Proyecto de tierras raras en Chile obtiene aprobación ambiental y se encamina hacia el desarrollo
El proyecto de tierras raras de Penco, impulsado por la empresa Aclara Resources en asociación con Grupo CAP, recibió la aprobación unánime de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región chilena del Bío Bío, un paso que habilita el avance de una iniciativa considerada estratégica para el suministro de minerales críticos vinculados a la transición energética.
La decisión fue adoptada tras varios años de evaluación ambiental y luego de un proceso que incluyó la revisión de organismos públicos, consultas ciudadanas y una consulta a pueblos indígenas en el país trasandino. Durante la tramitación, el proyecto recibió miles de observaciones técnicas y comunitarias, las cuales fueron analizadas por las autoridades antes de emitir la resolución favorable.
Con una inversión estimada en US$130 millones, la iniciativa apunta a producir minerales de tierras raras utilizados en la fabricación de imanes permanentes, componentes esenciales para vehículos eléctricos, aerogeneradores, sistemas de almacenamiento energético y otras tecnologías asociadas a la descarbonización de la economía.
Los impulsores del proyecto sostienen que la aprobación abre la puerta a la creación de una nueva actividad industrial en la región del Bío Bío, basada en la producción y procesamiento de minerales considerados estratégicos para las cadenas globales de suministro de tecnologías limpias.
Según la información presentada durante la evaluación, el emprendimiento podría generar alrededor de 2.200 puestos de trabajo directos e indirectos durante su construcción y operación. Además, contempla compromisos vinculados a la contratación de mano de obra local y programas de desarrollo comunitario.
Uno de los elementos más destacados por la empresa es la utilización de un método de extracción desarrollado para procesar arcillas con contenido de tierras raras sin recurrir a explosivos, trituración o molienda convencional. La compañía afirma que el sistema tampoco genera depósitos de relaves y utiliza circuitos de recirculación de agua durante el proceso productivo.
El proyecto también incorpora medidas ambientales orientadas a la protección de ecosistemas y biodiversidad, incluyendo áreas de conservación, monitoreos participativos y programas de restauración con especies nativas una vez concluida la vida útil de la operación.
Sin embargo, la aprobación no puso fin al debate en torno a la iniciativa. Organizaciones ciudadanas, vecinos y autoridades municipales de Penco han manifestado reparos al proyecto durante los últimos años y anticiparon que evaluarán acciones administrativas y judiciales para cuestionar la resolución ambiental. Los opositores sostienen que aún existen dudas sobre algunos impactos potenciales y consideran insuficientes ciertas respuestas entregadas durante la evaluación.
Por su parte, sectores empresariales de la región valoraron la decisión de la autoridad ambiental y destacaron el potencial de la inversión para diversificar la matriz productiva del Bío Bío, atraer nuevas actividades industriales y fortalecer la participación de Chile en el mercado internacional de minerales críticos.
M&D con información de BloombergLínea