2026-08-19

Cordillera mendocina poco explorada

¿PSJ será un proyecto aislado o la primera pieza de una nueva geografía minera en el norte de Mendoza?

El avance del greenfield chileno Vizcachitas vuelve la mirada hacia una cordillera mendocina todavía poco explorada y abre una pregunta de largo plazo: si Las Heras puede construir alrededor de PSJ una cartera de cobre y, eventualmente, integrarse a una nueva geografía minera binacional.

¿Puede Mendoza desarrollar en el futuro su propio distrito minero binacional? La pregunta todavía está lejos de tener una respuesta, pero empieza a encontrar elementos concretos sobre el mapa. El departamento de Las Heras en su zona cordillerana concentra hoy el proyecto de cobre más avanzado de la provincia, PSJ Cobre Mendocino, mientras Mendoza busca ampliar nuevamente su frontera exploratoria a través de Mendoza Norte Distrito Minero (alrededor de PSJ) y mantiene en Paramillos uno de los principales antecedentes históricos de mineralización cuprífera del departamento.

La posibilidad adquiere otra dimensión cuando la mirada cruza la cordillera. La Región de Valparaíso tiene una industria minera consolidada y proyecta sumar nuevos desarrollos. Justamente enfrente de Mendoza Norte Distrito Minero, aparece Vizcachitas, un greenfield de cobre y molibdeno que Chile ya incorpora entre los proyectos de envergadura de su próxima cartera minera y que proyecta producir alrededor de 180.000 toneladas anuales de cobre fino. Es un proyecto de relevancia para el vecino país, porque en una cartera necesitada de proyectos nuevos para llegar a los 6 millones de toneladas de producción, cada paso cuenta.

La falta de exploración en buena parte de la cordillera mendocina impide saber hasta dónde puede extenderse el potencial cuprífero de Las Heras. Sin embargo, al mirar el mapa y la distribución de proyectos a ambos lados de la frontera, aparece una pregunta inevitable: qué puede encontrar Mendoza cuando la exploración avance sobre ese territorio. PSJ ya constituye un antecedente concreto y, del lado chileno, Vizcachitas alcanzó una escala de recursos y reservas que lo posiciona como uno de los futuros desarrollos de Valparaíso.

Un nuevo descubrimiento en la cordillera de Las Heras podría modificar esa lectura y ampliar el eje cuprífero mendocino más allá de PSJ. También podría convertir al departamento lasherino en un nuevo foco para la inversión exploratoria, en una industria donde el capital suele buscar cinturones y áreas próximas a depósitos conocidos y proyectos que consiguieron avanzar. Por ahora, la mayor dinámica exploratoria de Mendoza está concentrada en el sur provincial; Mendoza Norte Distrito Minero abre la posibilidad de comenzar a trasladar parte de esa búsqueda hacia un territorio con un grado de conocimiento que aún es menor. En ese escenario, Vizcachitas no entrega una respuesta sobre lo que existe en Mendoza, pero vuelve más relevante la pregunta sobre qué puede aparecer cuando Las Heras empiece a ser explorado con mayor intensidad.

Y es justamente esa mirada sobre el mapa la que vuelve a poner en primer plano una de las principales necesidades de Mendoza: concentrar con mayor fuerza su vocación minera en la exploración. También expone el tiempo perdido durante años en los que buena parte de la cordillera quedó fuera de una exploración moderna y sistemática. Hoy los proyectos y depósitos que se distribuyen a ambos lados del límite internacional dibujan un mapa que entrega señales, pero del lado mendocino todavía faltan respuestas. El desafío es transformar esas señales en información y esa información en certezas, con inversión, estudios y perforaciones que permitan determinar qué existe realmente debajo de un territorio que todavía tiene mucho por conocer.

Vizcachitas entra en la próxima generación minera de Valparaíso

El biministro de Economía, Fomento y Turismo y de Minería de Chile, Daniel Mas, incluyó el proyecto entre las iniciativas de envergadura que forman parte de la próxima etapa de desarrollo minero de la Región de Valparaíso. Lo hizo durante un foro realizado este lunes en esa zona del vecino país.

