2026-03-16

Josemaría obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental

El proceso de evaluación conllevó unos seis meses. Con esta aprobación, el proyecto se encamina hacia su desarrollo

El Gobierno de San Juan aprobó la primera y segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental correspondiente a la etapa de explotación del proyecto minero Josemaría, ubicado en el departamento de Iglesia. Con esta decisión, el emprendimiento obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental que habilita la continuidad de su desarrollo en la provincia.

Lee también: Empresa japonesa comprará el 40% del concentrado de cobre del proyecto Josemaría

El proyecto forma parte del distrito minero Vicuña, una de las zonas con mayor potencial cuprífero del país y donde se concentran algunos de los desarrollos más importantes vinculados a la minería del cobre.

La evaluación del informe comenzó el 20 de agosto de 2025 y se realizó mediante un análisis conjunto de dos períodos de actualización ambiental. Este mecanismo permitió unificar la revisión técnica y acortar los tiempos del procedimiento administrativo.

De acuerdo con fuentes oficiales, el proceso se completó en menos de seis meses, un plazo menor al habitual para este tipo de evaluaciones. La modalidad fue aplicada en el marco del Decreto 07/2024, que habilita la revisión conjunta de actualizaciones ambientales en determinados casos.

El Informe de Impacto Ambiental es uno de los documentos centrales en el control de proyectos mineros. A través de sus actualizaciones periódicas se revisa cómo se están aplicando las medidas de gestión ambiental y se verifican los compromisos asumidos en las autorizaciones iniciales.

Lee también: Sin precisar monto de inversión, Vicuña postuló los proyectos sanjuaninos Josemaría y Filo del Sol al RIGI

En este caso, la actualización incluyó la revisión de las acciones ambientales implementadas hasta el momento y el cumplimiento de las condiciones establecidas en la Declaración de Impacto Ambiental previa.

Además, el análisis contempló la incorporación de nuevos aspectos vinculados al proyecto, tanto los que ya se ejecutaron como aquellos previstos para los próximos dos años. La normativa minera establece que estas actualizaciones deben presentarse cada dos años para mantener vigente el permiso ambiental.

El ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, destacó que la aprobación refleja la capacidad técnica de la provincia para llevar adelante procesos de evaluación ambiental en tiempos razonables.

Según el funcionario, el objetivo es que cada proyecto minero avance bajo controles ambientales estrictos y con procedimientos que se ajusten a la normativa vigente.

Desde el área ambiental minera también señalaron que este tipo de actualizaciones permiten monitorear la evolución del proyecto y detectar eventuales cambios en las condiciones operativas o ambientales.

La revisión técnica también sirve para incorporar modificaciones en el plan de gestión ambiental cuando aparecen nuevos factores o se proponen ajustes en las operaciones.

El proyecto Josemaría es considerado uno de los desarrollos mineros más importantes previstos para San Juan en los próximos años, con foco en la producción de cobre.

Con la aprobación de esta actualización, el emprendimiento mantiene vigente su autorización ambiental principal, un requisito indispensable para continuar avanzando en su desarrollo.

La decisión se produce en un contexto en el que la provincia busca consolidar su perfil minero y atraer nuevas inversiones vinculadas a la explotación de recursos minerales.

Lee también: Autoridades de Vicuña se reunieron con Milei para avanzar con Josemaría y Filo del Sol

Para las autoridades provinciales, el seguimiento ambiental y la actualización periódica de los informes son herramientas clave para controlar la actividad y garantizar que los proyectos cumplan con las exigencias establecidas por la normativa.

Los detalles del último Informe de Impacto Ambiental 

Según un documento al que accedió Minería & Desarrollo, el proyecto minero actualizó el modelo de balance hídrico del sitio de la mina, evaluando tres escenarios: un caso base, un caso óptimo y un caso de análisis de sensibilidad. Estos escenarios consideran distintas condiciones de recuperación del agua proveniente de la consolidación de colas y diferentes prácticas de gestión operativa.

En el escenario más conservador, la empresa estima que el requerimiento de agua de reposición externa del proyecto podría alcanzar un promedio anual de aproximadamente 1.200 litros por segundo durante los períodos de máxima producción, considerando condiciones climáticas promedio.

De acuerdo con esta proyección, el flujo total de agua que ingresará al proyecto durante las etapas de construcción y operación sería de 1.027 hectómetros cúbicos (Hm³). De ese total, alrededor de 890 Hm³ corresponderían a agua de reposición externa, mientras que otros 137 Hm³ provendrían de flujos adicionales de ingreso.

El informe también señala una actualización importante en el diseño de la mina. El inventario explotable aumentó hasta 1.425 millones de toneladas de mineral y la tasa de procesamiento nominal se elevó a 175.000 toneladas por día. Como resultado, la vida útil estimada de la operación minera se extendería hasta unos 25 años.

La compañía indicó que este aumento en la cantidad de mineral a procesar, junto con la actualización del balance hídrico del sitio, implica un mayor requerimiento de agua para el proyecto. Para cubrir esa demanda, el nuevo diseño contempla un sistema de abastecimiento de agua de múltiples fuentes.

Además de los campos de pozos A y B ya previstos, se incorporaría un nuevo campo de pozos en el sector de La Majadita. A futuro también se evalúa la posibilidad de sumar agua desalinizada proveniente de Chile, siempre que se obtengan los permisos necesarios para su desarrollo.

El informe destaca, sin embargo, que el proceso fue optimizado para aumentar el uso de agua recirculada. Según la empresa, el 73% de la demanda total de agua de proceso se cubriría mediante la recirculación en la planta y la recuperación de agua desde el depósito de colas.

Entre los factores que explican el incremento en el consumo de agua se encuentra el cambio en el plan de mina, que contempla un aumento cercano al 40% en el tonelaje de mineral y colas. Esta expansión implica una mayor superficie de instalaciones y áreas activas del depósito de colas, lo que genera mayores pérdidas por evaporación a lo largo de la vida útil del proyecto.

A esto se suma la actualización de los parámetros hidrometeorológicos utilizados en el modelo de balance hídrico. La nueva información disponible permitió ajustar los cálculos y arrojó estimaciones de evaporación más elevadas que las consideradas en evaluaciones previas.

Lee también: Vicuña tiene nuevo CEO: Su rol clave para el desarrollo de Josemaría y Filo del Sol

Finalmente, la empresa incorporó mejoras en el propio modelo de balance hídrico, especialmente en lo relacionado con las filtraciones generadas por la consolidación de colas y la recuperación del agua de exudación. Estos ajustes también influyeron en la estimación final, que proyecta un mayor requerimiento de agua de reposición externa para el proyecto.

 

Te puede interesar