Argentina podría superar la producción de 1,5 millones de toneladas de cobre hacia 2035

Un informa de la Secretaría de Minería de la Nación destacó que debido a la importante cantidad de proyectos cupríferos en el país, principalmente en San Juan, la producción crecería exponencialmente en los próximos años
jueves 05 de marzo de 2026 | 0:00hs.

El sector del cobre en Argentina podría experimentar una expansión significativa en su capacidad productiva durante la próxima década, según un informe de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera de la Secretaría de Minería. El estudio analiza la cartera de proyectos en desarrollo, la base de recursos, la inversión en exploración y el potencial exportador asociado al avance de grandes operaciones mineras.

El informe identifica nueve proyectos de cobre en etapas avanzadas de desarrollo que, en conjunto, demandarían inversiones superiores a los US$28.000 millones. Si estos emprendimientos se concretan, la producción nacional podría superar 1,5 millones de toneladas anuales hacia 2035, lo que posicionaría al país como un proveedor relevante de concentrados y cátodos de cobre en el mercado global.

De acuerdo con las proyecciones, el nivel de producción previsto también implicaría un fuerte aumento en las exportaciones del sector. Las ventas externas vinculadas al cobre podrían superar los US$17.000 millones anuales, lo que marcaría un cambio estructural en la composición de las exportaciones mineras del país.

La cartera de proyectos que sustenta este crecimiento se ubica principalmente a lo largo del cinturón geológico andino, donde se concentran grandes depósitos de cobre tipo pórfido. Estas iniciativas constituyen la base del desarrollo cuprífero proyectado para Argentina en los próximos años.

Actualmente, el país no cuenta con producción cuprífera a gran escala desde el cierre de la mina Bajo de la Alumbrera en 2018. Sin embargo, la nueva cartera de proyectos refleja un renovado dinamismo en varias provincias mineras.

Hacia la segunda mitad de 2025, el informe identificaba nueve proyectos en distintas etapas de desarrollo, que van desde evaluaciones económicas preliminares hasta fases de ingeniería avanzada y construcción. Esta diversidad de etapas permitiría que la producción crezca de manera gradual en los próximos años.

La distribución temporal de los proyectos podría favorecer un aumento progresivo de la capacidad productiva, evitando que todas las inversiones se ejecuten simultáneamente y permitiendo incorporar nuevas plantas de procesamiento de forma escalonada.

Entre las iniciativas destacadas aparecen proyectos ubicados en varias provincias, con una fuerte concentración en San Juan, además de desarrollos en Catamarca, Salta y Mendoza. Estas regiones reúnen algunos de los yacimientos de cobre más importantes del país.

En San Juan, el proyecto Altar se encuentra en etapa de evaluación económica preliminar y cuenta con recursos estimados en más de 14 millones de toneladas de cobre, con una ley promedio de 0,43%. Su desarrollo requeriría una inversión cercana a los US$1.593 millones y podría iniciar producción alrededor de 2030, con una vida útil estimada de 45 años.

También en esa provincia avanza El Pachón, actualmente en etapa de factibilidad. El proyecto registra recursos cercanos a 25,4 millones de toneladas de cobre y una ley promedio de 0,5%, con inversiones estimadas en US$9.460 millones y una posible puesta en marcha hacia 2034.

Otro proyecto relevante es Filo del Sol, en fase de prefactibilidad, que posee recursos por más de 31 millones de toneladas de cobre y una ley promedio de 0,41%. Su desarrollo implicaría una inversión estimada de US$1.805 millones y podría iniciar operaciones hacia 2030, produciendo concentrados y cátodos.

Asimismo, el proyecto Josemaría se encuentra actualmente en construcción y contempla inversiones por unos US$4.061 millones. El yacimiento posee recursos por más de 6 millones de toneladas de cobre y podría comenzar a producir alrededor de 2029, con una vida útil estimada de 19 años.

En la misma provincia se desarrolla también Los Azules, en etapa de factibilidad, con recursos cercanos a 11,5 millones de toneladas de cobre y una ley promedio de 0,4%. La inversión estimada supera los US$3.100 millones y el inicio de la producción de cátodos se proyecta alrededor de 2030.

