Por qué la factibilidad de PSJ eleva la vara y la expectativa del cobre mendocino

El proyecto duplicará la producción prevista hasta 75.000 toneladas anuales, una escala que lo ubica por encima de la actualidad de minas históricas de Chile y abre una nueva referencia para medir el potencial cuprífero de Mendoza.
viernes 18 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

PSJ Cobre Mendocino proyecta 75.000 toneladas anuales de cobre. La cifra surge de la etapa de factibilidad, casi duplica las 40.000 que preveía y lo ubica -por ejemplo- por encima de El Soldado, una histórica mina chilena que opera Anglo American opera en la región chilena de Valparaíso, casi en el mismo paralelo que Uspallata.

El desarrollo de cobre, oro y plata que impulsan Zonda Metals y Alberdi Energy en el departamento mendocino de Las Heras llega a ese número con una parte de su yacimiento fuera del circuito: el mineral oxidado va a la escombrera porque la Ley 7.722 impide procesarlo. Y llega en el momento en que las faenas chilenas de esa misma franja cordillerana retroceden, según indicó el anuario de producción de la Corporación Chilena del Cobre, Cochilco.

Para Mendoza, el dato mejora el perfil de su proyecto más avanzado y aporta una señal sobre el potencial productivo del distrito que ahora se evalúa para abrir a la exploración. La provincia discutió su cobre durante años sobre estimaciones preliminares, y PSJ es el primer yacimiento mendocino medido con el nivel de detalle que exige una factibilidad: ese nivel de detalle devolvió cifras mayores a las previstas. La escala resultante lo deja más cerca de los proyectos de referencia de uno y otro lado de la cordillera, y con margen por delante, porque la exploración sobre el resto del proyecto sigue abierta hacia el futuro.

El rediseño que le cambió la escala al proyecto

El salto salió de mejoras en el sistema de disposición de colas, la capacidad de procesamiento y la ley de corte. El filtrado de colas recupera más agua y la devuelve al circuito. Esa recirculación permite que la planta pase de 28.000 a 42.000 toneladas diarias de mineral, un aumento del 50% sobre el diseño anterior, sin moverse de los 141 litros por segundo de agua fresca que ya tenían evaluación ambiental. En paralelo, las perforaciones in-fill actualizaron el modelo del yacimiento y sobre ese modelo la compañía bajó la ley de corte: mineral de baja ley que estaba destinado a la escombrera pasó al circuito productivo, sin ampliar la huella del proyecto.

El resultado son 75.000 toneladas anuales de cobre, más 80.000 onzas de oro y 900.000 de plata. El rediseño tiene costo: el filtrado exige equipos específicos y gastos operativos superiores a los de un depósito convencional. La inversión se ubicará -a priori- en torno a los US$800 millones, con el Royal Bank of Canada como agente financiero y el inicio de construcción previsto para 2027. PSJ es el primer proyecto minero metalífero de Mendoza que ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.

El menor de los greenfield argentinos

En el mapa del cobre argentino en condiciones de producir en el mediano plazo, PSJ es el proyecto más chico. Los desarrollos sanjuaninos de clase mundial y los que integran la Mesa del Cobre -el espacio que reúne a nivel nacional a los proyectos cupríferos en etapa avanzada- se mueven en escalas que superan las 75.000 toneladas de Uspallata. Medido con esa vara, PSJ es el hermano menor de la cartera nacional, pero no menos importante.

La comparación cambia de signo al cruzar el límite internacional. Esa misma escala, que en la Argentina ubica al proyecto en una escala menor a la de los proyectos más avanzados, alcanza del otro lado de la cordillera para superar a minas emblemáticas para distintas zonas en las que operan en el vecino país.

El mapa del cobre chileno

El Anuario de Estadísticas del Cobre y Otros Minerales 2025, que publica la Comisión Chilena del Cobre, no desagrega El Soldado: la mina queda dentro del agregado de faenas menores. El dato se obtiene por diferencia. Anglo American Sur produjo 207.200 toneladas de cobre fino en 2025 y Los Bronces, su operación mayor, 164.600. El resto corresponde a El Soldado: 42.600 toneladas.

Anglo American Sur es la sociedad que agrupa tres unidades en la zona central chilena: Los Bronces, en la Región Metropolitana; El Soldado, en la comuna de Nogales, Valparaíso; y la Fundición Chagres, en Catemu. Codelco participa con el 20% de esa sociedad, una tenencia que el Anuario contabiliza en las faenas respectivas y no en la producción propia de la corporación estatal.

