Catamarca: con una inversión superior los U$S6.300 millones, aprobaron el ingreso al RIGI de MARA
El Gobierno nacional aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto MARA (Minera Agua Rica-Alumbrera), que Glencore desarrolla en Catamarca. La iniciativa contempla una inversión total estimada en US$ 6.394 millones a lo largo de sus distintas etapas y apunta a producir cobre, oro, plata y molibdeno durante aproximadamente 23 años.
La aprobación quedó formalizada mediante la Resolución 1854/2026 del Ministerio de Economía. De acuerdo con la documentación del proyecto, del monto total previsto unos US$ 3.310 millones corresponden a activos computables dentro del RIGI, es decir, inversiones que reúnen las condiciones establecidas por el régimen para acceder a sus beneficios.
El plan contempla el desarrollo del yacimiento Agua Rica y el aprovechamiento de instalaciones existentes de Minera Alumbrera, cuya planta de procesamiento se encuentra a unos 35 kilómetros del depósito. El esquema busca reutilizar infraestructura minera ya instalada en lugar de construir desde cero un complejo de procesamiento, una decisión que puede reducir necesidades de inversión y aprovechar instalaciones y capacidades operativas existentes.
MARA es una de las principales apuestas de Glencore en el país y forma parte de su cartera de proyectos de cobre junto con El Pachón, en San Juan. El desarrollo de Agua Rica también se vincula con el reinicio de Alumbrera, cuya primera producción está prevista para el segundo semestre de 2027. La reactivación permitirá recuperar y mantener operativa infraestructura que luego será utilizada por MARA.
El cronograma presentado prevé que la construcción comience en noviembre de 2027 y que la operación arranque en octubre de 2031. Para los primeros dos años, la empresa declaró inversiones por unos US$ 771,5 millones en activos computables. El financiamiento combinará aportes de capital y deuda de Glencore.
En términos productivos, la compañía proyecta una producción promedio superior a las 200.000 toneladas anuales de cobre en concentrado durante los primeros diez años de operación, además de oro, plata y molibdeno. Las cifras son estimaciones del proyecto y dependerán de la ejecución de las obras, el desempeño de la operación y las condiciones técnicas y económicas.
El impacto laboral también figura entre los principales componentes de la iniciativa. Las estimaciones difundidas para el proyecto contemplan alrededor de 3.500 puestos de trabajo durante la construcción y, en la etapa operativa, unos 1.250 empleos directos y 3.750 indirectos. En conjunto, las cifras representan un impacto potencial de hasta 8.500 puestos entre ambas etapas, aunque no todos corresponderán a empleos simultáneos ni permanentes.
La adhesión al RIGI otorga al proyecto acceso al marco de incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios previsto para grandes inversiones, sujeto al cumplimiento de las condiciones y obligaciones del régimen. Entre ellas se encuentra el compromiso de desarrollar proveedores locales: la empresa declaró que el 54% del monto destinado a proveedores, bienes y obras de infraestructura corresponderá a proveedores nacionales, por encima del mínimo del 20% establecido por el régimen.
La aprobación representa un avance regulatorio importante, pero no significa que la construcción haya comenzado. MARA todavía debe cumplir con los hitos técnicos, ambientales y financieros necesarios para avanzar hacia su desarrollo. En paralelo, Glencore presentó el Informe de Impacto Ambiental para la etapa de explotación y continúa trabajando en la preparación del proyecto.
La iniciativa se suma a la estrategia de expansión cuprífera de la compañía en Argentina, en un contexto en el que el país busca incrementar la producción de cobre y las exportaciones mineras. Para Catamarca, MARA supone la posibilidad de desarrollar un nuevo yacimiento mediante la integración con una infraestructura que ya tiene antecedentes de operación en la provincia.
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