El contexto entregado por Mas permite dimensionar la estructura minera sobre la cual podría incorporarse Vizcachitas. Durante 2025, el PIB de Valparaíso alcanzó los 15,99 billones de pesos chilenos (US$17.270 millones), de los cuales $683.000 millones (US$738 millones) corresponden directamente a la actividad minera, equivalente al 4,3% del producto regional y al 4,5% del PIB minero de Chile.

En junio de 2026, las exportaciones de la región superaron los US$904 millones, un crecimiento del 54% respecto del año anterior. La actividad vinculada al cobre y al hierro concentró el 74% del total exportado, con China y Estados Unidos entre sus principales mercados.

La dimensión productiva también aparece en la cantidad de operaciones. Según los datos citados por Mas, la Región de Valparaíso cuenta con ocho operaciones de gran minería, tres de mediana minería y más de 150 operaciones de pequeña minería y minería artesanal. La actividad ocupa directamente a unas 36.000 personas. El funcionario agregó que, considerando un multiplicador de 2,55 empleos indirectos, la minería tiene incidencia sobre más de 92.000 puestos de trabajo, equivalentes al 10,1% del empleo total regional.

Sobre esa base, Valparaíso proyecta una nueva etapa de inversiones. Actualmente existen iniciativas por US$385 millones en evaluación ambiental, mientras la cartera proyectada por Cochilco hacia 2034 contempla más de US$2.700 millones en inversiones que ingresarían a tramitación entre 2026 y 2030.

Dentro de ese escenario, Mas destacó el Plan Minero Conjunto entre Codelco y Anglo American para el distrito Andina-Los Bronces, que permitiría incorporar 2,7 millones de toneladas adicionales de cobre durante 21 años, y Vizcachitas, al que identificó como un proyecto greenfield con una producción proyectada de 180.000 toneladas anuales de cobre fino.

Un greenfield construido sobre casi 59 kilómetros de perforación

Vizcachitas es un sistema de cobre-molibdeno, con plata como subproducto, ubicado en la provincia de San Felipe, comuna de Putaendo. Las reservas probadas y probables ascienden a 1.220 millones de toneladas con una ley promedio de 0,36% de cobre y 0,40% de cobre equivalente. Contienen 9.623 millones de libras de cobre, 365 millones de libras de molibdeno y 43,6 millones de onzas de plata.

El proyecto contempla una mina a cielo abierto con una vida útil de 26 años y una planta diseñada para procesar 136.000 toneladas por día.

La base de recursos alcanza 1.541 millones de toneladas medidas e indicadas, con una ley de 0,383% de cobre, además de 1.823 millones de toneladas inferidas con 0,342% de cobre. En términos de cobre equivalente, representan 14.801 millones de libras en la categoría medida e indicada y otras 15.444 millones de libras inferidas.

Pero para Mendoza existe otro número que ayuda a poner el proyecto en perspectiva. La estimación fue construida a partir de 168 perforaciones que acumularon 58.628 metros. Esa información permitió generar un modelo geológico actualizado durante 2022 y definir los dominios utilizados para calcular los recursos.

Es precisamente ese volumen de información el que todavía falta generar sobre amplias superficies de la cordillera mendocina.

San Juan ya muestra una configuración binacional

Más al norte, San Juan permite observar una situación considerablemente más avanzada. Vicuña ya tomó forma como un distrito minero que comprende activos ubicados a ambos lados de la frontera entre Argentina y Chile, con proyectos que avanzan bajo una estrategia integrada y un territorio que concentra algunos de los mayores recursos de cobre, oro y plata identificados en los últimos años.

También aparece la relación entre El Pachón, en San Juan, y Los Pelambres, del lado chileno. Son proyectos independientes, el chileno operativo y el argentino en desarrollo, pero ubicados a escasa distancia a ambos lados del límite internacional y dentro de una misma franja cuprífera.

La configuración sanjuanina muestra cómo los límites administrativos no necesariamente coinciden con la distribución de los sistemas minerales. Cuando la exploración avanza y los proyectos adquieren escala, comienzan a aparecer distritos que requieren una lectura territorial más amplia. Mendoza todavía se encuentra lejos de esa instancia.

