Temporal en la cordillera: dos diques de San Juan ya superan su cota de seguridad y tras las nevadas, planean recuperar Ullum
Desde hace dos semanas, la provincia de San Juan atraviesa un escenario climático inusual. Las intensas nevadas registradas en la cordillera han generado expectativa tanto en los sectores vinculados a la gestión del agua, como en los sectores productivos; al alcanzar registros que no se veían en los últimos 22 a 25 años. David Devia, secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables de San Juan, analizó este fenómeno como un alivio necesario, pero advierte sobre la importancia de una gestión responsable frente a un clima cada vez más impredecible.
En cuanto al estado de los embalses, de Caracoles y Punta Negra ya se encuentran por encima de los límites establecidos por el Consejo de Control de Embalses y Seguridad de Presas (COSEPS).
Específicamente, Caracoles supera en 3 metros su cota de seguridad de 1.080 msnm, mientras que Punta Negra también se mantiene por encima de sus niveles establecidos.
Por su parte, el dique de Ullum es el único que aún se encuentra unos dos o tres por debajo de su objetivo, aunque se espera que los aportes de deshielo y las maniobras de trasvase permitan alcanzar la cota ideal en el corto plazo. Esta mejora en los embalses representa un incremento de la situación inicial de reservas en más de un 100%.
"Nosotros tenemos como objetivo, y de hecho, hemos mejorado a la situación inicial en más de un 100%, mantener los niveles de seguridad de cota. Con la gestión responsable, no bajamos por debajo de esos límites", dijo el funcionario a Minería & Desarrollo.
"Niño" tardío
El fenómeno actual es definido técnicamente como un "Niño tardío", caracterizado por precipitaciones nivias que normalmente ocurren en abril pero que se han desplazado al corazón del invierno. Además, la formación de "ríos atmosféricos" (una larga y estrecha franja de aire en la atmósfera que transporta grandes cantidades de vapor de agua) ha contribuido a que la intensidad de las nevadas sea muy superior a la de años anteriores, alcanzando en algunas zonas de la cordillera acumulaciones que superan los 6 metros de nieve.
"Las expectativas son bastante buenas. Lo positivo es que la intensidad de estas nevadas es muy superior a lo que hemos tenido en años anteriores. De hecho, ya estamos viendo registros que superan los últimos 22 a 25 años".
A pesar del optimismo por el blanco en las altas cumbres, Devia pone los pies sobre la tierra al explicar el ciclo hídrico, que se computa del 1 de octubre al 30 de septiembre. El secretario señala que, aunque este año cerrará con números mejores a los previstos, la provincia viene de una tendencia de reducción marcada. Mientras que el promedio histórico del Río San Juan desde 1909 es de 1.993 hm3, se espera cerrar el ciclo actual en apenas unos 630 a 650 hm3, cifras que aún están muy por debajo de la media.
Esta realidad evidencia que el cambio climático ha reconfigurado la oferta natural de agua. Por ello, la estrategia en materia de gestión de recurso hídrico, según explicó Devia, se centra en cubrir toda la demanda, llegar a los niveles de seguridad de los embalses, conformar reservas y una vez establecido el criterio de excedentes, destinarlos la recarga de acuíferos . El objetivo es crear un "pulmón" o buffer hídrico que permita sostener la demanda en caso de que los próximos ciclos vuelvan a ser de baja oferta.
"Estamos muy por debajo de lo que sería un valor promedio. El cambio climático se evidenció, se marcó la diferencia y es parte de la realidad. Si el otro año empieza de nuevo a bajar la oferta, ya tendremos un pulmón para sostener las demandas", agregó.
Pronóstico hídrico
Respecto al pronóstico hídrico oficial, el secretario manifestó que este año podría haber una demora en su publicación. La razón es técnica: al tratarse de un "Niño tardío", se esperan nevadas intensas incluso hasta la segunda quincena de septiembre. Realizar las mediciones en helicóptero antes de que finalicen estos eventos podría inducir a errores graves en el cálculo del derrame anual.
"Este año se va a demorar un poco el pronóstico porque tenemos un efecto tardío del fenómeno del Niño. Normalmente hacemos los muestreos a mediados de septiembre, pero estamos viendo que aún va a seguir nevando, al menos hasta mediados de ese mes”, manifestó el funcionario.
Finalmente, el balance hídrico provincial contemplas 120 hm3 para consumo humano de agua superficial y unos 100 hm3 perdidos por evaporación e infiltración en los embalses. Con las nevadas actuales, San Juan se prepara para un 2026 de mayor tranquilidad, pero bajo la premisa de que la abundancia de hoy es la reserva de mañana.
Por último, Devia subrayó que, si bien la naturaleza ha sido generosa este invierno, el éxito real reside en el modelo de gestión y la capacidad de los sanjuaninos para adaptar su consumo y producción a una nueva realidad climática asincrónica. El desafío de convertir este pico de máxima en una estabilidad duradera sigue siendo la prioridad absoluta.
Minería & Desarrollo