Trabajadores de Centinela rechazan la oferta de Antofagasta Minerals y abren camino a una posible huelga en Chile
Los trabajadores de dos sindicatos de Minera Centinela, operación de cobre controlada por Antofagasta Minerals en el norte de Chile, rechazaron la última oferta presentada por la compañía durante la negociación colectiva y votaron a favor de una eventual huelga. El 98,73% de los trabajadores que participaron de la votación apoyó la paralización, con una participación del 100% de los afiliados habilitados.
La decisión corresponde a los sindicatos de Minera Esperanza y Distrito Centinela, que llevan adelante por primera vez una negociación colectiva conjunta. El principal reclamo está relacionado con las diferencias que, según las organizaciones sindicales, existen en remuneraciones y beneficios entre trabajadores que realizan funciones equivalentes pero pertenecen a distintos sindicatos.
El rechazo de la propuesta no implica todavía el inicio de una huelga. De acuerdo con el procedimiento laboral chileno, ahora debe desarrollarse una mediación obligatoria de cinco días ante la autoridad laboral, período que puede extenderse otros cinco días si ambas partes están de acuerdo. Si no se alcanza un entendimiento durante esa instancia, los trabajadores podrán iniciar una paralización legal.
Antofagasta Minerals no realizó comentarios sobre la negociación colectiva. Los sindicatos, en cambio, sostienen que la empresa no aceptó abordar una solución que permita equiparar las condiciones laborales entre trabajadores que desempeñan funciones similares.
La disputa se produce mientras Centinela atraviesa una de las mayores etapas de inversión de su historia. La operación está en plena construcción de un segundo concentrador, un proyecto cuyo costo de capital fue estimado en US$4.400 millones y que contempla una nueva planta con capacidad para procesar 95.000 toneladas de mineral por día.
Un conflicto laboral en plena expansión de la mina
Centinela está ubicada en la Región de Antofagasta, unos 1.350 kilómetros al norte de Santiago, y es propiedad en un 70% de Antofagasta plc. La operación combina depósitos de sulfuros y óxidos y produce concentrados de cobre con contenidos de oro y plata, además de molibdeno y cátodos de cobre.
Durante 2025 produjo 240.400 toneladas de cobre, un 7% más que el año anterior. También produjo 156.500 onzas de oro y aumentó en 42% su producción de molibdeno. Para 2026, la compañía proyecta una producción de entre 195.000 y 215.000 toneladas de cobre en Centinela.
La expansión es uno de los principales proyectos de crecimiento de Antofagasta Minerals. El Segundo Concentrador de Centinela permitirá incorporar 95.000 toneladas diarias de capacidad de procesamiento y será abastecido principalmente con mineral proveniente de los depósitos de Esperanza Sur y Encuentro.
La nueva instalación se construye a pocos kilómetros del concentrador existente, que tiene una capacidad nominal de 107.000 toneladas diarias. Antofagasta espera que, una vez operativo, el nuevo concentrador permita duplicar la producción de cobre en concentrados, además de incrementar la producción de oro, molibdeno y plata.
El proyecto también incorpora tecnologías como rodillos de molienda de alta presión, flotas mineras autónomas y un centro integrado de operación remota ubicado en Antofagasta. La construcción comenzó formalmente después de la estructuración del financiamiento del proyecto y tiene como objetivo completar las obras durante 2027.
La negociación que puede definir el próximo paso
La negociación colectiva adquiere especial importancia porque involucra a unos 730 trabajadores y se desarrolla de manera conjunta entre dos organizaciones sindicales. El proceso comenzó con una propuesta presentada por los gremios el 14 de agosto y posteriormente avanzó hacia la votación de la oferta de la compañía.
El punto central planteado por los sindicatos es la diferencia de condiciones entre trabajadores que, según sostienen, realizan funciones equivalentes. Las organizaciones consideran que las diferencias en remuneraciones y beneficios constituyen un problema que debería resolverse dentro del nuevo contrato colectivo.
Los sindicatos también señalaron que cuentan con planes de contingencia frente a una eventual paralización. Sin embargo, el proceso todavía tiene una instancia de negociación antes de que pueda concretarse una huelga.
El momento en que se produce el conflicto resulta significativo para Centinela. La operación no solo representa una parte importante de la producción de cobre de Antofagasta Minerals, sino que se encuentra en medio de un programa de expansión que demanda grandes volúmenes de trabajadores, infraestructura y servicios para completar la construcción del segundo concentrador.
La próxima etapa será, por lo tanto, la mediación obligatoria entre la compañía y los sindicatos. El resultado de esa instancia determinará si las partes consiguen cerrar un nuevo contrato colectivo o si Centinela enfrenta finalmente una paralización en una etapa particularmente relevante para el desarrollo de su expansión.
M&D con información de MiningWeekly