Rio Tinto obtiene control de terrenos para Resolution Copper tras más de 20 años de batalla legal
La minera anglo-australiana Rio Tinto ha obtenido el control de los terrenos en Arizona necesarios para construir la mina Resolution Copper, un proyecto destinado a convertirse en una de las mayores fuentes de cobre de Estados Unidos, pero que ha sido objeto de oposición por parte de comunidades indígenas durante más de 20 años.
La decisión marca probablemente el final de una larga y compleja disputa legal, en la que se enfrentaron los derechos religiosos del pueblo apache de San Carlos con la creciente demanda de cobre para la transición energética y los esfuerzos de EE. UU. por reducir su dependencia de suministros extranjeros.
Como parte del acuerdo, Rio Tinto entregó al Servicio Forestal de EE. UU. unas 5.400 acres de tierra a cambio de acceder a aproximadamente 2.400 acres que contienen más de 40.000 millones de libras de cobre, un recurso clave para vehículos eléctricos, cables y dispositivos electrónicos.
El intercambio de tierras se concretó después de que un tribunal de apelaciones rechazara nuevamente los intentos de bloquearlo, y la Corte Suprema no interviniera para detener el proceso.
Rio Tinto indicó que ahora iniciará una campaña de perforación de unos 500 millones de dólares para explorar el yacimiento, un paso necesario antes de determinar cuándo podría comenzar la producción.
El proyecto se desarrolla en asociación con BHP, donde Rio posee el 55% y BHP el 45%.
Sin embargo, el proyecto sigue siendo controvertido. El área incluye Oak Flat, un sitio sagrado para los apaches, que según los opositores será destruido por la actividad minera. Durante años, el grupo indígena y sus aliados han intentado frenar el proyecto mediante acciones legales, argumentando que el gobierno no tenía derecho a transferir esas tierras.
A pesar de estas objeciones, varios tribunales —incluida la Corte Suprema— han rechazado repetidamente los intentos de detener la mina.
La iniciativa también cuenta con respaldo político en EE. UU., ya que se considera clave para fortalecer la producción nacional de minerales críticos y reducir la dependencia del extranjero, además de generar empleo y actividad económica.
MyD con información de Reuters