Vicuña defendió su pedido de acceso a la línea eléctrica en San Juan
La audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) para analizar el pedido de acceso a la capacidad de transporte eléctrico y la emisión del Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública para el proyecto Vicuña puso en debate el uso de una infraestructura considerada estratégica para el desarrollo minero de San Juan.
Durante el encuentro virtual realizado este 3 de junio, representantes de empresas mineras, organismos públicos, municipios y actores del sector energético expusieron sus posiciones respecto de la utilización de la línea de alta tensión Nueva San Juan-Rodeo y de las ampliaciones proyectadas para abastecer la demanda de los futuros emprendimientos mineros de la provincia.
En ese marco, Vicuña, a través de la exposición del Gerente de Energía, Adriel Rizzato, defendió su solicitud para acceder a una porción mayoritaria de la capacidad incremental de transporte que se generará a partir de las obras previstas en el corredor eléctrico. La compañía sostuvo que la infraestructura propuesta resulta necesaria para garantizar el suministro energético requerido por el desarrollo de sus proyectos mineros.
La empresa argumentó además que las inversiones previstas en nuevas instalaciones de 500 kV constituyen un componente esencial para habilitar la puesta en marcha de los emprendimientos y acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica asociada a la actividad minera en la región.
De acuerdo a la información proporcionada por Rizzato en la audiencia, el Proyecto de Interconexión Eléctrica de Alta Tensión (PIEAT) constituye el eje central de esta propuesta, diseñado específicamente para conectar el Proyecto Vicuña con el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La magnitud de la obra responde a los altos niveles de consumo energético que demandará el emprendimiento minero, los cuales se estiman en 260 MW iniciales, con una proyección de hasta 700 MW en su etapa de máxima expansión.
Las obras principales detalladas por la compañía incluyen:
- La ampliación de las Estaciones Transformadoras (ET) Nueva San Juan y Rodeo para elevar la tensión de la línea existente de 132 kV a 500 kV.
- La construcción de líneas de extra alta tensión (500 kV) desde el nodo de Rodeo hasta la nueva ET Chaparro, extendiendo la red nacional hacia zonas que anteriormente se encontraban aisladas.
- Una línea de alta tensión de 220 kV que conectará la ET Chaparro directamente con el proyecto Vicuña.
Un punto clave de la exposición de Vicuña fue la naturaleza del financiamiento: aseguran que la expansión será costeada íntegramente con inversión privada, sin requerir aportes del Estado ni trasladar costos a los usuarios del servicio eléctrico. Asimismo, la empresa aclaró que la prioridad de acceso solicitada se limita exclusivamente a la capacidad adicional que generarán estas nuevas obras y no a la infraestructura o energía ya existente en el sistema.
Más allá del beneficio directo para la actividad minera, el PIEAT fue presentado como una obra estratégica para la infraestructura provincial. Rizzato explicó que se prevé que estas inversiones mejoren la calidad y robustez de la provisión eléctrica en el departamento Iglesia y realicen un aporte significativo para el cierre del anillo energético con la provincia de La Rioja y el norte argentino. También señaló que, una vez finalizadas, las instalaciones se incorporarán al SADI, quedando disponibles para potenciar otras actividades productivas y el crecimiento general de San Juan.
Vicuña señaló que este tramo de 500 kV hoy discutidoposee el visto bueno técnico de TRANSENER y CAMMESA, además del aval ambiental y regulatorio del ENRGE. Con la realización de esta audiencia pública, ahora será el ente regulador nacional quien deberá resolver en un plazo de 30 día.
Minería & Desarrollo