Comenzaron las tareas de exploración de uranio en Huemul en Mendoza
La reactivación del proyecto Huemul, en Mendoza, marca un nuevo intento por posicionar a la provincia dentro del mapa de los minerales críticos, con foco en el uranio, el cobre y el vanadio, recursos cada vez más demandados a nivel global.
La empresa canadiense Jaguar Uranium Corp. puso en marcha un plan de exploración en este distrito ubicado en Malargüe, que abarca unas 27.700 hectáreas y tiene antecedentes productivos concretos. Allí funcionó la primera mina de uranio del país, lo que hoy le otorga un valor estratégico adicional frente a proyectos que parten desde cero.
El yacimiento operó entre 1955 y 1975 bajo gestión estatal y dejó registros de producción que confirman su carácter polimetálico, con presencia no solo de uranio sino también de cobre y vanadio. Esta combinación lo vuelve especialmente atractivo en el actual escenario energético, donde múltiples minerales críticos son clave para distintas industrias.
Ubicado en una zona con tradición minera, el proyecto no se limita al área histórica de explotación. El distrito incluye otros objetivos que aún no fueron evaluados con tecnologías modernas, lo que abre la puerta a nuevas posibilidades de descubrimiento y expansión.
El avance de Huemul se da en un contexto internacional que favorece este tipo de iniciativas. A comienzos de 2026, Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo para garantizar el suministro de minerales críticos, con el objetivo de facilitar financiamiento para proyectos estratégicos a través de organismos internacionales.
En ese marco, la empresa busca acceder a esas líneas de financiamiento, apoyándose en una ventaja clave: se trata de un proyecto con historia productiva y con varios minerales en un mismo distrito, lo que reduce riesgos frente a emprendimientos en etapas iniciales.
El plan de Õ¡Õ·ÕÕ¡Õ¿Õ¡Õ¶Ö„ contempla dos etapas. En una primera fase, se realizará la validación de datos históricos y la elaboración de un modelo geológico actualizado. Luego, se avanzará con tareas de exploración a escala distrital para precisar la extensión y características de la mineralización.
El inicio de estas tareas dependerá de la aprobación de estudios ambientales, ya que si bien el proyecto cuenta con aval para explorar cobre dentro del distrito Malargüe Minero Occidental, deberá gestionar nuevos permisos para avanzar sobre el uranio.
Además, la compañía firmó un acuerdo con el Gobierno de Mendoza que establece cooperación técnica, intercambio de información y lineamientos para el desarrollo ambiental y social del proyecto, en un contexto donde la licencia social es un factor determinante.
M&D con información de Los Andes