Según un informe internacional, Argentina consolida un auge minero histórico, pero enfrenta desafíos en infraestructura energética

Un exhaustivo reporte de la lider mundial en soluciones energéticas, Aggreko revela que las exportaciones mineras alcanzaron los USD 6.000 millones en 2025, impulsadas por el litio y el cobre, aunque advierte que el déficit de infraestructura eléctrica en zonas remotas podría limitar el crecimiento futuro.
miércoles 15 de julio de 2026 | 0:00hs.

La minería en Argentina ha entrado en un ciclo de expansión sin precedentes, consolidándose como uno de los pilares fundamentales de la economía nacional. Según un reciente informe de Aggreko, empresa líder en soluciones de energía a nivel mundial, este crecimiento está traccionado por el dinamismo global del litio y el resurgimiento de proyectos de cobre a gran escala, sumado a la estabilidad de la producción de oro y plata.

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Durante el periodo 2024-2025, el país alcanzó niveles récord en exploración minera, logrando que las exportaciones del sector superaran en momentos puntuales a las del sector energético. De acuerdo con los datos relevados por la fuente, la minería argentina alcanzó la cifra histórica de USD 6.000 millones en exportaciones durante el año 2025.

En términos de impacto macroeconómico, si bien la contribución directa al PBI ronda el 1%, el peso de los minerales en el comercio exterior es significativo. Actualmente, la actividad representa entre el 7% y el 10% del total de los despachos al exterior de la economía nacional, posicionando al país como un proveedor estratégico de recursos críticos.

El informe destaca que el segmento del litio atrae a decenas de empresas internacionales que buscan implementar tecnologías de extracción más limpias. Por otro lado, el cobre ha vuelto a ocupar un lugar central en la agenda gracias a incentivos estatales y marcos regulatorios que facilitan la inversión en mega-proyectos de larga duración.

Sin embargo, este crecimiento se encuentra con un obstáculo principal: el déficit de infraestructura eléctrica. La mayoría de los yacimientos de litio y cobre se encuentran en regiones andinas y remotas, muchas veces situadas fuera del Sistema Interconectado Nacional (SIN), lo que complica el suministro constante de energía.

A las barreras geográficas se suman las condiciones climáticas extremas, con elevadas amplitudes térmicas y operaciones a gran altitud. En este contexto, la energía no solo es necesaria para la producción, sino que resulta vital para la climatización, seguridad y salud ocupacional de los trabajadores que operan en zonas aisladas.

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José Albornoz Farías, Gerente Regional de Minería en Aggreko, señala que el gran desafío de la región no es solo producir más, sino hacerlo con una gestión socioambiental rigurosa. Para el ejecutivo, conciliar la producción con la sostenibilidad es indispensable para mantener la legitimidad ante los inversores globales.

Debido a la falta de redes eléctricas consolidadas, las empresas se ven obligadas a diseñar sus propias soluciones de generación o construir costosas líneas de alta tensión. Actualmente, la generación térmica diésel sigue siendo la base principal para garantizar que las operaciones no se detengan en los yacimientos más alejados.

No obstante, la industria ya planea un cambio de paradigma hacia la eficiencia. Según Lucía Mejuto, Business Development Manager de la firma, el próximo paso clave es la implementación de soluciones híbridas. Estas permitirán optimizar costos y, fundamentalmente, reducir la dependencia de los combustibles fósiles en la Puna y otras regiones.

El reporte técnico que sustenta estos datos no es una observación aislada, sino el resultado de una investigación profunda. El estudio se basó en entrevistas con 21 profesionales de alto nivel del sector minero en América Latina, incluyendo líderes de Argentina, Brasil, Chile, Perú, México y Ecuador.

La fuente subraya que la flexibilidad y la automatización de procesos serán factores determinantes para que el país mantenga su competitividad. La capacidad de respuesta ante emergencias críticas y la seguridad energética a largo plazo definen hoy el éxito de los nuevos proyectos.

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En conclusión, Argentina se encuentra ante la oportunidad de ser un actor clave en la transición energética global. Para lograrlo, el informe de Aggreko advierte que será fundamental una planificación energética estratégica que acompañe el ritmo de las inversiones mineras en los próximos años.

 

M&D con información de Agrekko