Orrego: “Estamos en la puerta de la segunda revolución minera y esta va a ser más grande”

En la apertura de sesiones, el gobernador de San Juan se refirió a las oportunidades que tendrá la provincia con el desarrollo de Vicuña, al inicio de la producción en Hualilan y los RIGI de Los Azules, Veladero y la espera por Pachón.
miércoles 01 de abril de 2026 | 0:00hs.

El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, inauguró las sesiones legislativas en la Cámara de Diputados y en su discurso se refirió a los avances en materia minera en la provincia, las expectativas por el desarrollo del proyecto Vicuña, la puesta en producción de la mina Hualilan y destacó los RIGI de Los Azules, Veladero y Pachón.

El mandatario aseguró que San Juan se encuentra “en la puerta de la segunda revolución minera. Y esta va a ser más grande” y señaló que el compromiso es aprovechar la oportunidad tomando lo que se hizo bien durante la primera etapa minera, pero sin cometer los mismos errores.

Luego de expresar que el gobierno está retomando el mandato de Sarmiento sobre minería, Orrego destacó que Vicuña puede transformarse en la mayor inversión privada de la historia argentina, con una producción por más de 70 años y potencial para ubicarse en el top 5 mundial de productores de cobre, top 3 de oro y top 2 de plata. “Pero Vicuña no es un nombre en un discurso. Vicuña es el padre de familia de Iglesia que va a tener trabajo cerca de su casa. Es el joven de Jáchal que va a poder estudiar y trabajar sin irse de su departamento. Es empleo, caminos, infraestructura y formación profesional”, señaló.

Además, destacó la puesta en marcha de la mina Hualilan con el procesamiento de su mineral en Casposo, “con empresas sanjuaninas, participando del transporte, proveedores locales y mano de obra de la provincia”.

También resaltó el liderazgo de San Juan lidera en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. “Ya tenemos 3 proyectos aprobados: Los Azules, con 2.672 millones de dólares; la expansión de Veladero, con 400 millones; y Gualcamayo, con 665 millones de dólares. Y hay más: El Pachón, con 9.500 millones, y la propia Vicuña, están en proceso. El 60% de la inversión de los proyectos RIGI de todo el país, están en San Juan. Y esto, no es una casualidad”.

Por otra parte, se refirió a los programas educativos que se están llevando adelante y a la coordinación con las universidades para llegar a los departamentos mineros, además de las obras hídricas realizadas con fondos de fideicomisos mineros.

El discurso completo sobre minería

En cuanto a la minería, San Juan vivió su primera revolución minera con el oro, y eso se notó en el crecimiento y desarrollo de nuestra provincia.

Ahora, estamos en la puerta de la segunda revolución minera. Y esta va a ser más grande. Nuestro compromiso, es aprovechar cabalmente esta oportunidad, nutriéndonos de las experiencias del pasado: de todo lo que se hizo bien en la primera etapa y sin cometer los mismos errores.

Cuando asumimos, dijimos que la minería iba a ser una política de Estado. Muchos pensaron que era solo un discurso. Por supuesto que no lo era. Era sí, una fuerte decisión.

Por eso, nos preparamos desde el primer día, para aprovechar la oportunidad que se nos presentaba. Había que hacer un trabajo que no se ve en la tapa de los diarios: simplificar procesos, reducir tiempos, digitalizar el catastro minero, salir al mundo a posicionar a San Juan. Y eso, hicimos. Bajamos los tiempos de evaluación geológica de 180 días a 30 . La investigación minera, de 2 años a 30 días. Completamos el Catastro Minero Digital.

Representando a la provincia, estuvimos en todos los lugares donde debíamos estar, para que San Juan gane visibilidad como referente minero, a nivel mundial y se puedan atraer las inversiones que se necesitan para desarrollarla.

Sarmiento, cuando fue gobernador de esta misma provincia, promulgó el primer código de minería de San Juan. Entendió hace más de 160 años, que el futuro de esta tierra, estaba en sus recursos y en la capacidad de su gente. Nosotros, humildemente, retomamos ese mandato.

Y los resultados están a la vista.

Vicuña puede transformarse en la mayor inversión privada de la historia argentina. Producción por más de 70 años. Con potencial para ubicarse en el top 5 mundial de productores de cobre, top 3 de oro y top 2 de plata.

Pero Vicuña no es un nombre en un discurso. Vicuña es el padre de familia de Iglesia que va a tener trabajo cerca de su casa. Es el joven de Jáchal que va a poder estudiar y trabajar sin irse de su departamento. Es empleo, caminos, infraestructura y formación profesional.

