Empresa con operaciones en San Juan redefine su estrategia con foco en exploración intensiva y compras selectivas
La gigante minera BHP -operadora de Vicuña junto a Lundin en la provincia de San Juan, en Argentina- avanza en una nueva estrategia global centrada en el crecimiento del cobre, combinando una política de exploración más agresiva con adquisiciones selectivas de activos considerados estratégicos para el futuro de la transición energética.
La compañía, una de las mayores productoras mineras del mundo y operadora de la mina Escondida en Chile, busca consolidar una cartera enfocada principalmente en cobre y potasio, mientras reduce su exposición a otros minerales considerados menos atractivos en el largo plazo.
El CEO de BHP, Mike Henry, sostuvo recientemente que la empresa priorizará el crecimiento orgánico mediante el desarrollo de proyectos propios y campañas de exploración de gran escala antes que embarcarse en megafusiones dentro de la industria. La minera considera que ya posee una de las carteras de cobre más sólidas del mercado global.
En ese marco, BHP intensificó sus inversiones exploratorias en regiones consideradas clave para el futuro abastecimiento mundial de cobre, como América Latina, Australia, Canadá y África. Uno de los focos principales está puesto en la búsqueda de nuevos yacimientos de gran escala capaces de responder al crecimiento de la demanda generado por la electrificación, la inteligencia artificial y las energías renovables.
La empresa también viene aplicando una estrategia financiera más selectiva, orientada a liberar capital desde activos secundarios para reinvertirlo en proyectos de alto retorno vinculados al cobre. En esa línea, recientemente concretó un acuerdo multimillonario con Wheaton Precious Metals para monetizar parte de la producción de plata de Antamina, en Perú, obteniendo unos US$4.300 millones destinados a fortalecer su flexibilidad financiera y financiar nuevos desarrollos.
Además de la exploración, BHP continúa avanzando en proyectos de expansión de cobre en operaciones ya existentes. Entre ellos se destacan nuevas iniciativas en Escondida, Spence y Resolution Copper, en Estados Unidos, consideradas piezas centrales de su estrategia de crecimiento para la próxima década.
La minera apuesta a que el cobre seguirá siendo uno de los minerales más demandados del mundo debido a su papel clave en vehículos eléctricos, redes energéticas, centros de datos y tecnologías de descarbonización. Por eso, la compañía busca posicionarse para aumentar significativamente su producción durante la próxima década.
M&D con información de Política Minera