Impulsan un estudio sobre los efectos de la altura en el corredor bioceánico entre Argentina y Chile

La Universidad de Antofagasta ejecutará proyecto para evaluar efectos cardiovasculares y cognitivos en conductores que transiten Paso Jama y Paso Sico, anticipando aumento del flujo vehicular.
viernes 03 de julio de 2026 | 0:00hs.

La Universidad de Antofagasta, en Chile, pondrá en marcha un proyecto de investigación para analizar los efectos que la exposición a la altura podría generar en los conductores que transiten por el futuro Corredor Bioceánico de Capricornio, una de las principales obras de integración logística de Sudamérica y que conecta directamente el norte de Argentina con Chile.

La iniciativa buscará generar información científica que contribuya a mejorar la seguridad vial en los pasos fronterizos Jama y Sico (en la provincia argentina de Salta), donde las condiciones de altitud representan un desafío para el transporte internacional.

El estudio será desarrollado por el Centro de Investigación en Fisiología y Medicina de Altura (FIMEDALT), perteneciente a la Facultad de Ciencias de la Salud de la universidad chilena. El equipo cuenta con una cámara hipobárica de uso civil, única en el país, capaz de reproducir las condiciones atmosféricas presentes en ambos pasos cordilleranos, lo que permitirá evaluar el comportamiento fisiológico de los conductores en escenarios similares a los que enfrentarán durante sus recorridos.

La investigación, denominada "Prevención de rutas seguras: aclimatación y salud en el Corredor Bioceánico Capricornio", demandará una inversión superior a 300 millones de pesos chilenos y tendrá una duración de 24 meses. Durante ese período se analizarán los efectos cardiovasculares, cognitivos y metabólicos asociados a la circulación en zonas de gran altitud, con especial atención en quienes realizan transporte de cargas de manera habitual.

Uno de los primeros pasos del proyecto será la incorporación de un simulador de conducción que funcionará dentro de la cámara hipobárica. Esta herramienta permitirá recrear las condiciones de presión atmosférica y disponibilidad de oxígeno propias de los pasos Jama y Sico para estudiar cómo influyen en la capacidad de reacción, la concentración y el rendimiento de los conductores.

Además de evaluar variables cardiovasculares y cognitivas, el equipo científico investigará cómo la exposición prolongada a la altura modifica el microbioma intestinal, una línea de estudio que aún presenta escasos antecedentes en ambientes de montaña. Los investigadores consideran que estos cambios podrían tener incidencia sobre distintos procesos metabólicos y fisiológicos relacionados con el desempeño de las personas que trabajan en altura.

El proyecto también contempla el reclutamiento de voluntarios, con especial foco en transportistas que utilizarán el Corredor Bioceánico. A partir de los resultados obtenidos, la universidad buscará desarrollar protocolos que permitan evaluar y certificar las condiciones de los conductores antes de emprender recorridos por zonas de elevada altitud, reduciendo los riesgos asociados a la hipoxia.

La iniciativa responde a las proyecciones del Gobierno Regional de Antofagasta, que estiman que el flujo vehicular por esta ruta internacional podría multiplicarse hasta por diez una vez que el corredor se encuentre plenamente operativo. Ese incremento en el tránsito de camiones y vehículos de carga hace necesario contar con herramientas que permitan anticipar y mitigar los riesgos para la salud y la seguridad vial.

El Corredor Bioceánico de Capricornio conectará el norte de Chile con Argentina, Paraguay y Brasil, consolidándose como una de las principales vías para el comercio entre el Atlántico y el Pacífico. 

¿Por qué el corredor es importante para la minería?

El Corredor Bioceánico de Capricornio es una de las principales iniciativas de integración logística de Sudamérica. Su trazado conectará los puertos del norte de Chile con Argentina, Paraguay y el sur de Brasil, consolidando una nueva vía de comercio entre los océanos Pacífico y Atlántico y facilitando el transporte de cargas a través de la región.

Para la minería argentina, esta infraestructura adquiere una relevancia estratégica porque ofrecerá una salida más eficiente hacia los mercados internacionales para la producción de cobre y litio, dos minerales cuya demanda crece impulsada por la transición energética. La reducción de los tiempos de traslado y de los costos logísticos permitirá mejorar la competitividad de los proyectos mineros, especialmente los ubicados en las provincias del NOA y Cuyo.

Además de facilitar las exportaciones, el corredor favorecerá el abastecimiento de insumos, maquinaria y equipos para los grandes emprendimientos mineros, fortaleciendo la integración regional y el desarrollo de la cadena de proveedores. En ese escenario, contar con infraestructura vial y pasos internacionales más eficientes es considerado un factor clave para acompañar las inversiones previstas en el sector durante los próximos años.

 

M&D con información de Reporte Minero

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