Del otro lado de Vizcachitas aparece Las Heras

La ubicación de Vizcachitas permite trasladar esa misma mirada que tienen en San Juan algunos cientos de kilómetros hacia el sur. Del lado argentino aparece el departamento mendocino de Las Heras, un distrito cuya cordillera todavía tiene un grado de exploración muy diferente al alcanzado en sectores equivalentes del territorio chileno.

PSJ representa la principal excepción. Es el proyecto cuprífero más avanzado de Mendoza y el primero que busca recorrer el camino hacia una operación de cobre moderna en el departamento.

Su importancia dentro de esta lectura excede al propio proyecto. PSJ constituye una primera evidencia concreta de que Las Heras puede alojar un desarrollo cuprífero que avance desde la exploración y definición de recursos hacia factibilidad y construcción. La incógnita es qué existe alrededor.

Mendoza Norte abre una nueva frontera exploratoria

Mendoza Norte Distrito Minero aparece como la principal herramienta para comenzar a ampliar esa respuesta. El proyecto se encuentra actualmente en la etapa de desarrollo de su Informe de Impacto Ambiental y apunta a incorporar nuevas superficies a la exploración.

Todavía existe una distancia importante entre habilitar territorio para explorar y encontrar un depósito. El proceso requiere generación de información, campañas de superficie, geofísica, geoquímica y, finalmente, perforaciones capaces de comprobar qué existe en profundidad.

Paramillos suma otro elemento al mapa. Su historia minera y los antecedentes de mineralización aportan una referencia adicional dentro de un territorio que, pese a encontrarse próximo a grandes sistemas cupríferos chilenos, todavía tiene mucho por responder mediante la exploración.

Hoy el principal movimiento exploratorio de Mendoza está concentrado más al sur, particularmente en Malargüe, donde la aprobación de proyectos y el esquema de distritos comenzaron a movilizar campañas, inversiones y acuerdos con compañías internacionales. Las Heras puede constituir otro frente si consigue transformar la disponibilidad de territorio en información y esa información en nuevos target y proyectos.

La lógica del capital exploratorio también puede jugar un papel. Los descubrimientos y el avance de proyectos tienden a generar interés sobre propiedades próximas y cinturones geológicos que comparten características favorables. En ese sentido, el desarrollo de PSJ y la evolución de Vizcachitas del otro lado de la cordillera aportan referencias que antes no tenían el mismo grado de definición.

¿Puede Las Heras convertirse en un nuevo eje del cobre mendocino?

Hoy no existe un distrito minero binacional entre Mendoza y Valparaíso. Las diferencias entre ambos lados de la cordillera son amplias: Chile cuenta con décadas de exploración, operaciones en producción y una cartera de proyectos definida, mientras Mendoza recién comienza a recuperar actividad exploratoria sobre buena parte de su territorio.

Vizcachitas tampoco permite anticipar qué puede encontrarse en Las Heras. Sus recursos y reservas son resultado de un trabajo exploratorio específico sobre ese depósito y no pueden trasladarse hacia el lado argentino.

Pero el mapa abre una pregunta que hasta hace pocos años tenía menos elementos para ser formulada. PSJ es un proyecto concreto. Mendoza Norte puede ampliar la superficie bajo exploración. Paramillos aporta antecedentes sobre la presencia de mineralización. Y, prácticamente del otro lado de la cordillera, Vizcachitas ya determinó recursos y una escala que llevó al propio gobierno chileno a ubicarlo entre los futuros desarrollos de una región minera consolidada.

Para que Las Heras pueda dar un salto similar, primero deberá explorar. Un nuevo descubrimiento podría ampliar el mapa cuprífero de Mendoza más allá de PSJ y convertir al departamento en un foco de inversión exploratoria con mayor densidad de proyectos.

San Juan ya permite observar una configuración de este tipo en una etapa mucho más avanzada. Mendoza todavía tiene que determinar si cuenta con las piezas geológicas necesarias para construir la propia. La pregunta empieza a ser si PSJ será un proyecto aislado o la primera pieza de una nueva geografía minera en Las Heras. Vizcachitas, del otro lado de la cordillera, aporta una razón concreta para mirar ese territorio con mayor atención.

 
 

 

 

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