O ¿son mineros o antimineros?
Mendoza: la visita de Antofagasta Minerals pone al grupo chileno Luksic frente a su contradicción por Paramillos
La visita de representantes de Antofagasta Minerals a Mendoza podría leerse como una señal del interés que comienza a despertar el potencial cuprífero de la provincia. Se trata del brazo minero del grupo Luksic, uno de los mayores productores privados de Chile, ubicado entre las compañías de mayor valor de la industria mundial y entre los principales productores globales de cobre.
Sin embargo, dentro del sector minero mendocino la reunión con Alfredo Cornejo necesariamente conduce hacia Paramillos Sur, proyecto paralizado por la compañía francesa Danone. El grupo Luksic no es ajeno al conflicto que se mantiene activo hace más de dos décadas: CCU Argentina controla, a través de Aguas de Origen, la empresa que opera el negocio de aguas de Villavicencio y es coactora en la acción judicial contra el decreto mediante el cual Mendoza rechazó el recurso de Danone para dejar sin efecto la DIA de exploración.
La visita coloca así dos posiciones del mismo grupo empresario chileno (de la familia más rica del vecino país), frente a una misma provincia. Por un lado, Antofagasta Minerals se acerca al Gobierno para conocer sus oportunidades mineras. Por otro lado, una empresa controlada por CCU interviene en la causa que cuestiona la aprobación ambiental de uno de los sistemas cupríferos históricos de Mendoza. La reunión no permite anticipar un cambio en ese conflicto, pero abre una pregunta sobre la estrategia que asumirá el grupo Luksic frente a Paramillos.
¿Mineros o antimineros en Mendoza?
La familia Luksic construyó su posición empresarial a partir de la minería. Antofagasta Minerals opera cuatro minas de cobre en Chile -Los Pelambres, Centinela, Antucoya y Zaldívar- y produjo 653.700 toneladas del metal rojo durante 2025. Es el principal grupo minero privado chileno y uno de los actores cupríferos con capacidad técnica y financiera para desarrollar proyectos de gran escala.
En Mendoza, sin embargo, su vinculación empresarial adquirió hasta ahora una expresión diferente. El ingreso de CCU Argentina al negocio de aguas de Danone incorporó al grupo a la estructura societaria vinculada con Villavicencio y, posteriormente, a uno de los frentes judiciales abiertos contra el Gobierno provincial por Paramillos Sur.
La contradicción alimentó durante años una pregunta dentro del sector minero mendocino. El grupo Luksic debía ser considerado un actor minero, como lo son en Chile y el resto del mundo, o parte de una estructura empresaria que se opone a la exploración de uno de sus proyectos históricos.
La reunión pública de Antofagasta Minerals con Cornejo aporta una primera señal. Según lo que informó el Gobierno de Mendoza, el brazo minero del grupo se presentó como un interesado en la política minera mendocina. Al mismo tiempo, Aguas de Origen continúa como coactora en una demanda contra la Provincia que busca dejar sin efecto la validez de la DIA de Paramillos, otorgada antes de la existencia de la Ley 7.722.
Antofagasta Minerals llegó a Mendoza como minera, pero antes el grupo Luksic ya estaba vinculado con la provincia a través de una empresa que cuestiona judicialmente una autorización para explorar en busca de cobre.
La visita incorpora un elemento nuevo en esa relación: la posibilidad de que el grupo comience a observar Mendoza también desde un interés minero directo. Hasta ahora, su posición en la provincia estuvo asociada principalmente con el negocio de Villavicencio y con la estrategia judicial de Aguas de Origen frente a Paramillos. Si Antofagasta Minerals identifica oportunidades concretas, esa ecuación podría cambiar, porque el grupo pasaría a mirar el territorio no sólo desde su negocio de aguas, sino también desde su potencial cuprífero.
Paramillos vuelve al centro del mapa minero
La visita también se produce mientras Mendoza avanza en la planificación del Distrito Minero Norte, proyectado sobre el territorio de Las Heras que concentra a PSJ Cobre Mendocino, Paramillos Sur y otras propiedades con antecedentes de mineralización.
PSJ es el proyecto cuprífero más avanzado de la provincia y se encuentra en etapa de factibilidad. Su desarrollo modificó la lectura del potencial de Uspallata y volvió a poner el foco sobre la posibilidad de que el área forme parte de un sistema distrital más amplio.
Para responder esa pregunta, Mendoza necesita aumentar la exploración y actualizar la información generada, en algunos casos, hace más de medio siglo.
Paramillos ocupa una posición central dentro de esa discusión. Los trabajos históricos del Plan Cordillerano identificaron un sistema tipo pórfido de cobre y molibdeno, con una anomalía aproximada de cuatro kilómetros cuadrados.
Esas cifras son históricas y no constituyen un recurso mineral vigente bajo estándares técnicos modernos. Su importancia reside en que demuestran la existencia de un sistema que justifica nuevas campañas de exploración. Después de más de dos décadas de paralización, todavía se necesita perforar para actualizar el modelo, delimitar la mineralización y establecer si existe un proyecto económicamente viable.
