Panamá sufre un fuerte impacto económico tras el cierre de su mayor mina de cobre

La paralización del proyecto operado por First Quantum ha generado consecuencias significativas en la economía del país.
miércoles 22 de abril de 2026 | 0:00hs.

El cierre de la mina de cobre Cobre Panamá, operada por la canadiense First Quantum Minerals, sigue generando consecuencias significativas en la economía del país, según nuevos análisis del sector privado.

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Un informe elaborado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) advierte que la paralización de la operación minera provocó una caída estimada del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y del 7% en las exportaciones panameñas, al interrumpir abruptamente una de las principales fuentes de actividad industrial del país.

La mina, considerada uno de los motores económicos más relevantes de Panamá, había sido cerrada a fines de 2023 tras un fallo judicial que declaró inconstitucional el contrato de concesión, en medio de protestas sociales por su impacto ambiental y fiscal.

Golpe al empleo y a las finanzas públicas

El impacto no se limita a los indicadores macroeconómicos. La interrupción de la actividad también afectó el mercado laboral y las cuentas fiscales, al eliminar miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de reducir considerablemente los ingresos del Estado provenientes de impuestos y regalías mineras.

Antes de su cierre, la mina representaba aproximadamente el 5% del PIB nacional y era una de las principales exportadoras del país, lo que explica la magnitud del golpe económico tras su paralización.

Asimismo, el proceso de cierre implica costos millonarios. Estimaciones oficiales previas situaban en torno a los 800 millones de dólares el costo total de clausura, lo que añade presión adicional sobre la economía panameña.

Incertidumbre sobre el futuro del proyecto

Aunque el gobierno panameño ha autorizado recientemente a la empresa a procesar material ya extraído —con el objetivo de evitar riesgos ambientales—, esta medida no implica una reactivación de la mina ni el reinicio de nuevas operaciones extractivas.

En paralelo, el cierre ha generado preocupación entre inversores y proveedores locales, que dependen en gran medida de la actividad minera. Analistas advierten que la situación ha deteriorado la confianza en el clima de inversión del país y podría tener efectos de largo plazo en su crecimiento económico.

Un caso con impacto regional

El caso de Cobre Panamá se ha convertido en un ejemplo de cómo los conflictos legales, sociales y ambientales pueden afectar proyectos estratégicos en América Latina, especialmente en un contexto global donde el cobre es considerado un recurso clave para la transición energética.

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Mientras tanto, el futuro de la mina continúa siendo incierto, en un escenario donde el equilibrio entre desarrollo económico, regulación ambiental y consenso social aparece como el principal desafío para Panamá.

 

M&D con información de Mining.com

 

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