La producción de cobre de la estatal chilena Codelco cayó en julio y complica sus metas anuales
La producción de cobre de Codelco, la emprea minera estatal de Chile y una de los mayores productoras mundiales del metal, volvió a mostrar señales de debilidad durante julio. La compañía estatal redujo su producción en un contexto marcado por problemas operativos, trabajos de mantenimiento y condiciones climáticas adversas que también afectaron a otras grandes faenas del país.
El dato de Codelco se inscribe en un retroceso más amplio de la minería chilena. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Chile produjo 403.424 toneladas de cobre en julio, un 9,4% menos que las 445.322 toneladas registradas en el mismo mes de 2025. En comparación con junio, la caída fue del 9,8%, convirtiendo a julio en el peor mes de producción para ese período desde 2011.
El INE atribuyó parte de la disminución a las condiciones climáticas desfavorables registradas en el norte del país, que dificultaron la continuidad normal de las operaciones mineras. A esto se sumaron trabajos de mantenimiento realizados durante julio en importantes yacimientos de cobre.
La situación adquiere especial relevancia porque Chile continúa siendo el principal productor mundial de cobre, mientras que el mercado internacional atraviesa un período de fuerte valorización del metal. En los últimos días, el cobre volvió a marcar máximos históricos en Londres, impulsado por las restricciones de oferta y las expectativas de crecimiento de la demanda vinculada con infraestructura eléctrica, centros de datos y electrificación.
El problema productivo de Codelco
La caída de julio se suma a un año complejo para Codelco. Durante el primer semestre de 2026, la producción propia de la estatal alcanzó 564.000 toneladas métricas finas, un 11% menos que las 634.000 toneladas producidas durante el mismo período de 2025.
La propia compañía señaló que la reducción estuvo concentrada principalmente en El Teniente, Chuquicamata y Ministro Hales. El Teniente registró una fuerte caída como consecuencia de las restricciones operacionales derivadas del accidente ocurrido en julio de 2025, mientras que Chuquicamata estuvo afectada por una mantención mayor realizada durante abril y mayo. En Ministro Hales, el retroceso estuvo relacionado con menores leyes del mineral.
El desempeño fue parcialmente compensado por otras divisiones. Durante el primer semestre, Salvador aumentó su producción 18%, Andina 7% y Radomiro Tomic 6%, de acuerdo con los datos publicados por Codelco.
El menor volumen producido también tuvo consecuencias sobre los costos. El costo directo o C1 de Codelco aumentó 6,7% durante el primer semestre, hasta alcanzar 231,6 centavos de dólar por libra. La empresa vinculó el incremento con la menor producción, la apreciación del tipo de cambio y mayores costos de energía y combustibles.
El escenario es particularmente significativo porque la cotización del cobre está funcionando como un amortiguador financiero para las compañías productoras. Codelco registró durante el primer semestre un fuerte incremento de sus resultados financieros pese a producir menos: su EBITDA llegó a US$4.648 millones, un 68% más que un año atrás, mientras que la utilidad consolidada alcanzó US$669 millones.
El Teniente y el desafío de recuperar producción
Uno de los principales problemas para Codelco continúa siendo El Teniente, su mayor operación subterránea. La división viene atravesando restricciones desde el accidente de julio de 2025, que provocó la muerte de seis trabajadores y obligó a modificar las condiciones de operación y desarrollo en sectores de la mina.
A este escenario se sumó durante 2026 la suspensión del desarrollo de Andes Norte, una de las iniciativas destinadas a ampliar la explotación subterránea de El Teniente. Codelco decidió detener preventivamente las obras después de analizar información técnica relacionada con la sismicidad profunda registrada en el área.
La suspensión afectó específicamente las tareas de desarrollo y construcción de Andes Norte y no implicó el cierre de toda la operación de El Teniente. Posteriormente, Codelco comenzó a reubicar trabajadores involucrados en el proyecto hacia otras actividades dentro de la compañía.
La situación muestra uno de los principales desafíos de la estatal chilena: recuperar niveles de producción en operaciones maduras mientras avanza con proyectos que permitan sostener el volumen futuro de extracción.
Una oferta mundial que se ajusta
La caída de Codelco ocurre además en un mercado internacional donde la disponibilidad de cobre se convirtió en una de las principales preocupaciones de productores, consumidores y gobiernos.
Durante el primer semestre de 2026, la producción minera mundial de cobre cayó 1,1%, mientras que la producción de concentrados disminuyó 2,6%, según datos citados por el mercado internacional. Chile estuvo entre los países que registraron retrocesos, junto con Indonesia y la República Democrática del Congo.
El escenario contrasta con la evolución de la demanda de largo plazo. La expansión de las redes eléctricas, los vehículos eléctricos, las energías renovables y, más recientemente, la construcción de centros de datos vinculados con inteligencia artificial requieren grandes cantidades de cobre.
La consecuencia es una combinación que favorece precios elevados: la demanda mantiene perspectivas de crecimiento mientras el desarrollo de nueva oferta minera enfrenta plazos extensos, mayores costos y una creciente complejidad técnica y regulatoria.
El cobre llegó recientemente a superar los US$14.500 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, en niveles récord, mientras los mercados siguen atentos a las restricciones de suministro y a las posibles medidas comerciales de Estados Unidos.
Chile frente a una nueva etapa del cobre
El retroceso de julio vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de Chile para sostener su posición como principal productor mundial de cobre. El país continúa concentrando una parte fundamental de la oferta global, pero enfrenta el desafío de mantener la producción de grandes operaciones maduras y, al mismo tiempo, desarrollar nuevos proyectos y expansiones.
Para Codelco, el problema es todavía más relevante por su peso dentro de la minería chilena y por su papel como fuente de ingresos para el Estado. La compañía necesita recuperar productividad sin comprometer la seguridad de sus trabajadores y avanzar con inversiones de largo plazo en un contexto de mayores costos.
La paradoja es que el retroceso productivo se produce justamente cuando el mercado ofrece uno de los mejores escenarios de precios de los últimos años. Codelco está obteniendo mayores ingresos por cada libra de cobre vendida, pero necesita aumentar nuevamente los volúmenes para aprovechar plenamente este ciclo favorable.
En ese sentido, los datos de julio no representan solamente una variación mensual. Se suman a una tendencia que el propio Codelco viene reconociendo: la producción cayó durante el primer semestre y la recuperación de la productividad se convirtió en una de las prioridades centrales de la nueva conducción de la empresa.
Para el mercado global, cada tonelada que Chile deja de producir adquiere mayor relevancia en un momento en que el cobre se encuentra en máximos históricos y la oferta minera mundial muestra dificultades para acompañar el crecimiento esperado de la demanda.