Con mejores números tras la perforación infill, PSJ inicia la etapa de definiciones

El CEO del proyecto presentó números que mejoran la escala del proyecto. Las cifras llegan cuando el Royal Bank of Canada empieza a recibir propuestas de financiamiento para el proyecto de Uspallata.
viernes 04 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

Durante buena parte de los últimos dos años, la discusión pública sobre PSJ Cobre Mendocino giró alrededor de si el proyecto iba a poder construirse. La Declaración de Impacto Ambiental, su ratificación en la Legislatura y el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones ocuparon el centro de la escena durante meses. Resuelto ese frente, la pregunta se corrió: ya no es si Mendoza va a tener una mina de cobre, sino qué nivel de producción alcanzará.

En un panel de un foro de Forbes, Fabián Gregorio, CEO de Minera San Jorge, hizo un repaso de la situación del proyecto -producción, escala, logística, financiamiento- y presentó un conjunto de cifras que mejoran las perspectivas en pleno desarrollo de la factibilidad. Son cifras que reordenan la posición de PSJ dentro del pipeline cuprífero argentino, y que aparecen justo cuando el proyecto necesita mostrar números a quienes tienen que invertir en la construcción y puesta en operación.

Lo que el CEO puso sobre la mesa

Gregorio describió un proyecto en condiciones de producir alrededor de 75.000 toneladas anuales de cobre fino durante sus primeros cuatro años, junto con 80.000 onzas de oro y unas 900.000 onzas de plata. Sobre esa base definió la escala: "es un proyecto de escala mediana ya muy interesante con un importante upside y posibilidades de crecimiento geológico". Y ubicó la inversión y el calendario: un financiamiento "que va a estar en el orden de los 800 millones de dólares aproximadamente" y la convicción de estar en condiciones de "iniciar nuestras construcciones en el año 2027".

Son cifras que superan lo que se señalaba en la prefactibilidad que fue base del Informe de Impacto Ambiental, que proyecta la producción año por año a lo largo de los dieciséis años de vida útil de la planta. En ninguno de ellos aparecen 75.000 toneladas: el mejor año del modelo, el segundo, llega a casi 71.000, cuando el plan de minado ataca las zonas de enriquecimiento secundario, de ley más alta. Lo que Gregorio confirmó es un promedio de cuatro años por encima del techo de ese modelo, y surge del proceso de perforación infill que se puso en marcha en marzo como parte fundamental de la factibilidad.

El proyecto siempre se describió, en el Informe de Impacto Ambiental, en la DIA y en el expediente del RIGI, como una operación de concentrado de cobre con contenidos de oro. La plata aparecía como un elemento presente en el sistema y ahora se le pone un volumen.

Lo que está dejando la infill

La perforación infill que se ejecuta desde marzo en el yacimiento -28 sondajes por unos 12.000 metros, hoy en su tramo final- no busca mineral nuevo. Densificó la información en sectores donde ya se conocía su presencia, mejoró la continuidad del modelo geológico, elevó la categoría de los recursos y está permitiendo convertirlos en reservas con el nivel de confianza que exige un estudio de factibilidad bancable.

Ahí está la explicación de por qué las cifras aparecen ahora y no antes. Lo que cambió, entonces, no es el yacimiento. Es el grado de certeza sobre el yacimiento. Y la certeza es exactamente la mercadería que se lleva a una mesa de financiamiento como la que tiene abierta PSJ en el Royal Bank of Canada. Un plan de minado optimizado sobre datos densos vale, para un banco, bastante más que el mismo plan sostenido sobre información de dos décadas atrás.

La posibilidad del upside

Junto a las mejoras que la perforación infill sumó a PSJ, desde la compañía el CEO también menciona un upside. El proyecto tiene posibilidades de crecer "porque realmente es una zona que se terminó de explorar en el año 2006 y no se ha continuado", señaló Gregorio durante el panel.

La fecha ubica el problema. La Ley 7.722 fue sancionada en Mendoza en 2007 y prohíbe el uso de ácido sulfúrico, entre otras sustancias. Su aplicación frenó durante casi dos décadas la actividad minera en la provincia. El yacimiento, ubicado en Uspallata, en el departamento mendocino de Las Heras, quedó dentro de ese freno. El modelo que PSJ presentó ante la autoridad ambiental se construyó sobre la última campaña disponible, la de 2006.

