El precio del cobre supera los US$14.000 por tonelada y se acerca a un nuevo récord
El cobre volvió a acercarse a niveles récord en los mercados internacionales impulsado por crecientes problemas de suministro y una demanda que se mantiene sólida, especialmente desde China y sectores vinculados a la electrificación y la inteligencia artificial.
El metal rojo superó los US$14.000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME) y alcanzó los US$14.196,50 por tonelada, muy cerca del máximo histórico de US$14.527,50 registrado en enero de este año.
La suba se produjo en medio de nuevas tensiones sobre la oferta global de cobre. Entre los principales factores aparece la escasez de azufre proveniente de Medio Oriente, insumo clave para producir ácido sulfúrico utilizado en el procesamiento de cobre en varias operaciones mineras, especialmente en África.
A esto se suman interrupciones y retrasos operativos en importantes minas alrededor del mundo, incluyendo dificultades para retomar plenamente la producción en Grasberg, Indonesia, uno de los yacimientos de cobre más grandes del planeta.
En paralelo, la demanda continúa mostrando fortaleza. China, el mayor consumidor mundial de cobre, mantiene altos niveles de consumo asociados a redes eléctricas, energías renovables, infraestructura tecnológica y centros de datos vinculados a inteligencia artificial.
El mercado también sigue atento a posibles medidas comerciales de Estados Unidos. Los futuros del cobre en el mercado Comex de Nueva York alcanzaron un récord de US$6,69 por libra, ampliando la diferencia de precios respecto de Londres por expectativas de potenciales aranceles estadounidenses sobre importaciones de cobre refinado.
Analistas señalan que la posibilidad de nuevos aranceles está incentivando el traslado de cobre refinado hacia Estados Unidos, lo que reduce la disponibilidad de metal en otros mercados y contribuye a tensionar aún más la oferta global.
En China, las restricciones sobre materias primas también comenzaron a impactar en la producción refinada. Según datos de Beijing Antaike Information Co., la producción de cobre refinado cayó a 1,05 millones de toneladas en abril, un descenso de 3% respecto de marzo.
La combinación entre restricciones de oferta, problemas logísticos, tensiones geopolíticas y una demanda sostenida está reforzando las perspectivas alcistas para el cobre, considerado uno de los minerales estratégicos para la transición energética global.
Además del cobre, otros metales industriales también registraron subas en las últimas jornadas. El aluminio avanzó hasta US$3.574 por tonelada y el estaño alcanzó los US$55.070 por tonelada en los mercados internacionales.