Geopolítica de los recursos

Minerales críticos: el mundo acelera y Argentina aún no tiene una política nacional

Brasil acaba de aprobar una política específica para convertir sus recursos en industria y poder de negociación. Otras potencias mineras ya cuentan con listas, estrategias o leyes. Argentina tiene minerales, acuerdos y beneficios a la inversión, pero carece de una política nacional integral que defina prioridades y agregación de valor.
jueves 03 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

Los minerales críticos son hoy una cuestión de seguridad económica, defensa, política industrial y diplomacia. El debate ya no es sólo dónde están, sino quién controla el procesamiento, la tecnología y el abastecimiento. La Agencia Internacional de Energía calcula que las economías avanzadas comprometieron USD 65.000 millones de financiamiento público en 2025.

Brasil dio el paso político más contundente de la región. El Senado aprobó el 2 de septiembre la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, ya votada por Diputados y pendiente de sanción presidencial. Distingue los minerales con riesgo de abastecimiento de aquellos relevantes para el comercio y el desarrollo tecnológico brasileño.

La iniciativa prevé hasta R$ 7.000 millones en incentivos, un fondo de garantía, procesamiento local, trazabilidad, investigación y coordinación estatal. Brasil no quiere limitarse a exportar roca o concentrado: procura capturar etapas industriales y usar sus reservas como herramienta de desarrollo.

Los consumidores buscan reducir dependencias; los productores, ganar valor; y las potencias industriales usan minerales y tecnologías como herramienta geopolítica. Argentina aparece como proveedor potencial, pero sin una arquitectura propia equivalente.

Cinco miradas en disputa

Estados Unidos y la Unión Europea priorizan el abastecimiento. Washington mantiene una lista revisable de 60 minerales, vinculada a financiamiento y defensa. La Unión Europea fijó por ley metas para 2030: 10% de extracción, 40% de procesamiento y 25% de reciclaje internos, con un máximo de 65% por proveedor externo.

Canadá y Australia combinan apertura inversora con proyectos seleccionados, financiamiento, infraestructura, procesamiento y alianzas. Buscan capturar valor local e incorporar a comunidades indígenas. Chile presentó en enero una estrategia con 14 minerales y cinco pilares: producción, minería responsable, valor agregado, diplomacia y capacidades habilitantes.

China e Indonesia usan procesamiento local y restricciones comerciales para ganar poder. China domina la refinación de la mayoría de los minerales analizados por la AIE; Indonesia restringió exportaciones de níquel para forzar inversiones industriales. Ningún actor relevante deja el tema librado solamente al mercado.

Qué minerales son

No existe una lista universal. Un mineral se vuelve crítico cuando es esencial para la economía, la defensa o una tecnología y, al mismo tiempo, su provisión puede interrumpirse. Por eso la clasificación cambia según el país, su industria, sus proveedores y el momento tecnológico.

Estados Unidos llevó su nómina de 50 a 60 minerales en 2025 y la revisará periódicamente. La Unión Europea reconoce 34 materias primas críticas y, dentro de ellas, 17 estratégicas para la transición energética y digital, la defensa y el sector aeroespacial. La diferencia confirma que “crítico” no describe solamente la geología: expresa una necesidad económica y geopolítica.

Núcleo internacional recurrente: litio, cobre, níquel, cobalto, grafito, manganeso y vanadio para baterías y electrificación; tierras raras, galio, germanio, indio, silicio, tantalio y niobio para imanes, electrónica y semiconductores; tungsteno, titanio, cromo, magnesio, berilio, bismuto, renio y metales del grupo del platino para aceros especiales, defensa y aeroespacio; y uranio, potasio, fosfatos, boro, fluorita, baritina, antimonio, plata, zinc, plomo, estaño, zirconio y hafnio para energía, fertilizantes e industria.

La lista estratégica europea está compuesta por bauxita/alúmina/aluminio, bismuto, boro metalúrgico, cobalto, cobre, galio, germanio, litio grado batería, magnesio metálico, manganeso grado batería, grafito grado batería, níquel grado batería, metales del grupo del platino, tierras raras para imanes, silicio metálico, titanio metálico y tungsteno. Estados Unidos suma, entre otros, uranio, plata, zinc, plomo, potasio, fosfatos, antimonio y cada uno de los 15 elementos de tierras raras.

El mapa argentino

Argentina tiene evidencias geológicas para una canasta amplia, pero con niveles muy diferentes de madurez. Producción, recurso medido, depósito conocido e indicio no son sinónimos. El siguiente mapa debe leerse como una guía de localización y prioridades de estudio, no como una declaración automática de reservas explotables.