El impulso al Distrito Minero Norte vuelve más visible esa ausencia. Mendoza intenta ordenar y explorar un territorio de alto potencial mientras uno de sus sistemas con mayor cantidad de antecedentes permanece inmovilizado en los tribunales.
Cómo ingresó el grupo Luksic al conflicto
La disputa por Paramillos comenzó antes de la llegada de CCU al negocio de aguas de Danone. Las concesiones de Paramillos Sur I, II y III fueron otorgadas en 1999 y recibieron su DIA en 2000. En 2005, Minera del Oeste, titular de los derechos, firmó un contrato de exploración con opción de compra con Desarrollos de Prospectos Mineros (Deprominsa), subsidiaria del grupo Lundin.
Aguas Danone de Argentina, propietaria de los terrenos superficiales, presentó en 2006 un amparo contra la exploradora. Cuestionó la falta de servidumbre minera, planteó posibles riesgos sobre el recurso hídrico y consiguió la paralización de los trabajos. Desde entonces, el proyecto no pudo desarrollar una campaña exploratoria sostenida.
En febrero de 2019, Danone interpuso un recurso jerárquico contra las resoluciones provinciales que mantenían vigente la DIA. El entonces gobernador Rodolfo Suarez rechazó el planteo en junio de 2023 mediante un decreto.
A partir de esa decisión, Aguas Danone de Argentina y Aguas de Origen iniciaron una Acción Procesal Administrativa contra el Gobierno de Mendoza ante la Suprema Corte. Ambas empresas actúan como demandantes y buscan invalidar el decreto que rechazó el cuestionamiento contra la aprobación ambiental.
El ingreso del grupo Luksic se produjo durante ese proceso. En 2022, CCU Argentina comenzó su participación en el negocio en Mendoza a través de Aguas de Origen. Desde julio de 2024 posee un porcentaje de esta última sociedad, ejerce su control y consolida sus resultados contables. De esta manera, el grupo no quedó vinculado al conflicto sólo por su asociación comercial con Danone. Esta empresa, controlada por CCU, es parte formal de la demanda contra Mendoza.
En paralelo, la Provincia discute el alcance jurídico de la protección ambiental invocada sobre Villavicencio. El Gobierno ya manifestó, tanto en el expediente principal como en la causa que tramita ante la Suprema Corte, que no existiría una reserva creada en los términos exigidos por la legislación provincial.
Su argumento es que la entonces Dirección de Recursos Naturales Renovables no tenía competencia para constituirla por resolución administrativa, debido a que una reserva natural sólo puede ser creada mediante una ley sancionada por la Legislatura. Se trata de una de las posiciones sostenidas por Mendoza dentro de un conflicto cuyo fondo todavía no fue resuelto.
Por otra parte, en febrero de este año, la Suprema Corte rechazó el pedido de Danone para acumular la causa contra la concesión minera con la acción contra el Decreto 1046. El Tribunal consideró que se discuten actos administrativos distintos, con objetos y etapas procesales diferentes. La decisión mantuvo separados los dos expedientes, pero no resolvió la validez de la concesión ni la discusión sobre la DIA.
La posición de Danone frente al desarrollo minero también se extendió a otras áreas.
En 2001 adquirió mediante una cesión de José Cartellone Construcciones Civiles un conjunto de 23 derechos mineros, entre permisos de exploración, minas y minas vacantes ubicadas dentro de la Estancia Canota y en Paramillos Norte, donde la Dirección de Minería certificó muestras con cobre y oro. La compañía manifestó que no pretendía desarrollar esos activos, sino evitar que terceros realizaran minería sobre sus terrenos. Aunque enfrentó denuncias de abandono, respondió con sucesivos recursos administrativos. De esta manera, la posición contraria al desarrollo minero no se limita a la demanda contra la DIA de Paramillos Sur: también alcanza a un conjunto de áreas que Danone conserva sin explorar dentro del territorio.
Una señal que todavía no resuelve la contradicción
La visita de Antofagasta Minerals puede ser interpretada como una señal de que el grupo Luksic comienza a observar Mendoza desde su actividad minera y no únicamente desde su participación en el negocio de Villavicencio. También abre un canal directo entre el Gobierno provincial y el brazo especializado en cobre de la familia chilena.
No existen elementos públicos para afirmar que el encuentro haya incluido una conversación sobre Paramillos o que el grupo analice revisar la posición judicial de Aguas de Origen. La empresa continúa dentro de la demanda contra Mendoza y el conflicto mantiene condicionado el avance del proyecto.
La imagen de Antofagasta Minerals junto a Cornejo ofrece una primera respuesta a la duda que atravesó al sector durante los últimos años: el grupo Luksic también quiere presentarse en Mendoza desde su identidad minera. La definición seguirá incompleta mientras Aguas de Origen mantenga su acción contra la DIA de Paramillos, precisamente en el territorio sobre el cual la provincia busca construir su próximo distrito minero.
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