2026-09-29

Cómo fue que BHP concentró los activos que hoy definen el ritmo de la exploración mendocina

La major quedó vinculada a los ocho activos que hoy muestran más movimiento dentro de Malargüe Distrito Minero Occidental: siete por su acuerdo con Kobrea Exploration y uno por la adjudicación de El Seguro.

BHP quedó en el centro del distrito minero de Malargüe por dos vías distintas. El 5 de agosto, Kobrea Exploration anunció una alianza con la compañía sobre siete proyectos de Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). Trece días después, al cierre del concurso por El Seguro (el proyecto de cobre que Impulsa Mendoza utilizó como ancla de su esquema), la única oferta presentada correspondía a una sociedad controlada por BHP, que finalmente obtuvo la adjudicación.

La compañía no controla el distrito, pero sí concentra los proyectos que tienen información previa, acceso al terreno, trabajo de exploración o una decisión de inversión en curso. Son ocho de los 65 activos que ya cuentan con Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en las dos primeras rondas de MDMO.

En el extremo opuesto está la tercera ronda. La Autoridad Ambiental Minera rechazó los informes de impacto ambiental de Pinot IX, Las Damas y el proyecto identificado como 06123520-2020, por condiciones vinculadas con glaciares, permafrost y humedales altoandinos. El resto, 68 proyectos de MDMO III, continúa el proceso.

El distrito avanzó en la habilitación ambiental de áreas de exploración. Pero los hechos muestran una diferencia más profunda: el permiso no alcanza para que un proyecto se mueva. Entre los activos que ya tienen información y los que apenas cuentan con una DIA, Malargüe depende de quién esté dispuesto a financiar el tramo más riesgoso de la exploración.

Ocho proyectos y las decisiones que importan

El Seguro llegó a BHP mediante un concurso público. El proceso comenzó con una iniciativa privada para explorar el proyecto con opción de compra. El directorio de Impulsa la declaró de interés y abrió una licitación para permitir la competencia. Cerro Quebrado S.A., una sociedad controlada por BHP Group Limited, presentó la única propuesta.

La posición de BHP en Kobrea responde a otra estructura. BHP Metals Exploration inyectará recursos, pero la junior canadiense seguirá como operadora bajo un comité de gestión conjunto. Luego, BHP podrá seleccionar hasta cuatro de los siete proyectos incluidos en el acuerdo y obtener el 75% de participación en cada uno, siempre que financie al menos US$40 millones en exploración durante ocho años.

Las dos operaciones le dan a BHP opciones antes que obligaciones. En Kobrea, la compañía podrá decidir más adelante cuáles de los proyectos justifica llevar a una inversión fuerte. En El Seguro, deberá definir si ejerce la compra, en condiciones que se establecerán en el contrato con Impulsa.

El contraste con el resto del distrito es marcado. A fines de marzo, sobre 33 proyectos de la primera ronda con expediente individual, uno estaba en perforación y otro en exploración inicial. Siete habían presentado ampliaciones de línea de base ambiental y 24 mantenían estudios pendientes o una línea de base incompleta. Los dos proyectos que se movían eran El Perdido, de Kobrea, y El Seguro. Ambos quedaron en la órbita de BHP. La explicación empieza antes de la creación del distrito.

La información que existía antes de MDMO

Los dos caminos de BHP tienen un punto de origen común: Agaucu, una empresa mendocina que concentraba las propiedades con mayor cantidad de información previa en la zona.

Impulsa Mendoza adquirió El Seguro, prácticamente en simultáneo con su propia conformación y antes de que se hiciera pública la idea de Malargüe Distrito Minero Occidental.

El 14 de agosto de 2024, Kobrea anunció una opción para adquirir el 100% de siete propiedades de Agaucu, mediante pagos hasta por US$6,76 millones y la emisión de 3,5 millones de acciones en cinco años. La firma mendocina conserva una regalía del 1,5% sobre los ingresos netos de fundición.

Esa cartera es la que hoy integra la alianza con BHP. Kobrea hizo sobre ella el trabajo propio de una junior: en septiembre de 2025 amplió una colocación privada hasta C$8,5 millones y realizó magnetometría aérea regional. Entre enero y abril de 2026 perforó El Perdido, con seis pozos diamantinos por 2.358 metros que confirmaron un sistema de pórfido de cobre-oro-molibdeno-plata.

Es la única información de subsuelo generada hasta ahora dentro del esquema de distritos. Detrás aparece El Destino, que cerró su línea de base ambiental y compite con El Perdido por la prioridad de la temporada 2026/2027.

MDMO aceleró permisos y redujo plazos administrativos. La ventaja de estos proyectos, sin embargo, se apoyaba en información acumulada antes de la creación del esquema. Kobrea la profundizó con capital de riesgo privado. En El Seguro, esa tarea la asumió el Estado provincial.

