Salta: Lindero redujo su producción en el último trimestre pero mantiene sus metas anuales
Fortuna Mining Corp. presentó sus resultados financieros y operativos correspondientes al segundo trimestre de 2026, destacando un desempeño sólido a nivel global, aunque enfrentó desafíos operativos y macroeconómicos significativos en sus activos de América Latina, con especial impacto en sus operaciones en Argentina.
La compañía alcanzó un EBITDA ajustado de 200,8 millones de dólares, manteniendo un robusto margen del 63%, y generó 85,7 millones de dólares en flujo de caja libre. No obstante, los resultados se vieron influenciados por presiones de costos externos y la ejecución de proyectos de capital críticos en la mina Lindero.
En Argentina, la mina de oro Lindero, situada en la provincia de Salta, registró una producción de 20.829 onzas de oro durante el trimestre. Esta cifra representa una disminución respecto a las 23.550 onzas producidas en el mismo periodo del año anterior, descenso que responde a una planificación estratégica de mantenimiento.
El factor determinante en la producción de Lindero fue el cierre programado de 30 días del triturador primario. Esta parada técnica fue necesaria para completar el reemplazo de las fundaciones de acero, un proyecto de capital clave diseñado para mejorar la confiabilidad y la disponibilidad de los equipos de conminución de cara al futuro.
Más allá de lo operativo, la coyuntura económica del país representó un reto adicional. Fortuna informó que la apreciación real del peso argentino frente al dólar estadounidense incrementó los costos operativos en términos de divisa extranjera. A esto se sumaron incrementos en los precios del diésel y los efectos inflacionarios en las tarifas de contratistas.
Como consecuencia de estos factores, el Costo Sostenido Todo Incluido (AISC) en Lindero ascendió a 2.265 dólares por onza de oro vendida, comparado con los 1.783 dólares del segundo trimestre de 2025. El aumento refleja tanto los gastos extraordinarios de mantenimiento como el impacto de las variables macroeconómicas externas.
En el aspecto tributario, la operación en Argentina también incidió en la tasa impositiva efectiva de la empresa, que se situó en el 46%. Este incremento respondió principalmente a mayores impuestos diferidos en Lindero provocados por la devaluación del peso argentino y su efecto en la contabilidad de la empresa.
A pesar de estas presiones, el presidente y CEO de Fortuna, Jorge Ganoza, indicó que el segundo trimestre representó el pico de costos para el año. La empresa prevé que el AISC muestre una tendencia a la baja en el segundo semestre a medida que se completen los proyectos de infraestructura en Lindero y se normalice la producción.
Un dato alentador para la operación local es que Lindero logró colocar en las pilas de lixiviación aproximadamente el 95% de las onzas planificadas para la primera mitad del año. Esto permite que la mina se mantenga encaminada para cumplir con el punto medio de su guía de producción anual para 2026.
En el contexto internacional, Fortuna continúa impulsando su crecimiento orgánico con el estudio de factibilidad del proyecto Diamba Sud en Senegal y la decisión de expandir la planta de Séguéla en Costa de Marfil. Estos hitos forman parte de una estrategia para alcanzar una producción superior a las 500.000 onzas anuales.
Por último, la compañía anunció cambios en su equipo de liderazgo que entrarán en vigencia el 1 de septiembre, incluyendo la promoción de Luis Dario Ganoza como nuevo Presidente. Esta reestructuración busca preparar a la firma para su próxima fase de expansión, respaldada por una liquidez total de 756,7 millones de dólares.
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