Barrick invierte US$14,8 millones y se convierte en accionista estratégico de una exploradora en Canadá
Barrick Mining, operadora de la mina Veladero, en San Juan, Argentina, acordó adquirir una participación accionaria estratégica en la canadiense Kingfisher Metals Corp., una inversión que refuerza el interés de la multinacional por ampliar su exposición a proyectos de cobre y oro en una de las regiones exploratorias más activas de Canadá. La operación se realizará mediante una colocación privada por aproximadamente 20,9 millones de dólares canadienses (unos 14,8 millones de dólares estadounidenses).
Según los términos del acuerdo, Barrick suscribirá 15.470.934 unidades de Kingfisher a un precio de $1,35 canadienses por unidad. Cada unidad estará compuesta por una acción ordinaria y medio warrant, instrumento que permitirá adquirir acciones adicionales durante los próximos dos años a un precio de $1,70 canadienses por título.
Una vez completada la transacción, Barrick controlará aproximadamente el 9,9% del capital de Kingfisher sobre una base no diluida y cerca del 14,1% si se ejercen la totalidad de los warrants asociados a la operación. El cierre está previsto para los próximos días y permanece sujeto a las aprobaciones regulatorias habituales, incluida la autorización de la TSX Venture Exchange.
La mayor parte de los fondos obtenidos, equivalente a al menos el 80% de la colocación, será destinada a financiar los trabajos de exploración y desarrollo del proyecto HWY 37, un extenso distrito ubicado en el Golden Triangle de la provincia de Columbia Británica, una de las regiones con mayor potencial geológico para descubrimientos de cobre y oro en Norteamérica. El resto se utilizará como capital de trabajo y para fines corporativos generales.
El proyecto HWY 37 constituye el principal activo de Kingfisher Metals y abarca cerca de 933 kilómetros cuadrados de concesiones mineras. La compañía también controla el proyecto Forrest Kerr y otros activos auríferos en Columbia Británica, conformando una cartera enfocada en sistemas de gran escala con potencial para alojar importantes depósitos metálicos.
La inversión se enmarca en la estrategia que Barrick viene desarrollando para fortalecer su presencia en el cobre, un metal considerado clave para la transición energética. En los últimos años, la empresa amplió su cartera de proyectos cupríferos y ha manifestado su intención de consolidarse como uno de los principales productores mundiales tanto de oro como de cobre.
Para Kingfisher, el ingreso de Barrick como accionista representa un respaldo a su potencial exploratorio y una fuente de financiamiento para acelerar las campañas de perforación y evaluación geológica en sus propiedades. La operación también refleja el creciente interés de las grandes mineras por invertir en compañías junior que controlan proyectos con posibilidades de convertirse en futuros desarrollos de escala.
M&D con información de MiningWeekly