Caleras San Juan inauguró su cuarto horno y superó las 600.000 toneladas de capacidad anual

La puesta en marcha de "Matilda" completa el ciclo de inversiones 2016-2026 de la compañía, que incorporó tecnología de origen suizo. Durante el acto, el gerente general, Raúl Cabanay, reclamó avances en la Ruta Nacional 153 y una ampliación de la infraestructura de gas para acompañar el crecimiento de la industria y la futura demanda minera.

Caleras San Juan inauguró Matilda, su cuarto horno de tecnología MAERZ, con el que completó un ciclo de inversiones iniciado en 2016 y elevó su capacidad de producción a más de 600.000 toneladas de cal por año. El acto se realizó en la planta de Cienaguita, con la presencia de autoridades provinciales y representantes de Carmeuse, la compañía belga que adquirió el 80% de las acciones del grupo.

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La nueva instalación, de origen suizo y 44 metros de altura, se suma a una serie de incorporaciones que transformaron la capacidad productiva de la empresa durante la última década. El primer horno, Nilda, fue inaugurado en 2018; Aylen se incorporó en 2021; Luana, en 2024; y Matilda completa la secuencia en 2026. Según la compañía, los equipos se caracterizan por su eficiencia térmica y una menor huella de carbono.

Durante el acto, el gerente general de Caleras San Juan, Raúl Cabanay, destacó el papel de las inversiones y del financiamiento para concretar el proyecto. Explicó que alrededor del 65% de la inversión correspondió a componentes locales y que la empresa contó con el respaldo de bancos, clientes y herramientas de apoyo del Gobierno provincial, además del aporte tecnológico de MAERZ. El desarrollo permitió modernizar la planta y ampliar su participación en el mercado.

La estrategia de crecimiento también incluye iniciativas vinculadas con la sustentabilidad. Cabanay mencionó la plantación de 1.300 árboles nativos en los sectores norte y sur de la planta, junto con otras acciones productivas y ambientales. Entre ellas figura una planta fotovoltaica cuya capacidad proyectada alcanzaría los 7 MW, destinada a abastecer con energía renovable parte de las actividades de la compañía.

La inauguración se produce en una nueva etapa para el grupo, tras la incorporación de Carmeuse como socio mayoritario. La empresa belga tiene presencia en cuatro continentes y 13 países, produce más de 12 millones de toneladas de cal al año y cuenta con más de 6.500 empleados, de acuerdo con los datos mencionados durante el acto. Con 166 años de trayectoria, el grupo ya tenía presencia en Argentina a través de CBB y ahora amplía su participación en el mercado regional.

Cabanay consideró que el crecimiento de la minería, en particular de los proyectos de cobre en Argentina, Chile y Perú, abrirá oportunidades para los productores de cal. Este insumo se utiliza en distintos procesos de recuperación y tratamiento de minerales, por lo que la expansión de los proyectos metalíferos puede traducirse en una mayor demanda. En ese escenario, sostuvo que la industria local debe anticiparse a las necesidades de abastecimiento para responder a los volúmenes que requerirán las futuras operaciones.

Sin embargo, el ejecutivo advirtió que el crecimiento productivo necesita mejoras en infraestructura. En particular, reclamó avances en la Ruta Nacional 153, a la que definió como estratégica para reducir costos logísticos y mejorar la conexión de San Juan con otros mercados. Según planteó, el corredor permitiría fortalecer las exportaciones provenientes del noroeste argentino y Brasil, impulsar el turismo y facilitar los vínculos académicos con la Universidad Nacional de San Juan.

El planteo también apunta a mejorar la conectividad con Chile y evitar recorridos más extensos por Mendoza. Cabanay sostuvo que la Ruta 153 podría contribuir a descongestionar la Ruta Nacional 40 y pidió a las autoridades provinciales que consideren su desarrollo dentro de las prioridades de infraestructura. Además, mencionó el camino de La Chapetona como otra alternativa que, según estimó, permitiría ahorrar más de 330 kilómetros de recorrido para la gran minería del cobre en el norte chileno.

El abastecimiento energético fue el otro eje de su reclamo. El gerente general advirtió que la capacidad de los gasoductos se encuentra al límite y que será necesario ampliar la infraestructura para acompañar nuevos proyectos de inversión, tanto en San Juan como en la planta de Los Tilianes, en Jujuy. La disponibilidad de gas resulta clave para una industria intensiva en energía como la producción de cal, y sus restricciones podrían condicionar la incorporación de nuevos hornos.

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La empresa mantiene en evaluación alternativas para continuar ampliando su capacidad productiva y preparar su oferta frente al crecimiento esperado de la demanda minera. Con la inauguración de Matilda, Caleras San Juan cerró una década de inversiones que elevó su escala de producción; el próximo desafío será contar con la infraestructura logística y energética necesaria para sostener una nueva etapa de expansión.

 

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