Cerro Negro suma inversión de USD 800 millones y proyecta producción más allá de 2035 en Santa Cruz
Una millonaria inversión para ampliar la operación de la mina Cerro Negro vuelve a colocar a Santa Cruz en el centro de la minería argentina. La empresa norteamericana Newmont anunció que destinará alrededor de USD 800 millones a reanudar y ampliar el proyecto Cerro Negro Expansión 1, en un plan que se desarrollará durante los próximos seis años.
El objetivo de la inversión es extender la vida útil del yacimiento más allá de 2035, cuando sin el aporte planeado la producción y los puestos de trabajo empezarían a disminuir. El proyecto contempla más de treinta obras tanto en superficie como en el interior de la mina, con un impacto directo sobre la actividad económica y laboral de la región.
Representantes de la compañía y autoridades provinciales coinciden en que la iniciativa mantendrá la estabilidad operativa de Cerro Negro y generará nuevas oportunidades laborales: se estima que se preservarán los empleos actuales y se crearán alrededor de 270 nuevos puestos durante la fase de ejecución, con un fuerte enfoque en la contratación de mano de obra local.
La expansióntambién apunta a incrementar la producción anual a partir de 2028, con obras que incluyen tanto infraestructura como desarrollos subterráneos. Ejecutivos de la firma describen el yacimiento como un activo con “potencial geológico extraordinario” y sostienen que esta etapa marcará una nueva fase para la operación en Santa Cruz.
Además de la ampliación física del complejo, la empresa ha señalado que el plan incluye esfuerzos por potenciar la participación de proveedores y empresas locales a lo largo de toda la cadena de valor, una estrategia que se vincula con las expectativas de crecimiento del sector en los próximos años.
Cerro Negro es uno de los principales yacimientos auríferos del país, con exportaciones que oscilan entre USD 400 millones y USD 600 millones anuales. Su operación genera empleo directo e indirecto para miles de personas en la provincia, donde la minería representa un componente clave de la actividad económica regional.
Con esta inyección de capital, la compañía espera evitar la caída progresiva de la producción que se produciría sin la expansión, así como consolidar la presencia de Santa Cruz en el mapa global de la minería del oro durante la próxima década.