En Catamarca, el proyecto MARA avanza en fase de factibilidad y cuenta con recursos por más de 6 millones de toneladas de cobre y una ley promedio de 0,47%. El desarrollo demandaría inversiones cercanas a los US$4.000 millones y podría iniciar operaciones alrededor de 2031.

Por su parte, en Mendoza se encuentra el proyecto San Jorge, actualmente en etapa de prefactibilidad. El yacimiento registra recursos por aproximadamente 1,2 millones de toneladas de cobre y requeriría inversiones estimadas en US$559 millones, con una posible puesta en marcha hacia 2029.

En la provincia de Salta se destaca el proyecto Taca Taca, que se encuentra en fase de factibilidad y posee recursos superiores a 11,6 millones de toneladas de cobre. La inversión prevista supera los US$3.500 millones y el inicio de la producción podría darse alrededor de 2029.

El informe también menciona la posibilidad de reactivar la operación de Alumbrera en Catamarca, actualmente en estado de mantenimiento. El plan contempla una inversión cercana a los US$230 millones y un eventual reinicio productivo hacia 2028 por un período estimado de cuatro años.

En términos de recursos, Argentina cuenta con una base geológica considerable que respalda el desarrollo de operaciones mineras de gran escala y larga vida útil. Las estimaciones ubican los recursos identificados en 115,76 millones de toneladas de cobre.

Las reservas probadas y probables, en tanto, alcanzan aproximadamente 17,15 millones de toneladas, lo que equivale a cerca del 1,8% de las reservas globales del metal.

Este potencial geológico permite proyectar operaciones capaces de sostener niveles elevados de producción durante varias décadas.

El estudio también analiza la inversión en exploración como indicador del crecimiento futuro del suministro de cobre. Desde 2021, los presupuestos destinados a exploración en Argentina han mostrado una tendencia sostenida al alza.

En 2024, el gasto exploratorio alcanzó los US$200 millones, casi el doble del registrado el año anterior. Con ese nivel de inversión, el país concentró el 6,3% del presupuesto mundial destinado a exploración cuprífera.

Gracias a estos niveles de inversión, Argentina se posicionó como la sexta jurisdicción a nivel global en presupuestos destinados a la exploración de cobre. Las proyecciones productivas contemplan un crecimiento progresivo a medida que los proyectos entren en operación. Se estima una producción inicial de unas 5.000 toneladas en 2028.

Posteriormente, la producción podría alcanzar aproximadamente 1,1 millones de toneladas hacia 2032 yHacia 2035, el volumen anual podría situarse alrededor de 1,5 millones de toneladas, consolidando al país como un actor relevante en el mercado internacional del cobre.

Durante los primeros años de la década de 2030, el promedio anual de producción podría superar el millón de toneladas, según las estimaciones incluidas en el informe.

Si estos proyectos avanzan según lo previsto, Argentina podría incrementar su participación en la producción mundial de cobre. Las proyecciones oficiales indican que el país podría alcanzar cerca del 2% del total global hacia 2030. Ese porcentaje podría crecer hasta alrededor del 4% en 2032.

Finalmente, hacia 2035 la participación podría llegar a aproximadamente el 6,1% de la producción mundial de cobre. Este nivel de producción posicionaría a Argentina entre los proveedores relevantes del metal en el mercado internacional.

En términos de comercio exterior, las exportaciones asociadas al cobre podrían alcanzar los US$5.269 millones hacia 2030. A medida que nuevos proyectos entren en operación, las ventas externas podrían aumentar hasta cerca de US$11.406 millones hacia 2032.

Con la cartera de proyectos plenamente operativa, las exportaciones anuales podrían superar los US$17.000 millones en los años siguientes. El informe también destaca la magnitud de las inversiones necesarias para impulsar el desarrollo del sector cuprífero argentino. En conjunto, los proyectos considerados requerirían más de US$28.000 millones de capital.

 

MyD con información de Panorama Minero

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