La provincia deberá estar lista para crecer, para aprovechar esta inversión. Y tenemos el compromiso de no perder el tiempo, y hacerlo juntos, Poder Ejecutivo y Poder Legislativo, siempre, con el único objetivo de mejorar la vida de los sanjuaninos.

Además, quiero detenerme en algo que pasó hace apenas un mes. El 23 de febrero de este año, después de 17 años se puso en marcha una nueva mina en San Juan, como lo es Hualilán.

Hualilán ya está produciendo. El mineral sale de Ullum, y se procesa en la planta de Casposo, en Calingasta, Dos departamentos sanjuaninos conectados por una misma cadena productiva. Con empresas sanjuaninas, participando del transporte, proveedores locales y mano de obra de la provincia.

Ahora bien, quiero darles un dato sumamente significativo, San Juan lidera el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. Ya tenemos 3 proyectos aprobados: Los Azules, con 2.672 millones de dólares; la expansión de Veladero, con 400 millones; y Gualcamayo, con 665 millones de dólares.

Y hay más: El Pachón, con 9.500 millones, y la propia Vicuña, están en proceso. El 60% de la inversión de los proyectos RIGI de todo el país, están en San Juan. Y esto, no es una casualidad.

Es gracias al clima de inversión que hemos generado desde el primer día de gestión. Y no lo decimos nosotros, El Instituto Fraser de Canadá, la referencia mundial en evaluación de clima para la inversión minera, ubicó a San Juan en el puesto 18 del mundo y 1° en toda América Latina y el Caribe. Superamos a Chile, superamos a Perú. Insisto, esto no es casualidad: es el resultado de dar certezas, de simplificar procesos y de cumplir la palabra.

Y este año, Vicuña ya confirmó una inversión de 900 millones de dólares para obras tempranas. La inversión no es una promesa. Ya empezó. Y eso, comprende más empleo, más producción y más oportunidades para todos.

Hablar del cobre hoy es hablar del futuro. Es hablar de transición energética, de electromovilidad, de energías renovables. Cada auto eléctrico, cada parque solar, cada red de transporte de energía necesita cobre. Cada artefacto utilizado para la inteligencia artificial necesita cobre. Y ahí, está el futuro, y el lugar que pretendemos construir para nuestra provincia.

San Juan está en el centro de esa transformación global. Y eso, nos llena de orgullo.

La minería tiene que ser oportunidad para cada sanjuanino, por eso, llevamos la universidad a los departamentos mineros: 350 jóvenes ya cursan carreras universitarias en Iglesia, Jáchal y Calingasta, gracias a las Aulas Híbridas que creamos junto a las universidades. Más de 400 becas para jóvenes de esos departamentos. Y estamos construyendo la Escuela Sabio, para formar técnicos especializados en minería con aulas y talleres de primer nivel.

Y con el programa Mujeres + Mineras, 90 emprendedoras de comunidades mineras accedieron a financiamiento y formación. Más de 40 pymes de Iglesia, Calingasta y Jáchal ya se integraron a la cadena de valor minera.

Quiero que se entienda una realidad. La minería no es sólo cobre y oro. Son miles de millones de pesos en infraestructura.

Y quiero dar ejemplos concretos. Con fondos del fideicomiso minero, hoy estamos ampliando la red de agua potable en San Roque, Jáchal, con una inversión de casi 1.500 millones de pesos.

Y reactivamos la obra del Canal del Norte en el departamento de Jáchal, beneficiando a más de 1.800 productores agrícolas y ganaderos y a más de 26.000 hectáreas de producción, con una inversión de más de 2.000 millones. Agua potable para las familias y agua de riego para los productores. Eso es lo que la minería le devuelve a la comunidad.

En Jáchal, estamos construyendo dos puentes —sobre el Río Tafí y sobre el Río La Quebrada— y obras de encauzamiento y defensas en el Río Shuclián, por más de 6.700 millones de pesos. Conectividad y protección para las familias de la cordillera.

Y ya tenemos aprobada, una cartera de obras de riego —los canales Chita, Romo y Agua Negra— por más de 15.000 millones de pesos, y un sistema de tratamiento de aguas residuales en Niquivil. Todo financiado con recursos del fideicomiso minero. Eso es lo que significa, que la minería llegue a cada familia sanjuanina.

Siempre lo dije y hoy lo ratifico: la minería no es un fin en sí misma. Es la herramienta más poderosa que tiene San Juan para generar trabajo, construir infraestructura y darle a cada familia la posibilidad de vivir mejor.