Quintela reaviva una vieja disputa limítrofe y pide que San Juan comparta Josemaría con La Rioja
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, ha reavivado una vieja disputa con la provincia de San Juan al anunciar que su administración planea iniciar acciones judiciales para revisar y anular el convenio limítrofe histórico entre ambas jurisdicciones. El objetivo detrás de esta movida política y territorial es recuperar el control de tierras que, según el mandatario riojano, fueron "sustraídas" y que ahora albergan una parte estratégica del proyecto de cobre y oro Josemaría.
Este nuevo conflicto se gesta en medio de la delicada situación fiscal que enfrenta La Rioja y la confrontación ideológica con el Gobierno nacional. Quintela apuntó directamente al yacimiento, considerado uno de los emprendimientos mineros más relevantes de Argentina, situado actualmente en el departamento sanjuanino de Iglesia. El gobernador acusa a anteriores gestiones de haber concretado una "entrega" territorial mediante un acuerdo que califica de "ilegítimo e ilegal".
La decisión de judicializar el conflicto implicaría presentar una acción ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dado que este tribunal tiene competencia originaria en las disputas entre provincias. De prosperar el reclamo, La Rioja podría obtener una redefinición de la frontera que le otorgue participación directa en las regalías y el control territorial de la porción correspondiente del yacimiento.
La disputa se centra en un recurso de enorme valor estratégico. Josemaría, que se proyecta como un motor de desarrollo para San Juan, requerirá una inversión masiva y se estima una vida útil de explotación de al menos 30 años. Quintela no es ajeno a esta magnitud, destacando que el proyecto demandará unos 4.000 trabajadores durante su fase de construcción y mantendrá una dotación estable de 1.200 empleados en operación.
Al buscar "compartir con la hermana provincia de San Juan" el espacio que alega fue sustraído, el gobernador riojano busca asegurar lazos directos con la futura riqueza minera. Quintela insistió en que el desarrollo del cobre, oro y litio en la región debe ejecutarse bajo una "política agresiva en el buen sentido", con la condición explícita de que los trabajadores y proveedores mineros de Josemaría sean prioritariamente riojanos.
Es importante notar que no es la primera vez que esta tensión emerge. En 2021, el gobernador había acusado a San Juan de intentar "llevarse bajo el poncho" los beneficios del megaproyecto, aunque luego había evitado tensar la cuerda con el entonces gobernador, Sergio Uñac. En aquel momento, Uñac defendió la postura sanjuanina, argumentando que las regalías corresponden en su totalidad a su provincia.
La reactivación de este diferendo territorial por la mina Josemaría subraya el interés de La Rioja por asegurar nuevas fuentes de ingresos frente a su crisis fiscal. El conflicto promete abrir un complejo debate legal y político sobre la soberanía territorial y la distribución de la riqueza minera entre provincias vecinas, poniendo una nueva variable de incertidumbre sobre uno de los mayores proyectos de inversión en el país.