un canon por el uso del agua destinada a la generación eléctrica. Además, el acuerdo alcanzado con Nación también contempla mecanismos para fortalecer la participación provincial en la administración y control de los recursos hídricos.
Las autoridades estiman que la implementación del nuevo esquema podría incrementar significativamente los ingresos vinculados a la actividad hidroeléctrica. El monto final dependerá tanto de los niveles de generación como de los precios de la energía, aunque las proyecciones oficiales indican que la recaudación podría multiplicarse respecto de los valores actuales.
La discusión se produce en paralelo al proceso de licitación y renovación de las concesiones de las represas del Comahue, que en conjunto aportan aproximadamente una cuarta parte de la generación hidroeléctrica del país. En ese contexto, Río Negro y Neuquén buscan consolidar una mayor participación en los beneficios económicos derivados del aprovechamiento de los recursos hídricos de la región.
¿Tendrá impacto en la minería?
El canon que impulsa Río Negro se aplicaría a las empresas concesionarias de las represas hidroeléctricas, no a los usuarios finales de la energía. Por lo tanto, no implica automáticamente un nuevo tributo para las compañías mineras que operan en ese provincia.
En el corto plazo, el impacto sobre los proyectos mineros es prácticamente nulo. Sin embargo, en el mediano plazo puede convertirse en otro antecedente dentro de la discusión sobre qué porcentaje de la renta de los recursos naturales debe permanecer en las provincias donde se desarrollan los proyectos.
De ser aprobado, el nuevo canon se convertiría en una herramienta adicional para financiar obras de infraestructura, servicios y programas provinciales, en un escenario donde las provincias productoras buscan ampliar su participación en la renta generada por los recursos naturales bajo su jurisdicción.
M&D con información Energía360