Argentina busca ampliar el almacenamiento energético y atraer inversiones para proyectos con baterías
El almacenamiento de energía comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en el desarrollo del sistema eléctrico argentino. En ese contexto, CATL, uno de los principales fabricantes mundiales de baterías, reunió el 29 de octubre en Buenos Aires a representantes de bancos, empresas generadoras, organismos del sector y especialistas legales para analizar las oportunidades de inversión y los desafíos que enfrenta esta tecnología en el país.
La conferencia, denominada “El futuro del almacenamiento de energía: valor comprobado, financiamiento, innovación y rentabilidad sostenible”, puso el foco en las condiciones necesarias para desarrollar proyectos de mayor escala, mejorar la confiabilidad del suministro eléctrico y asegurar su viabilidad económica durante toda su vida útil.
La apertura estuvo a cargo de Ray See, presidente ejecutivo de CATL para las Américas, quien presentó la estrategia internacional de la compañía y su actividad en el mercado de baterías. Según los datos difundidos por la empresa, CATL invirtió más de US$3.000 millones en investigación y desarrollo durante 2025 y cuenta con más de 60.000 patentes concedidas a nivel mundial. Además, se ubicó por quinto año consecutivo en el primer puesto global en envíos de baterías para almacenamiento de energía.
El financiamiento, una de las claves para desarrollar proyectos
Uno de los paneles estuvo dedicado a las condiciones financieras necesarias para impulsar sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS). Participaron Matías Camponovo, director ejecutivo de Finanzas Estructuradas de Santander Argentina; Christian Deymonnaz, director de Banca Corporativa de Bank of China Argentina; Matías Ibarra, director de Finanzas Estructuradas de ICBC Argentina; Félix Frías, director de Corporate de Balanz Capital; y Juan Villar Mallagray, oficial de Inversiones de IFC.
Los especialistas analizaron las alternativas de financiamiento disponibles y los factores que consideran las entidades bancarias antes de respaldar este tipo de inversiones. Entre ellos aparecen la tecnología utilizada, los antecedentes del fabricante, la seguridad de los equipos, la capacidad de entrega y el rendimiento esperado durante la operación.
Uno de los puntos centrales del debate fue el cambio en los criterios de evaluación financiera. Más allá del costo inicial de las baterías, los inversores y prestamistas comienzan a prestar mayor atención a los ingresos que puede generar el sistema durante su vida útil, los costos de mantenimiento y los riesgos asociados a su funcionamiento.
La regulación y las oportunidades del mercado argentino
El marco normativo y las perspectivas de crecimiento también ocuparon un lugar central en la agenda. Ricardo Castañeda, socio de Beccar Varela, y Gabriel Araneda, líder de Energías Renovables para América Latina de Bureau Veritas, analizaron las regulaciones vigentes, los requisitos técnicos y las modificaciones previstas para los próximos años.
El debate estuvo atravesado por la evolución del mercado argentino, que comienza a pasar de experiencias piloto a iniciativas de mayor escala conectadas a la red eléctrica. En ese proceso, las reglas de contratación, los mecanismos de remuneración y las condiciones de acceso al sistema serán determinantes para definir la rentabilidad de los proyectos.
La seguridad, la confiabilidad y el desempeño de los equipos durante todo su ciclo de vida también fueron señalados como aspectos relevantes para atraer inversiones. La posibilidad de establecer reglas claras y mecanismos de ingresos previsibles aparece como uno de los factores necesarios para que el almacenamiento pueda ampliar su participación en el mercado energético.
Central Puerto presentó su experiencia con AlmaGBA
La perspectiva de los operadores del sistema y de las empresas generadoras estuvo representada por Juan Luchilo, gerente general de CAMMESA, y Fernando Bonnet, CEO de Central Puerto. Ambos analizaron las necesidades del sistema eléctrico que podrían atender las baterías, sus aplicaciones comerciales y los modelos de negocio que podrían desarrollarse en Argentina.
Durante la conversación también se abordó la experiencia de Central Puerto en la construcción del mayor proyecto de almacenamiento de energía con baterías del país, enmarcado en el programa AlmaGBA.
El intercambio permitió analizar los desafíos de implementación, las dificultades que aparecen durante la ejecución de este tipo de instalaciones y las posibilidades de incorporar el almacenamiento a la operación de las centrales eléctricas. Entre sus aplicaciones se encuentran la gestión de la demanda, el respaldo del suministro y una mayor flexibilidad para integrar fuentes renovables.
A medida que se incorporen nuevos proyectos, las empresas deberán evaluar no solo la capacidad instalada, sino también la seguridad, la disponibilidad y el rendimiento de los sistemas durante períodos prolongados.
CATL busca ampliar su presencia en América Latina
El cierre de la conferencia estuvo a cargo de Harry Lau, gerente general de CATL para América Latina, quien presentó la actividad de la compañía en la región y su estrategia para participar en el desarrollo de proyectos de almacenamiento.
Según informó la empresa, CATL tiene adjudicados más de 15 GWh en proyectos de almacenamiento de energía en América Latina. A junio de 2026, sus envíos acumulados de baterías para este segmento habían superado los 330 GWh a nivel mundial.
La compañía también señaló que ofrece servicios que abarcan distintas etapas de los proyectos, desde su planificación y puesta en marcha hasta la gestión del final de la vida útil de las baterías.
El encuentro dejó planteados algunos de los principales desafíos para el crecimiento del almacenamiento energético en Argentina: conseguir financiamiento de largo plazo, contar con reglas regulatorias previsibles y garantizar que los equipos respondan a los estándares de seguridad y rendimiento exigidos por el sistema eléctrico. Estos factores serán determinantes para que las baterías pasen de experiencias puntuales a convertirse en una herramienta de mayor escala dentro de la matriz energética nacional.