Diputados nacionales van a la Iglesia por la Ley de Glaciares
Liderados por el controvertido diputado y militante social, Juan Grabois, un grupo de legisladores del Frente Grande se reunieron con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina para buscar consensos y apoyo público en la oposición a la modificación de la Ley de Glacaiares.
Grabois y las diputadas Adriana Serquis y Fernanda Miño mantuvieron un encuentro con el arzobispo Marcelo Daniel Colombo, junto a legisladores de otros bloques.
“La Pastoral Social junto a distintos obispados comparten la posición de defender la actual Ley de Glaciares frente a cualquier intento de modificación que implique un retroceso ambiental. Proteger nuestros glaciares es defender el agua y nuestro futuro”, señalaron en una publicación en X acompañada de una foto del encuentro.
Además, convocaron a participar “masivamente” de las audiencias públicas que se realizará los próximos 25 y 26 de marzo y en las que ya hay más de 20 mil inscriptos.
No es la primera vez que la Iglesia se muestra públicamente con un fuerte mensaje sobre la modificación de la Ley Nº 26.639. Hace algunas semanas, la Pastoral Social exhortó a los senadores y diputados a votar en contra del proyecto a través de una carta abierta.
En la misiva, la Comisión Episcopal llamó a los legisladores “a mantener y fortalecer los presupuestos mínimos de protección establecidos por la normativa vigente”. Allí señalaron que la ley constituye "un hito fundamental" para la preservación de reservas estratégicas de agua dulce, ecosistemas únicos y un patrimonio natural clave para las generaciones presentes y futuras.
Entre otros puntos, la carta subrayó que los glaciares "no son simples recursos económicos", sino fuentes de agua y reguladores del clima y del ciclo hídrico, cuyo deterioro impacta especialmente en los sectores más vulnerables y en comunidades originarias. Y citaron ahí la Doctrina Social de la Iglesia y la encíclica Laudato si', al afirmar que no existen dos crisis separadas -ambiental y social- sino una sola crisis socioambiental.
El texto concluyó con un llamado a que los representantes nacionales adopten decisiones "valientes y proféticas" orientadas al bien común y a la solidaridad intergeneracional, ante lo que describen como un escenario global de creciente crisis hídrica.