Chile comenzó con las inspecciones mineras luego de los accidentes que ocasionaron 13 muertes
El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) inició una nueva fiscalización intensiva en El Teniente, la división de cobre de Codelco ubicada en la Región de O’Higgins, con un equipo de 14 inspectores provenientes de distintas regiones del país. El operativo comenzó el lunes 26 de octubre y se extenderá hasta el viernes 30, con el objetivo de verificar las condiciones operacionales y el cumplimiento de las medidas de seguridad en distintas áreas de la operación.
La inspección comprende Planta Sewell, Rajo Sur, minas subterráneas, Planta Colón y Fundición Caletones. Los fiscalizadores revisarán los procedimientos de trabajo, los sistemas de gestión de riesgos y la aplicación de los llamados controles críticos, medidas destinadas a evitar accidentes graves o fatales.
Se trata de la segunda fiscalización masiva realizada por Sernageomin en El Teniente durante 2026. El organismo busca identificar incumplimientos y exigir correcciones ante eventuales deficiencias, en el marco de un refuerzo de la supervisión minera a nivel nacional.
El despliegue adquiere especial relevancia por los accidentes fatales registrados en Chile durante los últimos meses. El 11 de octubre, un alud en el sector Botadero Cráter Norte de El Teniente alcanzó a cuatro trabajadores contratistas y provocó la muerte de dos de ellos. Tras el episodio, Sernageomin ordenó la paralización provisional de los sectores afectados o expuestos a riesgos similares y exigió a Codelco antecedentes técnicos para acreditar condiciones seguras antes de autorizar la reanudación de las actividades restringidas.
El antecedente inmediato también incluye el accidente ocurrido en julio de 2025 en la misma división, que dejó seis trabajadores fallecidos. Después de aquella tragedia, Codelco informó cambios en el monitoreo sísmico, la actualización de estándares frente a estallidos de roca, los procedimientos de evacuación y la capacitación de los equipos.
Las nuevas inspecciones se desarrollan en un contexto en el que Chile busca fortalecer la fiscalización después de registrar 13 muertes en la minería durante 2026. El 16 de octubre, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció un aumento del presupuesto destinado a seguridad minera para 2027, con recursos orientados a incorporar más fiscalizadores, tecnología preventiva y equipos para ampliar la presencia territorial de Sernageomin.
La meta oficial es alcanzar 13.000 fiscalizaciones anuales al cierre de 2027, un 30% más que en 2026, y extender la cobertura al 50% del universo de operaciones mineras del país. El Gobierno también planteó reactivar comités regionales, reforzar las inspecciones no programadas y revisar los riesgos y las barreras de seguridad al comienzo de los turnos.
El desafío no se limita, sin embargo, a aumentar la cantidad de visitas de los organismos públicos. La eficacia de una fiscalización depende de que los riesgos sean identificados, las deficiencias corregidas y las medidas preventivas verificadas en terreno. Una inspección puede detectar un problema, pero evitar un accidente requiere que las correcciones se implementen y funcionen durante las operaciones cotidianas.
En ese punto aparece una segunda dimensión del debate: la responsabilidad de las empresas mineras y de las compañías contratistas. El accidente de octubre en El Teniente involucró a trabajadores que se desempeñaban para una firma subcontratista que prestaba servicios a otra contratista. El caso vuelve a poner el foco en la coordinación de los protocolos de seguridad a lo largo de toda la cadena de trabajo, más allá de la relación laboral directa con la operadora.
El Gobierno chileno convocó a representantes de empresas, trabajadores, asociaciones y organismos públicos para abordar la seguidilla de accidentes. Sin embargo, el anuncio de nuevas metas de fiscalización no estuvo acompañado, en la información pública relevada, por un programa sectorial conjunto con presupuestos, responsables y plazos verificables para las compañías.
La cuestión central es qué tipo de cambios se están aplicando en los procedimientos, cómo se controlan las tareas de mayor riesgo y con qué indicadores se comprueba que las medidas reducen la posibilidad de accidentes.
La prevención en Argentina
La experiencia chilena también ofrece un punto de referencia para Argentina, especialmente para las operaciones cordilleranas, donde conviven trabajos subterráneos, condiciones geológicas complejas, fenómenos meteorológicos extremos y una amplia participación de contratistas. En esos entornos, la prevención exige tanto una fiscalización estatal efectiva como sistemas de gestión capaces de anticipar riesgos y detener tareas cuando no existen condiciones seguras.
El despliegue de Sernageomin en El Teniente constituye una nueva instancia de control sobre una de las operaciones más importantes de la minería chilena. Su alcance inmediato estará dado por los riesgos detectados y las correcciones exigidas; el resultado de fondo dependerá de que el refuerzo de las inspecciones se traduzca en mejoras sostenidas de seguridad y en una reducción de los accidentes fatales.