Lucero: "Los ataques al proyecto de Glaciares son un menosprecio a las capacidades provinciales"
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, expuso en el plenario de comisiones en Cámara de Diputados, donde se analiza la posibilidad de emitir dictamen para el tratamiento del proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, el cual ya obtuvo media sanción en el Senado.
Durante su intervención, el funcionario centró parte de su argumentación en cuestionar la estrategia de la oposición, al señalar que la campaña contra la iniciativa se ha basado en el miedo, una herramienta que —según sostuvo— se ha vuelto recurrente en la cultura política del siglo XXI.
En ese contexto, Lucero apuntó al uso de imágenes sensibles para influir en la opinión pública, y mencionó particularmente la utilización del Glaciar Perito Moreno como símbolo de alarma. Afirmó que quienes se oponen a la clarificación de la norma recurren a este tipo de recursos visuales pese a que, según expresó, no existe intención alguna de intervenir sobre ese tipo de formaciones.
El funcionario también hizo referencia al impacto de la desinformación en el debate público. Calificó como “una mentira” la afirmación de que la eventual aprobación de la reforma dejaría a la Argentina sin agua, y aseguró que existen fundamentos técnicos que permiten desmentir ese planteo.
En la misma línea, advirtió sobre mecanismos de manipulación de la opinión pública, orientados a generar temor en sectores de la sociedad que, por falta de tiempo, acceden únicamente a titulares o comentarios periodísticos breves, sin profundizar en el contenido del proyecto.
En defensa de la propuesta del Poder Ejecutivo para reformar esa legislación, el funcionario cuestionó a quienes argumentaban que "los argentinos se van a quedar sin agua".
"El agua dulce no es un verdadero problema, tenemos que distribuirla mejor y no es algo que querramos atacar", consignó.
Señaló también que "los ataques al proyecto han implicado un menosprecio ofensivo a las capacidades provinciales
Durante su exposición, Lucero citó al sociólogo Frank Furedi para describir la acción de grupos profesionalizados que, según indicó, buscan instalar una visión fatalista del futuro, especialmente entre los jóvenes. En ese sentido, explicó que este tipo de discursos influye directamente en las percepciones culturales y en las actitudes sociales frente a temas vinculados al ambiente y el desarrollo.
En cuanto al recurso hídrico, el secretario sostuvo que el país no enfrenta un problema de escasez de agua dulce, sino de distribución desigual. Aseguró que la reforma no tiene como objetivo afectar este recurso, al que definió como fundamental para el desarrollo de todas las actividades.
Desde el punto de vista jurídico, defendió la constitucionalidad del proyecto al señalar que respeta lo establecido en los artículos 41 y 124 de la Constitución Nacional, permitiendo que las provincias ejerzan su dominio sobre los recursos naturales. En esa línea, interpretó los cuestionamientos como una muestra de desconfianza hacia la capacidad de gestión de las autoridades provinciales y, por ende, como una afectación al federalismo.
Por otra parte, remarcó que la actividad minera se desarrolla allí donde la geología ha depositado los recursos, y no por una decisión arbitraria. Como ejemplo, mencionó que en la provincia de San Juan existen más de 3.000 glaciares de escombro que representan apenas el 1,65% del caudal del río San Juan. Según advirtió, la imposibilidad de intervenir en determinados casos limita el avance de proyectos que podrían generar hasta 24.000 puestos de trabajo.
Finalmente, Lucero instó a contrastar las críticas al proyecto con los beneficios económicos proyectados, como el aporte en impuestos nacionales equivalente a 100.000 jubilaciones mínimas. Aclaró que la iniciativa mantiene la protección de los glaciares y del ambiente periglacial como reservas estratégicas, establece que toda geoforma inventariada se presume protegida hasta que se demuestre lo contrario, y prevé que solo mediante evidencia científica —a través de estudios de impacto ambiental— podría modificarse esa condición. En ese marco, concluyó que el objetivo es fortalecer el conocimiento técnico y promover decisiones basadas en la racionalidad y la ciencia, atendiendo tanto a las necesidades presentes como a las de las generaciones futuras.
"La mineria no elige donde se hace, se hace donde la geologia distribuyó los recursos; muchos mineros quisieran elegir donde hacerla y no pueden", cerró.