Con 75.000 toneladas anuales, PSJ superaría a El Soldado en un 76%. También quedaría por encima de Salvador en el norte del vecino país, la división más pequeña de Codelco, que produjo 47.000 toneladas en 2025. En el ordenamiento chileno, el proyecto de Uspallata se ubicaría entre esa división y Gabriela Mistral, que cerró el año en 81.700 toneladas. También quedaría en un nivel similar a Zaldivar, otra mina emblemática del norte trasandino que en 2025 produjo 75.400 toneladas.

El paralelismo geográfico refuerza la comparación. El Soldado opera a unos 32°40' de latitud sur, prácticamente la misma línea sobre la que se ubica Uspallata. Son dos yacimientos de la misma franja metalogénica, separados por el límite internacional y por medio siglo de historia productiva.

La comparación es más favorable todavía porque esas faenas atraviesan un mal año, y no uno aislado.

Un balance chileno en retroceso

Chile produjo 5.388.200 toneladas de cobre fino en 2025, un 2,1% menos que el año anterior y un volumen que lo deja apenas por encima de su nivel de 2016. Las tres faenas de la cordillera central, las que Mendoza tiene enfrente, explican el 12,2% de ese total y ninguna creció.

El Teniente, la mayor división de Codelco, cayó 13% hasta 310.100 toneladas, con el accidente de julio de 2025 detrás del retroceso. Los Bronces bajó 4,5% hasta 164.600 toneladas y acumula una pérdida del 55% frente a las 369.500 que producía en 2018. Andina quedó plana en 181.600. Codelco en conjunto produjo 1.307.200 toneladas, su nivel más bajo desde 1997.

La caída tiene una causa estructural. La ley promedio del mineral procesado en Chile se ubicó en 0,58% en 2025, contra 1,29% en el año 2000: una caída del 55% en veinticinco años. La industria chilena sostiene su producción moliendo cada vez más roca para obtener la misma cantidad de metal, con más energía y más costo por unidad. El índice de costos totales unitarios de la gran minería chilena llegó en 2025 a 273,9 puntos sobre base 2005, el valor más alto de la serie: producir una unidad de cobre cuesta hoy 2,7 veces lo que costaba hace veinte años, ya descontada la inflación.

PSJ llega a esa comparación en el momento en que las faenas de enfrente pierden volumen y ley. Y llega, además, con una parte de su yacimiento que no puede tocar.

El techo que pone la 7.722

El mineral oxidado de PSJ no entra a la planta. Su procesamiento requiere lixiviación con ácido sulfúrico, una vía que la Ley 7.722 -la norma sancionada en Mendoza en 2007 que prohíbe el uso de sustancias químicas como el ácido sulfúrico en los procesos mineros metalíferos- no permite en la provincia. Ese mineral va a la escombrera.

La reducción de la ley de corte incorporó al circuito mineral de baja ley, que es sulfurado y se recupera por flotación. El oxidado queda afuera por una razón distinta y anterior a cualquier decisión de ingeniería. Con esa fracción dentro del circuito, y de acuerdo con los datos antiguos del proyecto, cuando se consideraba la opción de lixiviar, PSJ seguramente superaría las 100.000 toneladas anuales de cobre.

La dimensión de lo que la norma deja afuera se mide con el propio balance chileno. Chile produjo en 2025 1.140.500 toneladas de cobre por la vía de cátodos SX-EW, obtenidos por lixiviación directa del mineral: el 21,2% de toda su producción nacional. Uno de cada cinco kilos de cobre chileno sale por el camino que del lado mendocino está cerrado por ley.

PSJ alcanza y supera a una mina chilena en actividad siendo el menor de los proyectos de cobre argentinos, con una fracción de su yacimiento fuera del circuito y antes de mover la primera tonelada. La distancia entre Mendoza y la minería que tiene enfrente dejó de ser una cuestión de geología.

Las cifras actualizadas muestran que la provincia venía midiendo sus yacimientos con instrumentos gruesos. Cuando un proyecto mendocino llegó al nivel que exige una factibilidad, casi duplicó las cifras que se le atribuían. Los demás proyectos de Mendoza, que aún están en etapas tempranas de exploración, siguen siendo una incógnita que en el futuro se espera develar.

 

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