Sindicatos de la mina Centinela, del grupo Luksic, preparan una votación de huelga en Chile

Dos sindicatos que representan a más de 700 trabajadores, advirtieron que someterán a votación una eventual medida de fuerza si no logran avances en la negociación colectiva. El conflicto tiene como protagonista a la compañía Antofagasta Minerals, controlada en un 65% por el grupo chileno que visitó Argentina hace algunas semanas.
miércoles 23 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

Dos sindicatos de Minera Centinela, operación de cobre de Antofagasta Minerals en Chile, anticiparon que podrían someter a votación una huelga durante los últimos días de septiembre si no alcanzan un acuerdo con la compañía en la negociación colectiva que mantienen desde agosto. Las organizaciones representan a más de 700 trabajadores y cuestionan diferencias en beneficios y remuneraciones entre empleados que, según sostienen, realizan funciones equivalentes.

El proceso es seguido de cerca porque se desarrolla en una de las principales operaciones del grupo minero controlado por la familia Luksic y en un momento de expansión para Antofagasta Minerals. La compañía tiene en marcha proyectos para incrementar su producción de cobre y prevé que sus inversiones orgánicas permitan elevarla alrededor de 30% en los próximos años.

Los sindicatos de Distrito Centinela y Minera Esperanza comenzaron una negociación conjunta, una modalidad que ambas organizaciones consideran inédita dentro de la operación. El proyecto de contrato colectivo fue presentado el 14 de agosto y representa a cerca de 730 trabajadores, según las propias organizaciones.

El principal punto de conflicto planteado por los trabajadores está relacionado con la existencia de diferencias en beneficios y condiciones remuneracionales entre personas que desempeñan funciones similares pero pertenecen a distintas organizaciones sindicales. Los gremios sostienen que la empresa no ha dado hasta ahora una respuesta satisfactoria a ese reclamo.

Si la situación no cambia, los sindicatos anticiparon una votación de huelga para los últimos días de septiembre. De aprobarse la paralización y no alcanzarse posteriormente un acuerdo, la medida podría concretarse durante las primeras semanas de octubre.

Una nueva negociación en una operación estratégica

El conflicto laboral aparece mientras Centinela atraviesa una etapa de expansión. Antofagasta Minerals aprobó el Segundo Concentrador de Centinela, una inversión destinada a sumar aproximadamente 170.000 toneladas de cobre equivalente por año, con la primera producción prevista para 2027. El proyecto forma parte de un programa de crecimiento que también incluye inversiones en Los Pelambres.

A ese plan se suma el desarrollo del yacimiento Encuentro Sulfuros, cuya inversión estimada ronda los US$1.000 millones. El mineral de este nuevo rajo está previsto como alimentación para el Segundo Concentrador de Centinela.

La compañía produjo 653.700 toneladas de cobre durante 2025, además de 211.300 onzas de oro y 15.800 toneladas de molibdeno. Antofagasta Minerals es propiedad de Antofagasta plc, sociedad que cotiza en Londres y cuyo capital está controlado en un 65% por el grupo Luksic.

El antecedente inmediato dentro del propio grupo muestra que las relaciones laborales ya fueron un factor relevante durante 2026. En mayo, el Sindicato de Supervisores de Centinela había aprobado una huelga con el 77,21% de los votos de 702 participantes. La medida finalmente quedó suspendida después de que la empresa solicitara una mediación obligatoria ante la Dirección del Trabajo.

La negociación actual, por lo tanto, se produce en una operación que atraviesa simultáneamente un proceso de expansión productiva y varios procesos de negociación colectiva. El calendario del Consejo Minero chileno ubica el 30 de septiembre como fecha de vencimiento del contrato del Sindicato de Trabajadores Distrito Centinela.

El grupo Luksic vuelve a mirar Argentina

El conflicto en Chile adquiere otra dimensión para Argentina por el renovado interés de Antofagasta Minerals en el potencial cuprífero argentino.

En abril de este año, el CEO de Antofagasta plc, Iván Arriagada, señaló que la compañía estaba evaluando iniciar exploraciones propias en Argentina o asociarse con proyectos existentes. Entre las posibilidades mencionadas apareció El Pachón, el gran proyecto de cobre y molibdeno de Glencore ubicado en Calingasta, San Juan, a unos kilómetros del límite con Chile.

El antecedente es particularmente relevante porque Antofagasta Minerals ya había manifestado interés en El Pachón, yacimiento actualmente operador por Glencore. De acuerdo con información difundida en abril, la empresa considera que podría existir espacio para generar sinergias y aprovechar servicios e infraestructura asociados al desarrollo minero argentino.

La compañía volvió a tener presencia pública en Argentina durante agosto, es decir, hace algunas semanas. Representantes de Antofagasta Minerals se reunieron con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, para analizar el potencial geológico de la provincia. El encuentro se produjo en medio del desarrollo del Distrito Minero Malargüe Occidental y del proyecto cuprífero PSJ Cobre Mendocino, aunque no se anunció la incorporación de Antofagasta Minerals a ningún proyecto específico.

El antecedente mendocino tiene además un componente empresarial más amplio. El grupo Luksic ya tiene presencia en la provincia a través de CCU Argentina, mientras que Aguas de Origen —controlada por CCU— participa de una causa judicial vinculada con la Declaración de Impacto Ambiental de Paramillos. La llegada de Antofagasta Minerals representa, por lo tanto, una nueva dimensión minera dentro de una presencia empresarial que ya existía en Mendoza.

Antofagasta Minerals concentra actualmente sus operaciones productivas en Chile, pero su estrategia de crecimiento contempla exploración y oportunidades en otros mercados del continente. La compañía mantiene además actividades en Perú, Canadá y Estados Unidos.

En ese contexto, la negociación colectiva de Centinela ocurre mientras el grupo Luksic enfrenta un doble desafío: sostener la continuidad operacional de sus activos actuales y encontrar nuevas fuentes de crecimiento para una industria del cobre que necesita incorporar producción durante los próximos años.

 

M&D con información mining.com

 

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