2026-08-25

El Gobierno argentino flexibiliza el ingreso de privados a Fabricaciones Militares

Una nueva circular modificó las condiciones del proceso para incorporar operadores privados a las unidades de negocio de la empresa vinculada a la defensa y a la fabricación de químicos y explosivos utilizados en la actividad minera.

Una nueva circular modificó las condiciones del proceso para incorporar operadores privados a las unidades de negocio de Fabricaciones Militares. Se extendió el plazo para presentar ofertas, se habilitaron propuestas por subcategorías y se redujeron algunos requisitos de capacidad económica para los consorcios.

El Gobierno modificó las condiciones del concurso para incorporar socios privados a Fabricaciones Militares (FM), una empresa estatal vinculada al sector de defensa. La compañía no está incluida en un proceso de privatización, pero el esquema diseñado por el Ejecutivo contempla la conformación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) con operadores privados para gestionar distintas unidades de negocio.

La modificación fue establecida mediante la Circular N.º 02 del Concurso Público Nacional e Internacional N.º CPU-2026-SC-001. Entre los cambios, se extendió hasta el 3 de noviembre el plazo para presentar ofertas, mientras que la apertura de las propuestas quedó prevista para el 4 de noviembre. También se habilitó la posibilidad de realizar presentaciones por subcategoría en los renglones N.º 2 y N.º 3, una alternativa que no estaba contemplada en el llamado original.

Otro de los cambios alcanzó a los requisitos de capacidad económico-financiera para los consorcios, que fueron flexibilizados respecto del pliego inicial. La modificación busca ampliar el universo de empresas que pueden participar del proceso, luego de que el concurso lanzado en julio no despertara, según la información publicada, el nivel de interés esperado.

Cómo funcionará el esquema

El mecanismo prevé que Fabricaciones Militares constituya UTE con los operadores privados que resulten adjudicatarios, quienes asumirían el control de la gestión, producción y comercialización de las respectivas unidades de negocio.

El pliego establece que el socio privado deberá contar con al menos el 51% de participación, sin establecer un límite máximo. El Comité Ejecutivo de cada UTE tendrá tres representantes privados y dos del Estado, mientras que la presidencia quedará en manos del operador privado. La representación legal también será designada por el socio privado.

Los inmuebles, instalaciones, maquinaria y demás activos físicos permanecerán en el patrimonio de Fabricaciones Militares. El contrato no contempla la transferencia de la propiedad de las unidades de negocio al operador.

Los acuerdos tendrán una duración de entre 10 y 35 años. En el caso del plazo máximo, los contratos podrían extenderse hasta 2061. El esquema incluye además una cláusula de salida que establece que, si el Estado decidiera recuperar anticipadamente el control por razones de defensa nacional o interés público, debería compensar al operador por la inversión no amortizada y sumar un 10% adicional.

Participación de empresas extranjeras

El concurso también permite la participación de personas jurídicas constituidas en el exterior. De esta manera, empresas extranjeras podrían acceder al control operativo de unidades vinculadas con la fabricación de municiones, pólvoras, explosivos y cañones.

Aun con la flexibilización de los requisitos, el pliego mantiene exigencias económicas relevantes: se solicitan patrimonios netos mínimos de entre US$35 millones y US$70 millones por renglón, mientras que una empresa que pretenda presentarse por los cuatro renglones deberá acreditar hasta US$185 millones.

Además, los participantes deben demostrar 15 años de experiencia en unidades productivas similares y antecedentes en la comercialización internacional de materiales controlados.

El caso Fanazul y la situación de las plantas

El proceso se desarrolla mientras Fanazul, la Fábrica Militar Azul, permanece paralizada. La planta bonaerense es la única instalación de América Latina con capacidad para producir TNT y no registra actividad productiva desde mayo de 2024.

Fabricaciones Militares cuenta actualmente con cuatro plantas: Fray Luis Beltrán, en Santa Fe; Río Tercero y Villa María, en Córdoba; y Fanazul, en Buenos Aires. Sus actividades se distribuyen en cuatro unidades de negocio: Seguridad y Defensa, Metalmecánica, Químicos y Pólvoras y Explosivos que también son indispensables para la actividad minera.

También contaba con una quinta planta en San José de Jáchal, Provincia de San Juan, pero en junio de 2024 el Estado Nacional ordenó su cierre y posteriormente, en febrero de 2025, remató todos los bienes de la planta, incluyendo vehículos y mobiliario. El predio pasó a manos de la empresa Thor, la cual inauguró recientemente su centro de operaciones en el lugar. 

El concurso anunciado por el Gobierno nacional apunta especialmente a las unidades de Villa María y Azul, aunque abarca las distintas líneas productivas de la empresa.

La modificación de las condiciones del llamado abre ahora una nueva etapa del proceso, con menores exigencias para determinados participantes y un plazo ampliado hasta noviembre para la presentación de propuestas.

La relación de Fabricaciones Militares con la actividad minera 

La relación entre Fabricaciones Militares (FM) y la minería se concentra principalmente en la producción y provisión de pólvoras, explosivos y otros insumos utilizados en operaciones mineras, elementos necesarios para tareas de perforación y voladuras.

 La apertura de estas unidades a socios privados podría modificar el esquema de producción, inversión y abastecimiento de estos insumos, con potencial impacto sobre la disponibilidad y competitividad de proveedores de explosivos para la minería, especialmente a medida que avancen proyectos de gran escala en la provincia.

 

M&D con información de Infobae

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