Una advertencia desde Chile

Un alud dejó dos mineros muertos en Chile y los temporales obligan a reforzar la seguridad minera en Argentina

Dos contratistas de Codelco murieron durante tareas de inspección en El Teniente, pese a que la operación principal estaba detenida por mal tiempo. La intensificación de los temporales del Niño obligan a revisar los riesgos de temporales en toda la cordillera de los Andes y en los proyectos argentinos de cobre que o litio que avanzan en exploración y construcción.
Por aquí corrio el alud que mato a dos trabajadores en Chile
Por aquí corrio el alud que mato a dos trabajadores en Chile

La muerte de dos trabajadores en la División El Teniente, de la estatal chilena Codelco, encendió una señal de alerta para las explotaciones mineras de alta montaña en Argentina. El accidente ocurrió el domingo 11 de octubre, cuando un alud de nieve y barro alcanzó una zona de la mina a cielo abierto, en la Región de O’Higgins.

Las víctimas pertenecían a la subcontratista San Lorenzo, que prestaba servicios a la contratista Aura, y realizaban tareas de inspección cuando ocurrió el deslizamiento.

Las operaciones principales estaban suspendidas por el mal tiempo, pero tres trabajadores permanecían en el área y solamente uno consiguió ponerse a salvo.

La tragedia se produjo en un contexto de temporales en Chile y de fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que modifica los patrones de lluvias en distintas regiones.

Las autoridades investigan las condiciones meteorológicas y las decisiones operativas que rodearon el accidente.

El riesgo climático aumenta

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó el 8 de octubre que El Niño continúa fortaleciéndose, con más del 83% de probabilidad de mantenerse fuerte o muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.

Ese pronóstico no significa que todos los sectores cordilleranos sufrirán temporales, pero sí exige examinar escenarios locales de precipitaciones y temperaturas.

Las nevadas intensas, lluvias sobre nieve, deshielos y cambios bruscos de temperatura pueden desencadenar avalanchas, aludes de barro, desprendimientos y cortes de caminos. Son amenazas que adquieren especial importancia en proyectos argentinos ubicados a más de 3.500 o 4.000 metros de altura.

En Chile, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantenía una alerta temprana preventiva para la Región de O’Higgins, con pronósticos de tormentas y precipitaciones.

La existencia de esa advertencia refuerza la necesidad de revisar cuándo se habilitan tareas fuera de las operaciones habituales.

Veladero y su experiencia

La mina Veladero dispone de un Operativo Invierno que incluye niveles de alerta, evaluación meteorológica, restricciones de circulación, refugios y procedimientos de emergencia.

En julio de 2026 la compañía dispuso una suspensión preventiva de sus operaciones por un temporal extraordinario y mantuvo solamente funciones esenciales, hasta garantizar la seguridad de todos sus trabajadores.

El caso de El Teniente incorpora una advertencia concreta para los proyectos mineros que estan en cordillera: detener la producción no elimina el riesgo de quienes siguen realizando inspecciones, mantenimiento o despeje de caminos.

Cada salida durante una alerta debería tener una autorización específica, una justificación operativa y condiciones de seguridad verificadas.

También resulta fundamental determinar quién tiene autoridad para cancelar actividades aunque sean consideradas indispensables.
La decisión de parar debe alcanzar a empleados propios y contratistas, sin diferencias en la aplicación de los protocolos.

Los proyectos de cobre y litio

Los riesgos se extienden a Vicuña —que integra Josemaría y Filo del Sol—, Los Azules, Altar, El Pachón y otros desarrollos de cobre, así como a todos los proyectos de litio ubicados en la cordillera de los Andes, tanto en etapa de exploración como de preparación.

El tránsito por caminos de montaña, las perforaciones aisladas, los campamentos y los equipos pesados requieren evaluaciones diferenciadas de la exposición al clima.

En una futura etapa de construcción, la multiplicación de vehículos, personas y empresas contratistas aumentará la complejidad de las emergencias.

Por eso, las obligaciones de seguridad deben establecerse en forma permanente y alcanzar a quienes construyen caminos, transportan insumos, perforan o ejecutan obras.

Medidas que deben reforzarse

La experiencia en minería de alta montaña indica que la primera prioridad es actualizar los mapas de riesgo de cada sitio, con identificación de corredores de avalanchas, laderas inestables, cauces temporarios y rutas que puedan quedar bloqueadas.

Esos mapas requieren monitoreo meteorológico y geotécnico, además de inspecciones después de nevadas y lluvias.

La segunda es establecer umbrales claros para suspender actividades y criterios escritos para reabrir caminos. Los trabajos de excepción durante temporales deben contar con autorización específica, comunicaciones confiables, refugios disponibles y planes de rescate adecuados al terreno.

La tercera es aplicar las mismas exigencias a toda la cadena de contratistas. La compañía operadora debe verificar que sus prestadores conozcan las alertas, registren desplazamientos, realicen simulacros y puedan detener una tarea si aparecen condiciones inseguras.

Las autoridades y controles

El Decreto 249/2007 establece en Argentina las obligaciones de higiene y seguridad para la actividad minera y exige prevenir los riesgos asociados a las tareas. La supervisión, sin embargo, no puede limitarse a comprobar la existencia de manuales: debe verificar su aplicación frente a emergencias concretas.

En Chile, la Fiscalía y la Policía de Investigaciones iniciaron actuaciones para esclarecer el episodio.

Codelco confirmó que colaborará con la investigación y comunicó que sus operaciones en el sector ya estaban detenidas por las condiciones meteorológicas.

Por qué es importante

La minería del cobre y litio prevé movilizar miles de trabajadores y cuantiosos recursos en zonas cordilleranas argentinas. Un accidente puede provocar consecuencias irreparables, paralizaciones, investigaciones judiciales, demoras y mayores costos.

El aprendizaje para todos los proyectos en exploración y construcción es claro: la seguridad tiene que mantenerse incluso cuando la mina está detenida.

Frente a un temporal, ninguna intervención debe autorizarse sin condiciones reales para proteger la vida de quienes trabajan.

 

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