Glencore prepara su desembarco en la bolsa australiana y despierta interés entre inversores

La minera operadora de Pachón planea una cotización secundaria en la Bolsa de Valores de Australia (ASX) en octubre. El creciente interés por el cobre podría compensar las dudas vinculadas a su exposición al carbón térmico, mientras la compañía busca captar capital para expandir sus operaciones de cobre y potencialmente avanzar en grandes adquisiciones.
martes 18 de agosto de 2026 | 0:00hs.

Glencore, operadora del proyecto Pachón en San Juan, Argentina, genera expectativas entre inversores australianos de cara a su inminente cotización secundaria en la ASX, prevista para octubre. Analistas y gestores de fondos consideran que la compañía podría incorporarse a los principales índices bursátiles del país en un plazo relativamente corto, impulsada principalmente por el interés del mercado en su exposición al cobre.

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La operación apunta a aprovechar uno de los mercados de capital institucional de mayor crecimiento y, al mismo tiempo, brindar a Glencore nuevas alternativas para financiar la expansión de sus negocios de cobre y eventualmente concretar operaciones de fusiones y adquisiciones de gran escala.

La compañía, que actualmente tiene una capitalización de mercado cercana a US$88.000 millones, es el mayor exportador mundial de carbón térmico. Su desembarco en Australia generó interés luego de una serie de reuniones con inversores organizadas durante agosto por JPMorgan, Barrenjoey y UBS, que fueron calificadas como concurridas por participantes.

¿Cuándo podría entrar al ASX 200?

El CEO de Glencore, Gary Nagle, señaló que la compañía podría ingresar al índice de referencia S&P/ASX 200 dentro de los 12 meses posteriores a su debut.

Para alcanzar ese objetivo, los CHESS Depositary Interests (CDI) de Glencore deberían alcanzar una capitalización de mercado de al menos A$1.500 millones, equivalentes a unos US$1.060 millones.

Sin embargo, algunos analistas consideran que la incorporación podría producirse antes. Glyn Lawcock, analista de Barrenjoey, estimó que Glencore podría ingresar al S&P/ASX 100 entre marzo y abril de 2027, siempre que consiga suficiente liquidez y capitalización bursátil.

Para formar parte del ASX 100, las acciones negociadas en Australia deberían alcanzar una capitalización de al menos A$5.500 millones.

El cobre, principal atractivo

Uno de los factores que podría favorecer la llegada de Glencore a los índices australianos es su creciente exposición al cobre, un metal cuya demanda se encuentra impulsada por la electrificación y el desarrollo de infraestructura vinculada con la inteligencia artificial.

Actualmente, aproximadamente el 30% de las ganancias de Glencore proviene del cobre. Analistas estiman que esta participación podría aumentar hasta el 50% de las ganancias de la compañía para 2030, siempre que Glencore desarrolle sus activos de acuerdo con los cronogramas previstos.

Este escenario convierte al cobre en uno de los principales argumentos para los inversores que analizan la futura cotización australiana de la minera.

Mayor presencia de empresas mineras extranjeras

La llegada de Glencore también se produce en un mercado australiano que se ha familiarizado cada vez más con las cotizaciones secundarias mediante CHESS Depositary Interests (CDI).

Según datos de la ASX, actualmente existen 37 compañías de metales y minería con CDI negociando en el mercado australiano, frente a las 22 registradas a comienzos de 2020.

La actividad de negociación de estos instrumentos también aumentó de manera significativa. Entre las compañías que concentran buena parte de esa liquidez se encuentran Newmont, Alcoa y Capstone Copper. Solo Newmont registró un volumen de operaciones cercano a A$9.000 millones.

Este antecedente podría facilitar que Glencore alcance el nivel de liquidez necesario para avanzar hacia los principales índices australianos.

El carbón, el principal desafío

La exposición al carbón térmico representa, sin embargo, uno de los principales obstáculos para atraer a determinados fondos de inversión.

Alrededor del 15% de las ganancias industriales subyacentes de Glencore dependen del carbón térmico, un segmento que puede quedar excluido de las carteras administradas bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Algunos inversores consideran que el interés por el cobre podría compensar estas restricciones. Andy Forster, responsable de inversiones de Argo Investments, señaló que existe una expectativa favorable en torno a la posibilidad de incorporar a Glencore como una nueva alternativa dentro del mercado australiano.

No obstante, el crecimiento de la inversión vinculada a criterios ambientales continúa siendo relevante en Australia.

Crecen los fondos que excluyen al carbón

De acuerdo con la Responsible Investment Association Australasia (RIAA), los fondos australianos bajo gestión que excluyen inversiones en carbón aumentaron 14% durante el último año, hasta alcanzar A$37.900 millones.

La organización considera que esta tendencia podría continuar debido al traspaso de patrimonio hacia generaciones más jóvenes.

La Comisión de Productividad de Australia había estimado en 2021 que alrededor de A$3,5 billones en activos serían transferidos desde los baby boomers hacia generaciones posteriores para 2050.

Desde la RIAA señalaron que los inversores más jóvenes están prestando mayor atención al destino de sus inversiones y que la exclusión de combustibles fósiles continúa siendo un criterio relevante para una parte del mercado.

Así, Glencore llega al mercado australiano con dos fuerzas contrapuestas: por un lado, el atractivo de su exposición al cobre y a los minerales vinculados con la electrificación; por otro, la presencia de un negocio de carbón que podría limitar el acceso a determinados fondos.

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La cotización secundaria prevista para octubre de 2026 permitirá medir hasta qué punto el interés por el cobre logra imponerse sobre las restricciones vinculadas con el carbón.

 
 
M&D con información de MiningWeekly