Un giro estratégico minero

Tierras raras: la Comisión de Minería avanza con su incorporación al Código y el RIGI divide los despachos

La Comisión de Minería de la Cámara de Diputados emitió 2 dictámenes sobre los proyectos que buscan incorporar las tierras raras al Código de Minería. El despacho de mayoría reunió 19 firmas y va más allá de esa definición jurídica: propone vincularlas con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El dictamen de minoría, también busca darles un encuadre específico dentro del Código, pero excluye ese puente con el RIGI y opta y opta por declararlas de interés nacional estratégico
miércoles 09 de septiembre de 2026 | 0:00hs.

El primer dato político es que hubo acuerdo en lo esencial. Los bloques de todos los partidos politicos coinciden en que las tierras raras necesitan una definición expresa dentro del Código de Minería y en que deben quedar comprendidas entre las sustancias metalíferas reguladas por su artículo 3°. La discusión, por lo tanto, dejó de estar centrada en si regularlas y pasó a concentrarse en cómo promover su desarrollo y bajo qué régimen de incentivos.

La primera categoría es relevante porque el Código ubica allí a las sustancias metalíferas de mayor tratamiento jurídico. En esa clasificación, las minas pertenecen al Estado y sólo pueden explotarse mediante concesión legal otorgada por la autoridad competente.

Incorporar las tierras raras a ese régimen elimina una zona de ambigüedad y les da una ruta jurídica semejante a la que ya tienen metales como el cobre, el litio, el oro o la plata.

El despacho de mayoría toma como base la iniciativa impulsada por Silvana Giudici. Define el universo de 17 elementos -los 15 lantánidos más escandio e itrio-, los incorpora expresamente al artículo 3° del Código y agrega un punto que cambia la escala del proyecto: su inclusión dentro del sector minería contemplado por el RIGI.

También prevé una implementación progresiva de la ley según las capacidades institucionales necesarias.

Ese artículo sobre el RIGI es la verdadera diferencia económica del dictamen. La clasificación minera ordena el derecho sobre el recurso; la conexión con el régimen de grandes inversiones busca agregar una señal concreta para atraer capital a exploración, producción y eventualmente refinamiento.

No significa que cualquier proyecto de tierras raras acceda automáticamente a los beneficios: cada inversión deberá cumplir las condiciones y requisitos del régimen. Pero sí deja explícita la intención de que este tipo de desarrollos pueda competir por capital dentro de la misma arquitectura de incentivos creada para grandes proyectos.

El dictamen de minoría, basado en el proyecto de Guillermo Snopek, también identifica los 17 elementos y los incorpora como primera categoría. La diferencia es que su artículo tercero los declara de interés nacional estratégico, pero no los incorpora al RIGI. Es un enfoque más acotado: resuelve la clasificación jurídica y reconoce el valor estratégico del recurso, sin asociarlo en la propia ley con un régimen fiscal, aduanero y cambiario de promoción de grandes inversiones.

La diferencia central

Los dos textos expresan, en definitiva, dos formas de mirar la misma oportunidad. La mayoría combina seguridad jurídica con promoción de inversiones; la minoría prioriza seguridad jurídica y declaración estratégica.

Esa divergencia ya había aparecido en el debate previo de la comisión, donde se reconoció que el punto de mayor distancia entre los proyectos era precisamente la incorporación de las tierras raras al RIGI.

El fundamento del despacho de mayoría incorpora además un dato que ayuda a dimensionar el debate: cita el relevamiento del SEGEMAR que estimó 190.395 toneladas de recursos identificados de elementos de tierras raras en la Argentina, con mineralizaciones primarias en Salta, Jujuy, San Luis y el sur de Santiago del Estero, además de indicios o mineralizaciones en San Juan, Córdoba, Buenos Aires y la plataforma continental.

Ese número debe leerse como potencial geológico identificado y no como reservas listas para entrar en producción.

El propio SEGEMAR advirtió ante Diputados que el país necesita mucha más exploración e inversión para transformar ese potencial en proyectos económicamente viables.

Por qué es importante

La importancia del dictamen no está en imaginar una nueva ola minera inmediata, sino en empezar a construir el marco que una industria todavía incipiente necesita para existir.

Las tierras raras son insumos críticos para imanes permanentes, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica, defensa, comunicaciones y tecnologías de alta precisión.

En un mercado global fuertemente concentrado, contar con reglas claras puede ser el primer paso para que la Argentina explore si su potencial geológico puede convertirse en una nueva cadena de valor.

El avance de la Comisión de Minería, sin embargo, no equivale todavía a una sanción de la Cámara. El expediente que sirve de base al texto de mayoría tiene además giro a Presupuesto y Hacienda por su vinculación con el RIGI, por lo que el recorrido legislativo aún no está agotado.

La reunión sí dejó una señal: existe una mayoría dispuesta a recategorizar las tierras raras y, al mismo tiempo, a utilizar herramientas de promoción para acelerar una actividad que hoy está mucho más cerca de la exploración que de la producción.

La comisión adelantó además que en los próximos encuentros retomará los proyectos sobre cierre de minas. La secuencia no es menor: después de discutir cómo atraer inversión hacia nuevos minerales estratégicos, el Congreso empieza a poner en agenda cómo ordenar el final de la vida útil de los proyectos.

Promoción, seguridad jurídica y cierre aparecen así como partes de una misma discusión sobre la madurez regulatoria que necesita la minería argentina.

Qué son las tierras raras

Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos metálicos que comparten propiedades magnéticas, luminiscentes y eléctricas muy especiales. Aunque se llaman "raras", no son escasas en la corteza terrestre, pero reciben ese nombre porque es muy difícil encontrarlas en yacimientos puros y concentrados, lo que hace que su extracción y separación sea compleja y costosa.

Para qué sirven?

  • Tecnología y electrónica: Son esenciales para fabricar pantallas, teléfonos móviles, computadoras y discos duros.
  • Transición energética: Se usan para crear imanes potentes para motores de vehículos eléctricos y turbinas eólicas.
  • Defensa y medicina: Se emplean en equipos militares avanzados, sistemas de guía de misiles y máquinas de resonancia magnética.
  • Industria y química: Funcionan como catalizadores en la refinación de petróleo y aditivos para vidrios especiales o cerámica

 

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