Un informe destaca el poderío minero de China en Latinoamérica con Argentina a la cabeza

La potencia asiática posee casi 50 activos en Latinoamérica y el Caribe. Argentina es donde más presencia minera tiene. Le siguen Brasil y Perú.
martes 17 de marzo de 2026 | 0:00hs.

Un mapeo, elaborado por la consultora GEM y difundido en el periódico chileno La Tercera, muestra la fuerte presencia de China en la minería de la región. La potencia asiática cuenta con un amplio portafolio minero en Latinoamérica y El Caribe con un total de 48 activos en 12 países, más 11 casos que figuran como acuerdos pendientes, salidas y situaciones no vigentes.

En orden, Argentina lidera el recuento con 12 activos únicos, seguido de Brasil (11), Perú (8), Ecuador y Guyana (4 cada uno). A diferencia de ellos, en Chile la potencia solo cuenta con una participación minera en el negocio del litio a través de la empresa Tianqi en SQM con 22%. 

El poder minero de China en Argentina

Argentina encabeza la atracción de China por medio de diversos proyectos de litio. Entre ellos se encuentran Cauchari-Olaroz (48%), Mariana (100%) y Pozuelos-Pastos Grandes (100%). En todos estos la empresa china Ganfeng Lithium cuenta con diferentes participaciones accionarias.

La otra compañía que tiene más participaciones es Shandong Gold, en las minas Veladero (50%) y La Ortiga (50%), cuya explotación es principalmente de oro y cobre, respectivamente. También figura en el reporte la compañía Zijin Mining, dueña del 100% de Tres Quebradas (3Q), iniciativa de litio en construcción ubicada en Catamarca.

Brasil en segundo lugar

El informe de GEM apunta que “la huella china ya no se limita a cobre y hierro: combina litio, oro, estaño, niobio, fosfatos, alúmina y petróleo/gas, y en varios casos incorpora procesamiento, refinación o exposición societaria aguas abajo”. La pregunta correcta, sostiene, “no es solo cuánta propiedad china hay, sino en qué punto de la cadena está, qué poder de decisión otorga y qué condiciones político-sociales necesita para monetizarse”.

El mercado que tienen los chinos en Brasil es más diversificado. Cuenta con once actividades accionarias vinculadas al niobio, fosfato, estaño, oro y hierro.

Una de las empresas que tienen mayor participación en el mercado brasileño es la compañía CMOC, también conocida como China Molybdenum Company. Por ejemplo, en las minas de oro Aurizona (100%), Riacho dos Machados (100%), y en la Bahia Complex (100%). Esta compañía también adquirió de Anglo American en 2016 operaciones de niobio y fosfato en Catalão, Ouvidor y Cubatão por US$1,7 millones.

También se encuentra el consorcio chino -compuesto por CITIC, Baosteel, Ansteel, Shougang, TISCO-, que participa en la Compañía Brasileña de Metalurgia y Minería (CBMM) ubicada en Araxá. En esta faena, donde alcanzan una participación del 15%, se elabora principalmente niobio.

Los chinos en Perú

El tercer país donde China tiene mayor presencia en la región es Perú. “Sigue siendo el corazón cuprífero de la exposición china”, dice GEM. Acoge importantes participaciones del gigante asiático. Algunas de ellas son minas que elaboran principalmente cobre: Las Bambas, Toromocho, Galeno, Río Blanco y La Arena. Las empresas que figuran en este país son MMG, Zijin Mining y Jinzhao Mining Peru, entre otras.

¿Oportunidades estratégicas?

El análisis de la consultora GEM sostiene que, pese a los riesgos, la participación china en la región genera oportunidades concretas. La primera tiene relación con el financiamiento, ya que en varios activos cuentan con una inversión importante. De esta forma, el capital chino tiene el poder de cerrar brechas que hoy el mercado occidental financia solo de forma selectiva.

La segunda oportunidad es industrial. Cuando China entra con plantas de proceso, fundición, refinación o acuerdos de O&M (operación y mantenimiento), la probabilidad de que la región capture valor más allá del mineral en boca de mina solo aumenta. La tercera oportunidad es comercial. Un patrocinador chino puede traer offtake (acuerdo de compra), demanda y coordinación logística de largo plazo. “Para los países anfitriones, la clave es convertir esa oportunidad en mayor contenido local, infraestructura compartida, aprendizaje operacional y encadenamientos industriales; de lo contrario, la inversión se limita a extraer volumen.

Para las mineras y fondos, la oportunidad es doble: co-invertir donde China absorbe riesgo industrial que otros evitan, o vender activos no core a jugadores chinos cuando el entorno político lo permite”, apunta el estudio. En la práctica, sostiene GEM, los casos más atractivos serán en los que exista una combinación de recurso de escala, claridad de permisos, salida logística, y posibilidad de integración con procesamiento o consumo final. “Ahí es donde China suele pagar una prima estratégica, no solo financiera”, concluyó

M&D con información de La Tercera.