Rio Tinto descartó nuevamente una megafusión con Glencore y ratificó su apuesta por el cobre
Rio Tinto confirmó que no avanzará con una eventual fusión con Glencore, una operación que, de concretarse, habría dado origen a una de las mayores compañías mineras del mundo, con un valor estimado cercano a los US$200.000 millones y una posición dominante en el mercado global del cobre. Cabe resaktar que ambas compañías poseen activos mineros en la provincia de San Juan.
La posibilidad de una combinación entre ambas compañías volvió a tomar fuerza durante los últimos meses, impulsada por el creciente interés de las grandes mineras por ampliar su exposición al cobre, un mineral considerado estratégico para la transición energética y la electrificación de la economía. Sin embargo, la empresa anglo-australiana descartó esa alternativa y reafirmó que su prioridad continuará siendo el crecimiento mediante el desarrollo de proyectos propios y adquisiciones selectivas.
El presidente ejecutivo de Rio Tinto, Jakob Stausholm, sostuvo que la compañía mantiene una estrategia enfocada en generar valor a través de inversiones orgánicas y no mediante grandes procesos de consolidación empresarial. En ese sentido, señaló que la empresa cuenta con una cartera de proyectos suficientemente sólida para sostener su crecimiento de largo plazo.
La decisión implica dejar de lado una operación que habría combinado dos de los mayores portafolios mineros del mundo, integrando activos relevantes en cobre, zinc, carbón, aluminio, hierro y otros minerales industriales. Analistas del mercado estimaban que una fusión de esa magnitud habría transformado el escenario competitivo del sector minero internacional.
En los últimos años, el cobre se convirtió en uno de los principales focos de inversión de las grandes compañías mineras, debido a las perspectivas de incremento de la demanda vinculada al desarrollo de vehículos eléctricos, energías renovables y redes de transmisión eléctrica. Ese escenario ha impulsado una fuerte competencia por nuevos yacimientos y proyectos de gran escala.
Rio Tinto ha reforzado esa estrategia mediante inversiones en distintos proyectos cupríferos alrededor del mundo. En Argentina, la compañía incrementó recientemente su participación accionaria en McEwen Copper, empresa que desarrolla el proyecto Los Azules en la provincia de San Juan, y también concretó la adquisición de Arcadium Lithium, fortaleciendo su presencia en el negocio de los minerales críticos.
Por su parte, Glencore continúa evaluando distintas alternativas para expandir su producción de cobre, manteniendo un portafolio de activos distribuidos en América, África y Australia. En Argentina, la empresa opera el proyecto El Pachón, en la Provincia de San Juan; y MARA, en Catamarca. No obstante, la compañía tampoco ha confirmado negociaciones formales con Rio Tinto para avanzar en una operación de integración.
Con esta definición, Rio Tinto dejó en claro que, al menos en el corto plazo, no contempla protagonizar una de las mayores fusiones de la historia de la minería y continuará concentrando sus inversiones en el desarrollo de proyectos considerados estratégicos para abastecer la creciente demanda mundial de cobre y otros minerales críticos.
M&D con información de Reuters