Barrick capitaliza Lama por US$187 millones: qué cambia para San Juan y por qué aún no significa reactivar Pascua-Lama

Barrick elevó en $283.000 millones —unos US$187 millones— el capital de Barrick Exploraciones Argentina, titular de los activos locales vinculados a Pascua-Lama. Para San Juan, la operación es relevante porque coincide con nuevas perforaciones en Lama. No implica por sí sola reactivar el proyecto binacional, pero confirma que el distrito vuelve a ocupar un lugar activo en la estrategia de la compañía.
jueves 10 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

Barrick Mining Corporation resolvió aumentar en $283.000 millones el capital de Barrick Exploraciones Argentina, que pasó de $332.000 millones a $615.000 millones. El salto es del 85,2% y fue aprobado en una asamblea del 27 de agosto, para luego quedar publicado en el Boletín Oficial el 9 de septiembre.

Convertido a dólares para dimensionar la operación, el incremento equivale a aproximadamente US$187 millones, usando como referencia un tipo de cambio cercano a $1.513 por dólar.

La noticia fue revelada y puesta en contexto por iProfesional, que destacó que Barrick Exploraciones Argentina posee la parte argentina del histórico proyecto binacional Pascua-Lama y controla propiedades mineras en la cordillera sanjuanina.

La fuente también subrayó que la capitalización ocurre al mismo tiempo que Barrick retomó perforaciones en el distrito Lama, una coincidencia que convierte un movimiento societario en una señal que merece seguimiento desde San Juan.

Hay, sin embargo, una diferencia central que debe preservarse para no sobredimensionar el anuncio: aumentar el capital social no es necesariamente lo mismo que desembolsar US$187 millones en efectivo para construir una mina.

Los documentos disponibles no establecen que todo el incremento corresponda a dinero nuevo ni que esté destinado específicamente a Porfiada, Lama o a una reactivación de Pascua-Lama.

La propia historia societaria de la filial muestra antecedentes de capitalizaciones que incluyeron ajustes contables. Por eso, el dato es importante, pero no debe ser presentado como una decisión de inversión minera que Barrick todavía no comunicó.

Lo que vuelve más significativa la noticia es el contexto geológico. En su reporte del segundo trimestre de 2026, Barrick confirmó que dentro del distrito Lama completó 2.300 metros de perforación en el objetivo Porfiada. Uno de los pozos interceptó 63,5 metros con 0,50 gramos de oro por tonelada, incluyendo 15,6 metros con 0,90 g/t; otro atravesó 98,5 metros con 0,59 g/t e incluyó 20,5 metros con 1,32 g/t.

La compañía programó una segunda campaña para después del invierno con el objetivo de definir la extensión de la mineralización.

Lama gana valor

Para San Juan, ése es el cambio de fondo. Durante más de una década Pascua-Lama fue leído casi exclusivamente como el símbolo de un megaproyecto frustrado.

La construcción se suspendió en 2013 y el lado chileno terminó sometido a un proceso de cierre.

Pero el fracaso del diseño original no eliminó el valor geológico del distrito ni la infraestructura construida del lado argentino. Barrick mantiene allí activos, derechos, información geológica y conexiones que pueden reducir tiempos y costos frente a un desarrollo completamente nuevo.

La propia contabilidad de Barrick refuerza esa lectura. En su Annual Report 2025, la compañía mantuvo a Pascua-Lama dentro de sus proyectos con un valor contable de US$721 millones.

Ese registro no garantiza que el activo vaya a convertirse en mina, pero demuestra que para el grupo todavía existe valor económico asociado al proyecto.

A esto se suma que la estación transformadora Lama y otras instalaciones quedaron integradas al sistema de infraestructura minera de la zona y han mantenido utilidad incluso después de la paralización del proyecto original.

Pascua sigue cerrado

¿Significa todo esto que Pascua-Lama se reactiva? Hoy la respuesta rigurosa es no. En Chile, las instalaciones superficiales del proyecto original continúan en transición hacia el cierre de acuerdo con las decisiones ambientales y judiciales adoptadas en ese país.

Barrick no anunció una reanudación de la construcción de Pascua-Lama, no presentó un nuevo presupuesto de desarrollo para el proyecto binacional ni informó una fecha de producción. La capitalización argentina tampoco modifica por sí misma esa situación regulatoria.

La hipótesis más interesante para San Juan es otra. Barrick puede estar preservando y revalorizando Lama como un distrito minero capaz de generar un proyecto distinto del Pascua-Lama concebido hace más de dos décadas.

Porfiada todavía es exploración: no tiene recurso mineral declarado, estudio económico, presupuesto de construcción ni cronograma de explotación. Pero las perforaciones muestran que la compañía está buscando nuevas razones geológicas para mantener al distrito dentro de su cartera de crecimiento.

Ese escenario también obliga a observar lo que ocurre del lado chileno. Barrick explora El Alto en Atacama y cualquier desarrollo futuro que pretenda recuperar una lógica binacional deberá enfrentar nuevos permisos, estándares ambientales y una discusión social mucho más exigente que la que acompañó al diseño original.

La infraestructura argentina puede ser una ventaja, pero no reemplaza los estudios técnicos, ambientales y económicos necesarios para transformar una campaña de exploración en una mina.

La oportunidad sanjuanina

Para San Juan, la noticia importa porque Barrick ya no parece mirar Lama únicamente como un activo heredado.

La combinación de capitalización societaria, nuevas perforaciones, infraestructura disponible y valor contable preservado vuelve a colocar al distrito en una posición que hace pocos años parecía improbable.

Si Porfiada u otros objetivos alcanzaran escala suficiente, Lama podría evolucionar como proyecto autónomo, como satélite de la infraestructura existente o como parte de una nueva configuración regional y eventualmente binacional. Todavía no hay elementos para elegir entre esas alternativas.

La lectura más prudente, por lo tanto, no es anunciar que Pascua-Lama vuelve. Es señalar que Barrick está generando condiciones para no perder la opción de desarrollar Lama.

En minería, donde los activos se evalúan durante años y las decisiones requieren grandes volúmenes de capital, preservar esa opcionalidad tiene valor estratégico.

Para San Juan implica que un distrito con inversiones e infraestructura ya realizadas puede recuperar protagonismo si la exploración confirma mineralización suficiente y si la compañía encuentra un diseño técnica, ambiental y económicamente viable.

Por qué es importante

La capitalización de Barrick Exploraciones Argentina no es una autorización para decir que Pascua-Lama será reactivado, pero tampoco es un trámite irrelevante.

La señal más sólida surge de mirar los hechos en conjunto: Barrick fortalece la sociedad que concentra activos en Lama, perfora nuevamente dentro del distrito y mantiene valor económico e infraestructura en la zona.

Para San Juan, la pregunta que se abre no es si resucitará exactamente el viejo Pascua-Lama, sino si Barrick está preparando las bases para que Lama vuelva a convertirse en un proyecto minero con identidad propia.

Por ahora no hay decisión de construcción; sí hay suficientes movimientos concretos como para volver a mirar el distrito con atención.

 

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