Denuncian a una reconocida comercializadora de hierro por utilizar contratos falsos de Glencore para obtener financiamiento

La plataforma de financiamiento comercial Incomlend acusó ante la Justicia de Singapur al trader de mineral de hierro "Radiant World" de haber presentado facturas de la empresa minera que ya habían sido pagadas y contratos que no eran genuinos.
jueves 03 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

La comercializadora vritáncia de mineral de hierro Radiant World habría utilizado facturas de Glencore y contratos presuntamente falsificados para conseguir US$31,7 millones de financiamiento, según una demanda presentada ante el Tribunal Superior de Singapur por Incomlend, una plataforma especializada en financiamiento de facturas. El caso agrega un nuevo capítulo a una crisis que golpea a la compañía y profundiza las dudas sobre la documentación utilizada para respaldar sus operaciones comerciales.

De acuerdo con los documentos judiciales, un ejecutivo senior del grupo, Amit Sharma, se contactó con Incomlend en diciembre de 2025 para solicitar financiamiento garantizado mediante facturas emitidas a Glencore International AG, uno de los principales compradores de las cargas comercializadas por Radiant World. En mayo de 2026, la plataforma habría adelantado US$31,7 millones contra dos de esas facturas.

El problema surgió cuando Incomlend intentó cobrar los documentos ante Glencore en agosto. Según la presentación judicial, la compañía minera y comercializadora respondió que las facturas ya habían sido pagadas y que los contratos que supuestamente respaldaban esas operaciones no eran genuinos. La acusación constituye uno de los señalamientos más concretos realizados hasta ahora por un acreedor de Radiant World respecto de un posible uso irregular de documentación comercial.

Los abogados de Incomlend sostienen que Radiant World realizó representaciones falsas con conocimiento de su supuesta falsedad y con la intención de que la plataforma utilizara esa información para otorgar el financiamiento. La demanda busca recuperar algo más de US$34 millones, incluyendo daños y otros conceptos, y está dirigida contra Radiant World, su fundador Pinkesh Nahar y Amit Sharma.

Radiant World ha negado previamente haber cometido irregularidades y sostiene que desarrolla sus actividades bajo los más altos estándares comerciales y legales. La compañía no había presentado todavía una defensa en este expediente al momento de la publicación de la información. Sharma tampoco realizó comentarios, mientras que un abogado de Nahar no respondió inmediatamente a las consultas. Por su parte, un portavoz de Glencore declinó hacer declaraciones sobre el caso.

Una crisis que se extiende entre bancos y traders

El reclamo de Incomlend se suma a una serie de medidas adoptadas durante las últimas semanas por bancos, fondos y grandes compañías vinculadas al comercio de materias primas. Radiant World quedó bajo una creciente presión financiera después de que distintas contrapartes detectaran presuntas inconsistencias en facturas y otros documentos utilizados para obtener financiamiento.

La situación ya provocó el distanciamiento de grandes operadores internacionales como Vitol, Cargill y Glencore, mientras que entidades financieras como Deutsche Bank y KBC congelaron algunas cuentas de Radiant en Singapur y otros prestamistas suspendieron o revisaron sus líneas de crédito. El broker Marex también congeló las cuentas de derivados de la compañía.

La dimensión del problema excede además a una disputa comercial entre empresas. La Policía de Singapur abrió una investigación, mientras que organismos estadounidenses, entre ellos el Departamento de Justicia y la Commodity Futures Trading Commission, también analizan operaciones vinculadas a Radiant World, según reportes citados por Reuters y Bloomberg.

A la ofensiva de Incomlend se sumaron otras acciones judiciales. Mizuho Bank inició un proceso en Singapur, mientras que LAM Trade Finance Group II, un fondo en el que Jefferies posee una participación minoritaria, consiguió recientemente una orden de congelamiento contra Radiant World y su fundador ante la Justicia británica. Este último procedimiento constituye el primer litigio conocido relacionado con Radiant World en Reino Unido.

El cuadro resulta especialmente relevante por el tamaño que había alcanzado la compañía. Fundada a comienzos de la década de 2000 por Pinkesh Nahar, Radiant World pasó de ser un operador relativamente pequeño a convertirse en uno de los grandes traders privados de mineral de hierro, con oficinas en Reino Unido, China, India, Singapur, Suiza, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos. Según información corporativa citada por Reuters, la firma comercializa más de 80 millones de toneladas de mineral de hierro al año y también participa en mercados de metales como cobre y aluminio. Su entidad operativa de Singapur registró ingresos por US$9.600 millones en el ejercicio cerrado en septiembre de 2025.

La aparición de Glencore en el expediente resulta especialmente significativa. La gigante suizo-británica no solo aparece relacionada con las facturas cuestionadas, sino que mantenía una relación comercial con Radiant World.

Glencore dejó de realizar nuevos negocios con la comercializadora y reconoció una provisión vinculada con su exposición al grupo. Según información publicada recientemente por Bloomberg, Radiant le adeudaría a Glencore unos US$951 millones, mientras que Glencore tendría obligaciones por unos US$471 millones frente a Radiant.

La magnitud de esas cifras ayuda a dimensionar el alcance del problema. Lo que comenzó como dudas sobre documentos utilizados para operaciones de financiamiento terminó convirtiéndose en una cuestión que afecta relaciones comerciales, líneas de crédito y posiciones financieras de actores relevantes del mercado internacional de commodities.

La situación incluso derivó en un enfrentamiento entre ambas compañías. Radiant World amenaza con iniciar una demanda contra Glencore por más de US$1.400 millones, al responsabilizar a la multinacional por parte de las pérdidas que sufrió durante el deterioro de su negocio. Glencore rechazó esos argumentos y calificó las reclamaciones de infundadas.

El caso pone nuevamente bajo la lupa uno de los mecanismos centrales del comercio internacional de commodities: el financiamiento respaldado por documentos comerciales. Los traders utilizan facturas, contratos, recibos de embarque y otros instrumentos para conseguir capital antes de completar sus operaciones. Cuando la validez de esos documentos queda cuestionada, el problema puede trasladarse rápidamente desde una empresa hacia bancos, fondos, aseguradoras y contrapartes comerciales.

 

M&D con información de Bloomberg