Los gremios chilenos en alerta por el auge minero argentino potenciado por San Juan
El mapa minero del Cono Sur está experimentando un cambio de placas tectónicas, y uno de los epicentros es la provincia de San Juan. Lo que durante años fue un potencial latente, hoy se ha transformado en una realidad que obliga a Chile, históricamente el líder indiscutido de la región, a mirar con una mezcla de respeto y preocupación hacia el otro lado de la cordillera.
El fuerte impulso que vive la minería en San Juan, motorizado por un nuevo esquema de incentivos económicos y cambios regulatorios como lo es el RIGI ha encendido las alarmas en los gremios mineros chilenos. Ya no se trata solo de proyecciones; el avance de proyectos de cobre y litio de escala mundial está redefiniendo la competencia por los capitales globales.
34 proyectos que marcan el ritmo
La magnitud del "boom" sanjuanino es cuantificable. Según Ignacio Pinto, Gerente del Consejo Regional Minero de Coquimbo (CORMINCO), existen actualmente 34 proyectos mineros en San Juan en diversas etapas de desarrollo. Esta cifra no solo revela un potencial geológico inmenso, sino que evidencia una aceleración que Chile observa con atención.
Para los referentes del sector en el país vecino, este crecimiento representa una "tremenda oportunidad" para sus regiones, dada la necesidad de infraestructura y salida por puertos chilenos, pero también un recordatorio de que Argentina está ganando terreno rápidamente en términos de atractivo para la inversión.
Certeza jurídica vs. trabas regulatorias: El análisis de la competitividad
El análisis que llega desde Chile es crudo respecto a su propia pérdida de competitividad. Patricio Gatica, presidente de la Asociación Gremial Minera de Illapel (Asogremi), reconoce que Argentina ha logrado reactivar acuerdos que estaban en "hibernación" y que hoy San Juan corre con ventaja. "La minería argentina recién está comenzando a desarrollarse, con yacimientos relativamente vírgenes, con mejores leyes y menores costos", admitió el dirigente trasandino.
La clave del éxito de la minería argentina, según la visión de los gremialistas chilenos, radica en la agilidad normativa. Mientras Chile se encuentra atrapado en debates ambientales y burocráticos, Argentina ha avanzado en ofrecer certezas jurídicas. Gatica advirtió que un proyecto en suelo argentino podría obtener permisos ambientales en mucho menos tiempo que en Chile, donde la incertidumbre aleja a los inversores.
Los Azules, El Pachón y Filo del Sol: los nombres del desafío
La preocupación chilena tiene nombres propios y plazos concretos. Proyectos como Los Azules, El Pachón y Filo del Sol ya muestran resultados prometedores y se perfilan para entrar en fase de producción entre 2030 y 2035.
Rubén Salinas, presidente de la Asociación Gremial Nacional de la Pequeña Minería de Chile, fue tajante al señalar que Chile se acostumbró a ser el único gran productor de cobre, subestimando la capacidad de reacción de sus vecinos. Para Salinas, Argentina ha sabido resolver las disputas entre el Gobierno Federal y las provincias, generando condiciones claras para inversiones de largo plazo, algo que Chile ha perdido en medio de "trabas regulatorias".
De referente a prestador de servicios
Existe un temor latente en el sector minero chileno: dejar de ser el protagonista para convertirse en un mero "prestador de servicios" de la pujante industria argentina. Si bien Chile aún posee una infraestructura superior y un know-how consolidado, los expertos trasandinos reconocen que Argentina está desarrollando sus propias capacidades a un ritmo vertiginoso.
En definitiva, el auge minero de San Juan no es solo una noticia económica; es un desafío estratégico que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de Chile. Mientras San Juan avanza con paso firme en el desarrollo minero, en el país trasandino comienzan los debates sobre cómo reaccionar ante un escenario donde Argentina busca convertirse en actor principal en la actividad.
Minería y Desarrollo con información de ElDía.cl