2025-08-26

Aumenta la estimación del consumo de agua en Josemaría: Los datos del nuevo IIA

El proyecto sanjuanino de cobre presentó la segunda actualización de su Informe de Impacto Ambiental (IIA) con nuevos datos sobre procesamiento y explotación de mineral, lo que elevó las estimaciones sobre el consumo de agua de la mina.

Según consta en el documento al que accedió Minería & Desarrollo, se actualizó el modelo del balance hídrico del sitio de la mina y se modelaron tres escenarios denominados caso base, caso óptimo y caso de análisis de sensibilidad, considerando distintas condiciones de recuperación del agua de exudación por la consolidación de colas y prácticas de gestión operativa.

Teniendo en cuenta el escenario más conservador, el requerimiento de agua de reposición externa del Proyecto se incrementa a un promedio anual de aproximadamente 1.200 L/s durante los periodos de producción máxima, bajo condiciones climáticas promedio, evaluó la empresa en el Informe.

Según este escenario, se proyecta un flujo de entrada al Proyecto de 1.027 Hm3 en total durante la construcción y la operación, para condiciones climáticas promedio. Los flujos de ingreso se componen de 890 Hm3 de agua de reposición externa y 137 Hm3 de flujos de entrada adicionales.

La principal actualización en el diseño de la mina respecto a lo informado en presentaciones anteriores consiste en un aumento en el inventario explotable a 1.425 millones de toneladas de mineral, acompañado de un incremento en la tasa de procesamiento nominal de 175.000 toneladas por día (175 ktpd), lo que se traduce en una ampliación en la duración de la vida útil de la mina 25 años.

La compañía señaló en el informe que “debido al incremento de mineral a explotar y la actualización del balance hídrico del sitio de la mina, se proyecta un aumento en el requerimiento de agua del Proyecto”. El diseño actualizado considera un suministro multifuente de agua de reposición externa. Además de los campos de pozos A y B, se incorpora un campo de pozos en el sector de La Majadita y, en años posteriores, suministro de agua desalinizada procedente de Chile, siempre que se obtengan todos los permisos necesarios de manera oportuna.

Además, Vicuña informó que optimizó el proceso para lograr que el 73% de la demanda total de agua de proceso sea abastecida por agua recirculada en el sitio de la planta y por agua recuperada del depósito de colas, considerando la tasa de producción nominal.

Los motivos del aumento del consumo de agua

Los principales factores que han impulsado este incremento, según indica la compañía en el documento, pueden atribuirse principalmente al cambio en el plan de mina, con un aumento del 40% en el tonelaje de mineral y colas; esto ha dado como resultado un área de fundación más extensa para la obra y mayores áreas activas de playa de colas, lo que ha incrementado las pérdidas por evaporación a lo largo de una vida útil de la mina más prolongada.

Además, los parámetros hidrometeorológicos utilizados en modelos previos de balance hídrico han sido actualizados con información adicional disponible, lo que ha dado como resultado pérdidas por evaporación significativamente mayores.

La empresa también introdujo mejoras en el modelo de balance hídrico, particularmente en lo relacionado con las filtraciones por consolidación de colas y la recuperación de agua de exudación, que han generado un aumento en los requerimientos de agua de reposición externa según el modelo.

Agua desalinizada desde Chile

Tal como había trascendido con declaraciones de distintos directivos de Vicuña, planean traer agua desalinizada del Pacífico.

El IIA de Josemaría precisa que la compañía estima que desde el año 7 de operación aproximadamente, siempre que se obtengan todos los permisos necesarios de manera oportuna, la principal fuente de agua para el Proyecto será agua desalinizada proveniente del Océano Pacífico, que será suministrada a través de un acueducto a través de la República de Chile.

Impactos

Vicuña también realizó una actualización de la valoración de impactos y señaló que “para la calidad de agua superficial se considera un impacto negativo moderado en etapas de construcción y operación en área de Mina”.

Respecto a la cantidad de agua subterránea se considera un impacto negativo moderado y severo en etapas de construcción y operación, respectivamente, en el sector de los campos de pozos debido al mayor requerimiento de agua de reposición externa, según consta en el documento.

Sin embargo, la compañía señala que debe considerarse la reducción gradual de este efecto negativo a partir del ingreso del agua desalinizada proveniente desde Chile como fuente principal de agua de reposición externa del Proyecto.

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