El Seguro y el rol excepcional de Impulsa

Entre enero y marzo de 2026, Impulsa construyó una huella minera de 19,6 kilómetros desde las inmediaciones del Puesto Pachico. También reacondicionó 6,25 kilómetros de camino desde la Ruta Provincial 226 y montó un obrador sobre unos 3.500 m².

Entre marzo y abril, junto con ALH Geofísica, la empresa hizo una campaña de mapeo geológico, geoquímica, Tomografía Eléctrica Resistiva (ERT) y Polarización Inducida (IP).

El trabajo dejó 53 muestras bajo protocolo QA/QC y un primer perfil de 1.530 metros de longitud, con una profundidad de investigación cercana a 630 metros. También incorporó estudios multiespectrales, dataciones radiométricas y una línea de base hídrica surgida del monitoreo ambiental participativo.

Sebastián Piña, CEO de Impulsa, explicó en julio el sentido de ese trabajo: “Hicimos geoquímica. Hicimos estudios de geofísica. Que nos permitieron ponerlo más en valor. Y justamente era un paso más de claridad que lo que te permite es salir a negociarlo. Si no, estarías con un papel básicamente”.

También aclaró que ese modelo -a priori- no se repetirá: “No es nuestro modelo de negocio estar comprando, poniendo en valor y sacando proyectos. Nuestro modelo de negocio es hacer lo necesario para que el privado tome la posta”.

El Seguro fue el único proyecto que Impulsa adquirió y desarrolló con recursos propios. Su concurso sería el último de ese tipo. A futuro, el Código de Procedimiento Minero le reserva a la empresa un derecho de preferencia sobre áreas vacantes. Si lo ejerce, deberá licitarlas en un plazo máximo de 180 días y no podrá mantener una participación en el proyecto.

El ciclo de El Seguro fue completo: compra, DIA, accesos, información geológica y geofísica generada con fondos públicos y transferencia a una major. Pero terminó con un solo oferente. El valor que la provincia recupere por esa etapa temprana se conocerá con la firma del contrato.

Con Impulsa fuera de ese papel y la cartera de Kobrea atada a las decisiones de BHP, el problema se traslada al resto del distrito: quién va a financiar la información que todavía falta para volver invertibles a los proyectos.

Los que tienen permiso y los que no llegaron a tenerlo

Fuera de la órbita de BHP quedan 57 proyectos con DIA aprobada, pero en etapas muy iniciales.

La tercera ronda incorporó otros 71 proyectos, más que las dos anteriores juntas. Su evaluación expuso una discusión central: cuánta información de campo puede exigirse antes de autorizar una exploración, cuando parte de esa información requiere precisamente contar con permiso para ingresar al terreno.

La Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI) de la UNCuyo mantenía observaciones sobre 45 proyectos, había recomendado reelaborar otros 22 y sugerido la no aprobación de cuatro. Finalmente, la Autoridad Ambiental Minera -integrada por la Dirección de Minería y la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental- rechazó tres informes.

En Pinot IX, el dictamen de la FCAI identificó numerosos glaciares inventariados a menos de un kilómetro del polígono, probabilidad de permafrost en prácticamente toda el área y un ambiente de elevada sensibilidad geomorfológica e hidrológica.

En Las Damas, la documentación no abordaba de manera suficiente la posible interacción con ambientes glaciares y periglaciares, frente a glaciares inventariados a menos de un kilómetro de los límites norte, este y sur del polígono.

Para el proyecto 06123520-2020, el dictamen estableció una probabilidad de entre 90% y 100% de presencia de humedales altoandinos. Además, registró el hábitat de la ranita del Pehuenche (Alsodes pehuenche), asociada a vertientes y vegas sensibles a alteraciones en la calidad o cantidad de agua.

El cuello de botella del distrito

Los próximos años de MDMO dependen, en buena medida, de decisiones que BHP todavía debe tomar: si Kobrea prioriza El Perdido o El Destino en la temporada 2026/2027, cuáles de los siete activos pasan a la etapa de earn-in y bajo qué condiciones se ejerce la opción sobre El Seguro.

El resto del distrito necesita financiamiento para generar línea de base, accesos, geofísica, mapeo y perforación. Hoy eso no tiene una fuente definida.

Impulsa anticipó que no volverá a comprar ni a desarrollar proyectos. Su apuesta para cubrir ese tramo es un fondo común de inversión cerrado, registrado ante la Comisión Nacional de Valores, destinado a canalizar capital de riesgo hacia proyectos con aprobación ambiental. Su capacidad para mover la cartera todavía no fue probada.

El esquema de distritos resolvió una parte decisiva del recorrido: el acceso al permiso ambiental. También mostró que puede excluir proyectos en zonas incompatibles con la exploración por su sensibilidad ambiental. Pero todavía no logró multiplicar el trabajo que Kobrea hizo con capital privado e Impulsa con fondos públicos sobre propiedades que ya contaban con información.

Mientras no aparezcan nuevas juniors, capital de riesgo o instrumentos que financien esa etapa en los proyectos restantes, Malargüe avanzará al ritmo que fije BHP.

 

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