El ENRE le dio el control de casi toda la infraestructura eléctrica de San Juan al proyecto minero Vicuña

El ente nacional le otorgó a la empresa minera el uso casi exclusivo de un corredor eléctrico clave para el desarrollo de la provincia.
miércoles 04 de marzo de 2026 | 0:00hs.

En medio de un escándalo, el EPRE y empresas mineras hicieron una presentación para rechazar la decisión del Ente Nacional Regulador de la Electricidad y reclamar una audiencia pública en donde puedan expresarse todos los actores provinciales ya que la decisión sería ilegal. Dispone y cede estructura que financiaron todos los sanjuaninos durante más de 25 años a través del pago de la línea eléctrica de 500 MW (conocida como “línea minera”) y le concede a Vicuña la facultad de autorizar o no, que a través del corredor Nueva San Juan- Rodeo- puedan sumarse a esa estructura obras públicas o privadas.

La decisión del ENRE ha provocado una verdadera crisis de credibilidad para la empresa minera ya que reclamó para sí misma una infraestructura sin ponderar el impacto sobre proyectos de inversión ya aprobados y en ejecución, ni sobre esquemas de infraestructura en evaluación. 

El planteo deja librado a Vicuña si autoriza o no, por ejemplo, que puedan sumarse a la infraestructura eléctrica poblaciones del Norte de San Juan.

La resolución del ENRE viola leyes nacionales y provinciales. Eso motivó que ya haya planteos en forma paralela a la del EPRE por parte de otras empresas mineras y de particulares que consideran la decisión una verdadera “burrada”, pese a que fue el planteo de las empresas BHP y Lundin para garantizar el abastecimiento de Josemaría y Filo del Sol.

Incluso pone en jaque otras inversiones millonarias que ya están autorizadas y avaladas por el gobierno nacional bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Los planteos de oposición de empresas mineras aseguran que la resolución “viola los principios de libre acceso, razonabilidad, proporcionalidad y optimización técnico-económica del sistema eléctrico”, según documentos a los que accedió M&D.

El EPRE, Los Azules y empresas que han pedido ampliatoria de plazos para fijar posición, como Hualilan, entienden que si la solicitud de Vicuña avanza tal como se presentó, otros emprendimientos mineros deberán negociar acuerdos con esa compañía o incluso financiar obras de expansión adicionales, lo que tendría impacto en decisiones técnicas, económicas y en los tiempos de los proyectos. Desde el Ministerio de Minería confirmaron que están al tanto de esto y que su intención es actuar como una especie de monobloque para realizar el reclamo en la Nación.

Vale destacar que ante la oposición de uno o más organismos estatales o empresas privadas, el ENRE ya está obligado a llamar a consulta pública para resolver la situación.

El fondo de la cuestión

El 20 de febrero de 2026 se publicó en el Boletín Oficial la Resolución ENRE 79/2026, que establece un régimen de prioridad de uso en el sistema de transporte eléctrico vinculado al corredor minero sanjuanino, que comprende los departamentos de Iglesia y Calingasta, además de sus áreas de influencia. El foco operativo de la medida es el corredor Nueva San Juan–Rodeo en 500 kV, infraestructura relevante para la planificación del suministro eléctrico regional.

Vicuña Argentina S.A. presentó un plan de obras para ampliar y adecuar infraestructura eléctrica necesaria para abastecer sus proyectos. El problema es que la resolución le otorga a esa compañía una prioridad del 90% sobre la capacidad remanente del corredor durante al menos 25 años, entonces quien quiera ingresar después va a depender de la autorización de esa empresa.

Hay que aclarar que el corredor Nueva San Juan–Rodeo no es una línea construida desde cero por una sola empresa, sino que se apoya en infraestructura preexistente del sistema y cumple un rol estructural para la región. Otorgar una prioridad tan dominante sobre ese remanente, sin un mecanismo explícito de ingreso para futuros proyectos, deja el tablero inclinado desde el inicio. No es lo mismo incentivar una ampliación nueva que, en los hechos, reservar por décadas la puerta de entrada a un corredor estratégico.

Se trata de un corredor clave ya que en Iglesia y Calingasta conviven y avanzan múltiples proyectos mineros y una planificación regional que excede a cualquier emprendimiento individual.