BHP deberá afrontar un arbitraje por la disputa salarial en su principal puerto exportador en Australia
Los trabajadores de BHP en Port Hedland, Australia Occidental, recurrirán a un procedimiento de arbitraje para intentar destrabar la negociación salarial con la compañía, luego de más de nueve meses de conversaciones sin alcanzar un nuevo convenio. La decisión fue anunciada por el sindicato Combined BHP Ports Unions, que representa a unos 450 operadores y trabajadores de mantenimiento de las instalaciones portuarias.
El sindicato solicitará a la Fair Work Commission, el organismo australiano encargado de las relaciones laborales, que declare que las partes se encuentran en una situación de negociación irremediablemente estancada. Esa declaración permitiría al regulador intervenir y establecer las condiciones de un nuevo acuerdo salarial por cuatro años. Las conversaciones se habían intensificado durante los últimos meses, con reuniones prácticamente semanales y bajo la facilitación del propio organismo laboral.
El conflicto había escalado en agosto, cuando los trabajadores realizaron dos jornadas de paro, en la que constituyó la primera medida de fuerza importante en las instalaciones de Port Hedland en un cuarto de siglo. El puerto es el principal punto de embarque de las operaciones de mineral de hierro de BHP en la región de Pilbara y uno de los mayores centros de exportación de mineral de hierro del mundo.
La disputa se centra en la propuesta salarial presentada por BHP. Para la mayoría de los trabajadores, la compañía ofreció un incremento del 17% durante cuatro años, acompañado por un pago de transición de A$25.000 distribuido en dos años y una mejora de los adicionales vinculados a los esquemas de turnos. La empresa sostuvo que su última propuesta fue presentada una semana antes del pedido de arbitraje y que continuar las negociaciones constituye el camino más rápido para alcanzar un acuerdo.
Los sindicatos, sin embargo, sostienen que la propuesta tendría un impacto negativo sobre una parte importante de los empleados. Según su planteo, alrededor del 40% de la plantilla quedaría en una situación económica desfavorable bajo las condiciones ofrecidas por BHP. La organización también cuestionó que la propuesta no refleje, a su entender, las condiciones de trabajo y las capacidades especializadas requeridas en las operaciones portuarias. Estas son posiciones expresadas por el sindicato y no una conclusión independiente sobre el contenido del convenio.
El conflicto adquiere relevancia por el papel que cumple Port Hedland dentro de la cadena exportadora de BHP. Desde ese complejo portuario se despacha buena parte del mineral producido por la compañía en Pilbara, por lo que una eventual prolongación de las medidas laborales mantiene bajo atención el funcionamiento de uno de los principales nodos de la industria australiana del hierro. Hasta ahora, BHP sostiene que las negociaciones siguen siendo la vía para alcanzar un acuerdo, mientras los trabajadores avanzan con el pedido de intervención de la autoridad laboral.
La disputa se suma a un escenario de mayor tensión laboral para BHP en Australia. El conflicto de Port Hedland ya había generado interrupciones durante agosto y ahora entra en una instancia formal ante el organismo laboral, que podría terminar estableciendo las condiciones del nuevo acuerdo si determina que las partes no pueden alcanzar un entendimiento mediante la negociación directa.
M&D con información MiningWeekly