Abren el concurso público de ofertas para explorar el área minera La Ortiga en San Juan
El Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM) de San Juan, puso nuevamente en el mercado minero el área La Ortiga, ubicada en el departamento Iglesia, con el objetivo de atraer una empresa que desarrolle tareas de exploración y eventualmente avance hacia una etapa de explotación. La convocatoria se formalizó mediante un concurso público de ofertas cuyo Sobre N°1, correspondiente a los antecedentes de los interesados, será abierto el 17 de noviembre de 2026.
Según la información a la que accedió Minería & Desarrollo, el Pliego de Bases y Condiciones estará disponible a partir del 22 de septiembre en la sede del IPEEM y tendrá un valor de US$5.000. El llamado contempla la exploración del área con opción a explotación bajo la modalidad de contrato de riesgo, uno de los mecanismos utilizados por San Juan para poner sus propiedades mineras en manos de compañías privadas y promover inversiones en exploración.
La Ortiga se encuentra en la alta cordillera de Iglesia, dentro de la Cordillera Frontal y del distrito minero Valle del Cura, aproximadamente a 360 kilómetros de la ciudad de San Juan. Desde el punto de vista geológico, integra la faja metalogénica de El Indio, una región caracterizada por la presencia de sistemas epitermales asociados principalmente a metales preciosos. En el área se identificaron manifestaciones de mineralización de oro, cobre y plata, además de sistemas epitermales de alta y baja sulfuración y estructuras porfídicas.
El proyecto tiene, además, un extenso antecedente exploratorio. Según la información técnica del propio IPEEM, Barrick Exploraciones Argentina trabajó en La Ortiga entre 1995 y 1998, mientras que posteriormente lo hizo Narrow entre 2007 y 2009. Desde 2020, el área fue explorada por Minera del Carmen, acumulando trabajos de mapeo geológico, geoquímica de superficie, estudios geofísicos aeromagnéticos y aeroradiométricos, además de 7.518 metros de perforaciones distribuidos en 30 sondajes.
Un área con varios antecedentes contractuales
La nueva convocatoria tiene como antecedente inmediato el acuerdo que el IPEEM aprobó en 2020 con Minera del Carmen S.A. para la exploración de La Ortiga. En aquel momento, la compañía presentó una propuesta de trabajo y una oferta económica por US$6,5 millones, distribuida en cuatro fases y con un período de exploración de cinco años. El objetivo previsto en ese contrato era que las tareas exploratorias desembocaran, si los resultados lo justificaban, en una eventual etapa de explotación.
La historia de La Ortiga, sin embargo, es anterior. El área ya había sido objeto de distintas campañas de exploración y de llamados a concurso. Antecedentes legislativos y periodísticos muestran que en 2013 la provincia había autorizado al IPEEM a celebrar un contrato directo con San Juan Mining S.A., aunque aquel proceso no llegó a consolidarse. También hubo concursos en años posteriores en los que La Ortiga quedó sin adjudicar.
La sucesión de procesos es relevante porque muestra una característica habitual de la exploración minera: la disponibilidad de un área con potencial geológico no garantiza por sí misma que se transforme en un proyecto productivo. Las compañías deben comprometer capital durante años para determinar si las manifestaciones detectadas pueden convertirse en un depósito de dimensiones y características suficientes para justificar una eventual explotación.
En este caso, el propio IPEEM identifica a La Ortiga como un área con distintos sectores de interés, entre ellos Morro Escondido, Nido de Águila, Domo Negro, Las Vetas y Cerro Lila. La mineralización se encuentra vinculada a secuencias volcánicas intruidas por cuerpos subvolcánicos del Mioceno y a estructuras que controlaron el desarrollo de los sistemas hidrotermales.
Qué implica un contrato de riesgo
El mecanismo elegido para la convocatoria es una característica central del modelo de trabajo del IPEEM. El organismo fue creado en 1989 y tiene entre sus funciones promover el desarrollo de la actividad minera provincial mediante la disposición de áreas de su titularidad para que terceros realicen exploración con opción a explotación. La legislación contempla tanto el concurso público de ofertas como la contratación directa.
El concepto de contrato de riesgo está relacionado precisamente con la naturaleza de la exploración minera. La empresa que obtiene el área debe aportar recursos técnicos y económicos para desarrollar los trabajos exploratorios, pero asume el riesgo de que la campaña no permita encontrar un depósito económicamente viable. A cambio, si los resultados justifican avanzar, el contrato contempla una opción para pasar a la etapa de explotación, bajo las condiciones establecidas en el acuerdo y la normativa minera.
El esquema exige que las compañías interesadas acrediten, entre otros aspectos, capacidad técnica, operativa y financiera, antecedentes en trabajos similares y capacidad bancaria y comercial. La propuesta debe incluir además un programa de prospección y exploración, con fases de trabajo que, según el procedimiento general del IPEEM, pueden contemplar hasta cinco años.
La convocatoria de La Ortiga adquiere relevancia dentro del mapa minero de Iglesia porque el área se encuentra en una zona donde conviven algunos de los principales proyectos y operaciones metalíferas de San Juan. El Valle del Cura alberga a Veladero y otros proyectos de oro y plata, mientras que el propio IPEEM mantiene allí distintas propiedades destinadas a exploración.
La nueva licitación de La Ortiga abre así otra instancia para un área que acumula décadas de antecedentes exploratorios y que continúa formando parte de una de las zonas geológicas más relevantes de San Juan. El próximo paso será la adquisición del pliego desde el 22 de septiembre y la presentación de los antecedentes de las compañías interesadas en noviembre, instancia que permitirá conocer qué empresas buscan tomar el control exploratorio del proyecto y qué nivel de inversión y programa de trabajo están dispuestas a comprometer.
Minería & Desarrollo