Desde GEMERA pidieron previsibilidad y aseguran "la minería no es el problema, es la solución"
El debate por la Ley de Glaciares volvió a poner en escena una discusión que, según referentes del sector minero, arrastra más de una década sin saldarse. En ese marco, durante la audiencia pública de este miércoles en el Congreso Nacional, el representante del Grupo de Empresas Exploradoras de la República Argentina (GEMERA), Mario Hernández, esgrimió los argumentos históricos en defensa de la actividad y se reclamó un enfoque técnico para abordar la normativa.
“Estuvimos cuando se discutió esta ley por primera vez en 2009 y 17 años después volvemos a decir lo mismo”, señalaron desde el sector, al remarcar la persistencia de los mismos planteos a lo largo del tiempo. En esa línea, recordaron que “desarrollamos hace 30 años la actividad minera y siempre esperamos los mejores instrumentos jurídicos por parte de quienes legislan”.
Los representantes subrayaron la necesidad de marcos regulatorios adecuados, con eje en la sostenibilidad. “Enfocados en cuidar el ambiente, trabajar en armonía con las comunidades y cumplir con el marco legal de gobernanza”, indicaron, como parte de los principios que, aseguran, rigen a la minería moderna.
En el plano económico, el mensaje apuntó a la necesidad de certezas para atraer inversiones. “El país necesita previsibilidad, reglas claras y fundadas. No hay inversión sin previsibilidad y no hay desarrollo sin inversión”, afirmaron, al tiempo que vincularon directamente la estabilidad normativa con el crecimiento productivo.
Respecto al debate legislativo, cuestionaron enfoques que consideran simplificados. “La discusión sobre la Ley de Glaciares no puede ser abordada desde lógica simplificada ni ideológica”, sostuvieron, y agregaron que debe encararse “con rigor técnico, evidencia científica y una mirada estratégica a largo plazo”.
También hicieron foco en los estándares actuales de la actividad. “La minería moderna que se desarrolla en el mundo, en el país y poniendo en foco específicamente en San Juan, opera bajo controles y estándares ambientales de primer nivel”, destacaron, junto con la existencia de “controles, monitoreos y compromisos concretos en términos de gestión hídrica”.
El uso del agua fue otro de los ejes centrales del planteo. “Hay que dejar algo muy claro: el agua es un recurso central, crítico y prioritario para nosotros”, indicaron. Sin embargo, advirtieron que su protección requiere precisión conceptual: “No se logra mediante definiciones amplias o imprecisas, sino mediante la comprensión de los sistemas hidrológicos y su funcionamiento real”.
En ese sentido, remarcaron la necesidad de diferenciar entre tipos de cuerpos de hielo. “No es lo mismo un glaciar blanco o descubierto que un glaciar rocoso o de escombros”, explicaron. Y reforzaron la idea con un concepto clave: “Sin nieve, no hay agua. No es casual que se mida el espesor de nieve para estimar el escurrimiento de los ríos durante el año”.
Finalmente, posicionaron a la minería como parte de la respuesta a los desafíos globales. “La minería no es el problema, es la solución. El mundo necesita minerales críticos y Argentina los tiene”, afirmaron. En ese marco, concluyeron que “el país tiene una oportunidad histórica ya que el mundo demanda cobre y la Cordillera argentina, principalmente San Juan, puede responder a esa demanda”.