Potencial más concreto

Mineral o grupo

Dónde aparece en Argentina

Situación real

Litio

Salmueras de Jujuy, Salta y Catamarca; pegmatitas con litio en Córdoba y San Luis. Se destacan Olaroz-Cauchari, Hombre Muerto y Centenario-Pastos Grandes.

Es el mineral crítico argentino con mayor desarrollo: producción, expansiones y una cartera avanzada.

Cobre y molibdeno

San Juan, Catamarca, Salta y Mendoza concentran los proyectos principales; también hay depósitos en La Rioja, Neuquén y Chubut. Vicuña/Josemaría, Los Azules, El Pachón, MARA y Taca Taca pueden contener molibdeno como coproducto.

Gran volumen de recursos y proyectos avanzados, pero sin producción cuprífera a gran escala en la actualidad. El molibdeno depende de que avance el cobre.

Boro y boratos

Puna de Salta, Jujuy y Catamarca. Salta posee una posición histórica en boratos e hidroboracita.

Producción y exportación existentes. Es una cadena más madura que la mayoría de los minerales críticos.

Uranio

Recursos cuantificados principalmente en Chubut, Mendoza, Río Negro y Salta. Existen distritos o manifestaciones adicionales en Neuquén, Catamarca, Córdoba, La Rioja, San Juan y San Luis.

Sin producción desde 1997. El informe oficial 2026 registra 34.250 tU recuperables identificadas y 21 proyectos en distintas etapas.

Potasio

Mendoza: Potasio Río Colorado. Neuquén: depósitos evaporíticos de cuenca. También aparece asociado a salmueras de litio en Jujuy, Salta y Catamarca.

Recursos identificados relevantes, pero sin una producción nacional significativa. La infraestructura y la logística son determinantes.

Plata, zinc y plomo

Jujuy, Santa Cruz, Chubut, San Juan, Salta y Río Negro. Entre los antecedentes figuran Pirquitas-Chinchillas, El Aguilar, San José, Navidad y distintos proyectos polimetálicos.

La plata ya se produce. Zinc y plomo tienen depósitos y proyectos de distinta madurez; su recuperación puede abrir subproductos críticos.

Tierras raras

Yacimientos o recursos en Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero y Córdoba; indicios no evaluados en Valle Fértil, San Juan, y antecedentes en la plataforma continental bonaerense.

SEGEMAR informó un potencial relevado de alrededor de 190.395 toneladas. No existe producción y faltan estudios de factibilidad y procesos metalúrgicos.

Manganeso

La cartera 2025 concentra siete proyectos en Salta. También se registran recursos o manifestaciones en Mendoza, Neuquén, Córdoba, Jujuy y Santiago del Estero.

Sin producción actual. La oportunidad depende de demostrar escala, ley y aptitud para productos de batería, no sólo para ferroaleaciones.

 

Potencial aún inmaduro

Mineral o grupo

Dónde aparece en Argentina

Situación real

Grafito

La Rioja, San Juan y Mendoza; antecedentes en Los Dos, La Paraguaya y Pie de Palo.

Sin producción. Los recursos históricos requieren actualización y pruebas para saber si alcanzan calidad de ánodo de batería.

Níquel, cobalto y PGE

El caso más claro es Las Águilas, San Luis. Hay depósitos o manifestaciones en Catamarca, La Rioja, Salta y Mendoza; King Tut, La Niquelina, Fiambalá y Salamanca aparecen en estudios oficiales.

No hay producción. Recursos pequeños o poco desarrollados; los metales del grupo del platino podrían recuperarse junto con níquel y cobre.

Cromo

Córdoba, San Luis, Catamarca y Mendoza; Cerro San Lorenzo, Los Permanentes, Los Guanacos y distrito Salamanca.

Sin producción y con menos de 500 toneladas de recursos registrados en el relevamiento oficial citado. Potencial todavía incipiente.

Tungsteno y bismuto

Distritos históricos en San Luis y Córdoba, además de ocurrencias en La Rioja y Río Negro. Los Cóndores, Ambul, Cerro Áspero y General San Martín son referencias geológicas.

Mayormente antiguos productores, pequeñas ocurrencias o depósitos sin evaluación moderna.

Berilio, niobio, tantalio y estaño

Pegmatitas de San Luis y Córdoba; San Elías, Las Cuevas, Nelly y La Mirtine registran asociaciones Li-Be-Ta-Nb-Sn. Puede haber continuidad en otros sectores de Sierras Pampeanas.

