Preocupación en Chile: “Sin estabilidad fiscal 20-30 años, no competimos con el RIGI argentino”
En las puertas del boom del cobre, una dura advertencia empieza a resonar con fuerza del otro lado de la Cordillera de los Andes. El presidente de la Cámara Minera chilena, Manuel Viera Flores, escribió un severo artículo en el que ponderó el RIGI establecido por el gobierno de Milei, aseguró que frente a la estabilidad fiscal que hoy ofrece Argentina, Chile está atrasado una década y reclamó el mismo régimen para su país.
Aunque señaló que con la asunción del presidente Kast, el gobierno envió fuerte señales al sector con inversiones comprometidas por más de US$ 62 millones y anunció que acelerará la tramitación de una cartera histórica de más de US$ 105.000 millones además de resaltar el nombramiento del biministro Daniel Mas, aseveró que “sin estabilidad fiscal 20-30 años, no competimos con el RIGI argentino”.
Viera advirtió que “Chile va en la dirección correcta, pero con la velocidad equivocada” y agregó que el país “perdió una década. En el documento al que M&D tuvo acceso, señaló que “mientras Argentina aprobó 12 proyectos, a través del RIGI, en 18 meses con US$ 26.000 millones, nosotros priorizamos proyectos por 62 millones. La escala de la urgencia no coincide con la escala de la respuesta”.
Además, detalló que mientras Chile debatía el modelo de litio, Argentina captó inversiones por miles de millones de dólares en el Triángulo del Litio. “Hoy Argentina superará en producción de litio en los próximos 5 a 8 años por tener una política de fomento a la inversión inteligente y reglas claras”.

En la extensa misiva, el minero chileno se deshizo en halago hacia las políticas implementadas en Argentina por el gobierno nacional. “Milei hizo en 18 meses lo que en Chile no hemos logrado en 10 años. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, RIGI, es un instrumento de política pública notable y Chile tiene que tomarlo como referencia. Es la primera vez en décadas que un país sudamericano ofrece un marco fiscal verdaderamente competitivo a nivel global. Vean el resultado: muy rápido llegaron inversionistas de la talla de RTZ, BHP, Lundin, First Quantum, etc. con grandes montos de inversión, así de claro”.
Viera aseguró que eso es lo que los inversionistas de minería necesitan: certeza de largo plazo que coincide con los horizontes de los proyectos mineros; permite la repatriación de utilidades sin cepo cambiario. “Para BHP, Lundin, First Quantum, Rio Tinto esto era una barrera histórica de Argentina. Hoy ya no lo es”.
También resaltó la “escala masiva de captación del régimen con US$ 33.876 millones captados en proyectos aplicados en 18 meses, de los cuales 73% es minería de cobre. Son 12 proyectos ya aprobados y 11 en trámite. “Chile no logró este volumen de inversión nueva en la última década”, advirtió.
En ese sentido, destacó el anuncio de BHP y Lundin para invertir 18 mil millones de dólares en Vicuña, al que definió como “la joya de la corona”. La inversión estará bajo la categoría especial PEELP (Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo), con beneficios de 40 años. “Es potencialmente una de las 5 minas de cobre más grandes del mundo. Eso lo gana Milei para Argentina, no Chile”.
Frente a ese escenario, aseguró que “Chile no se puede quedar dormido: Debe competir por atraer inversiones. El boom de Chile ya pasó, ahora hay que buscar una estrategia distinta con las ventajas que ofrece el país, por ejemplo, aumentar la capacidad de fundición y refino”.
Insistió con que “el RIGI es una lección de política pública pro-inversión” y que el país no debe copiarlo idéntico, “pero sí aprender sus principios: estabilidad fiscal a largo plazo, simplicidad normativa, libre disponibilidad de divisas, trato preferencial a proyectos estratégicos, y —fundamental— compromiso del Estado de no cambiar las reglas”.
El presidente de la Cámara Minera de ese país, reveló que “Chile necesita urgentemente su propio RIGI, adaptado a nuestra institucionalidad, pero con la misma ambición, pensar en grande nuevamente” para recuperar velocidad y no quedarse afuera de la carrera por atraer inversiones mineras.