Empleo local, proveedores mendocinos y diálogo: los tres ejes del nuevo CEO de PSJ

Marcelo Avecilla, nuevo CEO de PSJ Cobre Mendocino, vuelve a Mendoza después de más de 20 años en operaciones en el exterior, con el objetivo de demostrar que la minería bien hecha puede cuidar el ambiente y generar desarrollo real.

Marcelo Avecilla, nuevo CEO de PSJ Cobre Mendocino, fijó en su primer mensaje público los tres ejes de su gestión: empleo local, proveedores mendocinos y diálogo abierto con la comunidad. Con ellos busca darle una impronta claramente local al desarrollo del proyecto.

“Vuelvo a mi provincia con un objetivo: demostrar que la minería bien hecha puede cuidar el ambiente y generar desarrollo real en Mendoza”, manifestó.

El objetivo lo planteó sin rodeos y su posición queda clara: la primera mina de cobre de Mendoza se va a medir por lo que deje en Mendoza.

Avecilla es ingeniero mendocino y vuelve después de más de 20 años con un paso muy importante por Australia. Asume cuando PSJ, en Uspallata, en el departamento mendocino de Las Heras, ya tiene la aprobación ambiental y entra en la etapa previa a la construcción.

Un mensaje para dos audiencias, con un mismo esquema

Avecilla publicó el texto en LinkedIn, en inglés y en castellano. La versión en inglés habla de “responsible mining”; la versión en español, de minería bien hecha. Las dos sostienen la misma arquitectura: un objetivo general y tres ejes que lo bajan a tierra, cerrados con un agradecimiento a su familia por acompañarlo en el regreso.

El mensaje no menciona toneladas, leyes de mineral, inversión ni cronograma. Tampoco se apoya en el precio del cobre ni en la demanda global del metal, los argumentos más habituales en la presentación de un proyecto cuprífero. Para un ejecutivo que viene de gerenciar operaciones de gran volumen, dejar la escala fuera de su presentación ubica el centro del mensaje en otro lugar: el vínculo entre el proyecto y la provincia.

Ese vínculo tiene en Mendoza una historia propia, y esa historia explica por qué el nuevo CEO pone el acento donde lo pone.

Un lugar donde costó ganarse el permiso

En 2007, Mendoza sancionó la Ley 7.722, que prohíbe el uso de determinadas sustancias químicas en los procesos de la minería metalífera y exige que la Legislatura ratifique la declaración de impacto ambiental de cada proyecto. En diciembre de 2019, una reforma de esa norma fue revertida a los pocos días tras movilizaciones en distintos puntos de la provincia.

Durante esos años, el debate público sobre la minería en Mendoza se ordenó alrededor de una inquietud repetida: qué le deja la actividad a la provincia, más allá de las regalías.

Los tres ejes de Avecilla responden de forma directa a esa inquietud. Empleo, compras y diálogo son, precisamente, las tres formas en que una mina se vuelve visible para una comunidad que la discutió durante casi dos décadas.

Esa respuesta, sin embargo, se pone a prueba antes de que la mina produzca, en la etapa que acaba de empezar. En la factibilidad que atraviesa PSJ, cada uno de los ejes del nuevo CEO se convierte en una decisión concreta.

El empleo local depende de cómo se arme la dotación de obra y de operación, y de cuánto de esa dotación pueda cubrirse con trabajadores de Uspallata, de Las Heras y del resto de Mendoza. Los proveedores mendocinos dependen de la estrategia de compras y el diálogo con la comunidad, por su parte, se mantiene como un punto clave.

Con la llegada de Avecilla, Fabián Gregorio, mendocino e impulsor histórico de PSJ, pasa a la Presidencia de la compañía. El proyecto queda así conducido por dos mendocinos: uno que lo sostuvo en la etapa de permisos y otro que vuelve a la provincia para llevarlo hacia la construcción.

 

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