Labores pequeñas o históricas. Falta exploración sistemática con criterios actuales de mineral crítico.

Antimonio

Jujuy: Montserrat/Coyaguaima. Salta: Esther y área La Poma-Incachule, además de vetas polimetálicas.

Ocurrencias y labores antiguas. No hay una cadena productiva consolidada.

Vanadio

Principal evidencia moderna en Amarillo Grande, Río Negro, asociado al uranio; existen otras asociaciones uraníferas en Patagonia y Mendoza.

Posible coproducto. Su viabilidad depende del proyecto principal y del circuito metalúrgico.

Titanio, zirconio y hafnio

Minerales pesados como ilmenita, rutilo y circón aparecen en arenas costeras y depósitos del litoral atlántico, especialmente en Buenos Aires y Río Negro, además de pegmatitas y rocas alcalinas.

Nivel de indicio o estudio preliminar; no equivale a recursos económicos demostrados.

Galio, germanio, indio, renio y telurio

Podrían aparecer como subproductos en pórfidos de cobre-molibdeno de San Juan, Salta y Catamarca y en depósitos de zinc-plomo-plata de Jujuy, Santa Cruz y Chubut.

La información pública es insuficiente. Deben incorporarse a ensayos, balances metalúrgicos e inventarios de subproductos.

Lectura por regiones

La Puna del NOA reúne la combinación más visible: litio, boratos y potasio en salmueras, además de tierras raras, manganeso, antimonio y mineralizaciones polimetálicas. Allí el desafío ya no es sólo explorar, sino ordenar el uso de agua, la infraestructura compartida y el procesamiento.

La Cordillera Central, desde Catamarca y La Rioja hasta San Juan y Mendoza, concentra cobre y molibdeno, con plata, zinc y posibles subproductos tecnológicos. San Juan sobresale por escala cuprífera; Mendoza suma cobre, uranio, potasio y manifestaciones de otros metales.

Las Sierras Pampeanas de Córdoba, San Luis, La Rioja y áreas vecinas reúnen el potencial más diverso y menos desarrollado: tierras raras, níquel, cobalto, cromo, tungsteno, bismuto y pegmatitas con litio, berilio, niobio y tantalio. Es una región ideal para un programa público de nueva cartografía, muestreo y metalurgia.

La Patagonia combina uranio y vanadio en Río Negro y Chubut, potasio en la cuenca neuquina, polimetálicos en Chubut y Santa Cruz y minerales pesados en sectores costeros. En varios casos, el freno no es geológico sino político, ambiental, social o de infraestructura.

La ausencia argentina

Al 3 de septiembre de 2026, Argentina no tiene una ley integral, una estrategia nacional aprobada ni un listado oficial y dinámico de minerales críticos. Su marco se apoya en la Constitución, el Código de Minería, la Ley 24.196 y el RIGI. Atrae capital, pero no define qué minerales y cadenas priorizar.

Existe una base parcial: el artículo 354 del Código de Minería permite clasificar sustancias estratégicas. Hay además una metodología de la Secretaría de Minería, el SEGEMAR y el COFEMIN, acuerdos internacionales y una declaración regional. Pero estudios y regímenes generales de inversión no sustituyen una política nacional.

El Congreso registra iniciativas fragmentarias sobre tierras raras y exportaciones. Ninguna configura una política comparable con la brasileña, chilena o europea. Falta una definición federal de objetivos, instrumentos y plazos.

El problema, por lo tanto, no es la falta de minerales sino la falta de una taxonomía nacional que ordene decisiones. Sin ella no se puede priorizar cartografía, financiamiento, infraestructura, recuperación de subproductos, formación técnica, reservas estratégicas ni incentivos al procesamiento.

El costo del vacío

El vacío deja a la Argentina negociando proyecto por proyecto y provincia por provincia, sin una visión sobre infraestructura, proveedores, procesamiento o subproductos. También debilita su posición frente a socios que llegan con prioridades, fondos y objetivos industriales definidos.

Dato clave: un informe oficial de la Cancillería publicado en mayo de 2026 reconoce que el país no cuenta con un listado de minerales críticos. Argentina conoce su potencial, pero aún no lo tradujo en una decisión institucional de largo plazo.

Una política argentina debería acordarse entre Nación y provincias, con una lista revisable, objetivos federales e incentivos selectivos. Sin ese marco, el país puede tener los minerales que el mundo necesita y dejar que otros definan cómo y con cuánto valor ingresarán a las cadenas globales.

 

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