Las restricciones de esa misma ley también recortan el recurso computable. El yacimiento contiene 41 millones de toneladas de mineral oxidado que no pueden tratarse con ácido sulfúrico y que el proyecto clasifica como estéril. Es un mineral con contenido de cobre que va a la escombrera.

El proyecto que hoy sale a buscar financiamiento lo hace entonces con un modelo mejor definido, pero sobre el mismo yacimiento que dejó de explorarse hace veinte años y con una porción de su mineral fuera de cálculo por definición legal.

Con ese cuadro por delante, PSJ ya se instala como una operación mediana potente, con mucho potencial a partir del desarrollo de futuras exploraciones. Pero esa etapa llegará después, porque el foco está puesto hoy en poner en marcha el proyecto y comenzar su construcción hacia 2027.

La ecuación de puertos sigue abierta

Tal como anticipamos en Minería & Desarrollo en junio, la salida del concentrado de PSJ sigue sin definirse, es uno de los temas claves y Gregorio la planteó como una competencia entre dos alternativas.

La distancia favorece al Pacífico. Son 350 kilómetros hasta Puerto Ventanas, en la región chilena de Valparaíso, contra 850 hasta los puertos argentinos. Según su lectura, la brecha se achica cuando se ponderan el resto de las variables.

"Son 850 contra 350, pero también ofrece cosas muy buenas, la posibilidad de transportar en bitrenes, ni hablar si el tren se pone en funcionamiento, no tener cierres de cordillera por temporales, ni marejadas de mar", enumeró. Y agregó: "Argentina tiene mucho para ofrecer a la minería argentina, en particular a nosotros".

Sobre la capacidad de abastecimiento, apoyó el argumento en el perfil productivo de la provincia. Mencionó una economía diversificada, capacidad instalada de bienes y servicios, siete universidades y organismos técnicos de formación. "Creemos que vamos a estar en muy buenas condiciones para surtir y suministrar todos estos elementos necesarios para la mina", sostuvo.

Sobre el RIGI, a diferencia de otros desarrollos que ordenaron su estructura financiera alrededor del régimen, PSJ ya estaba en marcha cuando la herramienta apareció. "El proyecto estaba en marcha, estaba la decisión de ir hacia adelante", planteó.

Para el CEO, el aporte del régimen se concentra en la etapa actual. "Lo es fundamentalmente en esta fase en la que nos encontramos, que es la discusión del financiamiento del proyecto. Es una herramienta poderosa y que otorga realmente muchas ventajas y seguridades frente al inversor", explicó.

También marcó el límite. "En nuestro caso no fue determinante como seguramente puede haber sido de otros proyectos. Ha habido minería antes RIGI y hay minería después del RIGI también", afirmó.

Las inversiones del RIGI

El proyecto ingresó al RIGI con una inversión de US$630 millones para la etapa de construcción. La Nación elevó esa cifra a US$891 millones al incorporar mantenimiento y cierre. El cronograma comprometido ante el Estado fija el inicio de obra en junio de 2027 y el arranque de operaciones en enero de 2029. El Royal Bank of Canada estructura el endeudamiento y recibe las propuestas de financiamiento.

La cifra que Gregorio mencionó en el panel, del orden de los US$800 millones, se ubica por encima del monto de construcción declarado en el expediente. La escala productiva se mueve en la misma dirección. Un proyecto que se presentaba como el más chico del pipeline cuprífero argentino se sienta a discutir deuda con un perfil distinto del que tenía cuando presentó los papeles.

Lo que definirá la factibilidad de fin de año

PSJ tiene por delante dos definiciones que corren en la misma línea de tiempo: cerrar el financiamiento con estas cifras y completar la factibilidad hacia fin de año.

De ese estudio saldrán las preguntas que siguen abiertas. Con la construcción prevista para 2027, es el último tramo en el que esos números pueden moverse.

 

Minería & Desarrollo

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