El comportamiento del río San Juan

El río San Juan lleva un 162% más de agua que hace un año y su caudal creció casi un 33% en apenas 48 horas

El aumento del agua que baja de la cordillera comienza a reflejarse con fuerza en las mediciones oficiales. El caudal del río San Juan pasó de 23,451 a 61,430 metros cúbicos por segundo en la comparación interanual, mientras que los registros del último fin de semana muestran una aceleración significativa. Sin embargo, los embalses todavía almacenan menos agua que en noviembre de 2025.

El río San Juan está mostrando un incremento importante de su caudal al comienzo de noviembre, con registros que prácticamente multiplican por 2,6 el volumen de agua que circulaba por el mismo punto de medición hace exactamente un año.

Los datos surgen de las planillas de Distribución de Riego del Departamento de Hidráulica de San Juan, que permiten comparar las lecturas realizadas a las 8 de la mañana del 1 de noviembre de 2025, el 30 de octubre de 2026 y el 1 de noviembre de este año.

La estación identificada como kilómetro 101 registró el domingo 61,430 metros cúbicos por segundo, frente a los 23,451 metros cúbicos por segundo que se habían medido en la misma fecha del año pasado. La diferencia representa un crecimiento del 162%, equivalente a 37,979 metros cúbicos por segundo adicionales.

El comportamiento de los últimos días también es significativo porque entre el viernes 30 de octubre y el domingo 1 de noviembre el caudal aumentó de 46,250 a 61,430 metros cúbicos por segundo. Esto significa que en apenas 48 horas comenzaron a circular 15,180 metros cúbicos por segundo adicionales, un incremento del 32,8%.

Más agua en el río

La magnitud del crecimiento puede apreciarse al comparar las tres mediciones disponibles.

Evolución del caudal del río San Juan

Mediciones en Km 101, en metros cúbicos por segundo, a las 8:00

El incremento representa una señal favorable para la disponibilidad de agua que aporta el río, especialmente después de los problemas que ha enfrentado San Juan por la escasez hídrica de los últimos años. También adquiere importancia para una provincia cuya producción agrícola, abastecimiento poblacional y actividades económicas dependen de la administración del recurso.

La comparación permite afirmar que actualmente está bajando mucha más agua que en la misma fecha de 2025, aunque todavía no alcanza para determinar si se trata de una recuperación sostenida durante toda la temporada.

Mayor distribución para riego

El aumento también comienza a reflejarse en el agua que se libera desde el dique de Ullum hacia el sistema de distribución, aunque en una proporción bastante menor que el crecimiento registrado en el río.

El desembalse pasó de 40 metros cúbicos por segundo el 1 de noviembre de 2025 a 44 metros cúbicos por segundo este domingo, lo que representa un incremento del 10%. En las últimas 48 horas, la descarga también creció de 42 a 44 metros cúbicos por segundo.

Por su parte, el caudal total destinado a distribución aumentó de 39,998 a 47,071 metros cúbicos por segundo en un año, es decir, un 17,7% más.

Este crecimiento se produjo sin modificaciones significativas en la superficie bajo riego, que pasó de 119.076 a 119.084 hectáreas. En otras palabras, el sistema está distribuyendo más agua sobre prácticamente la misma extensión productiva.

La dotación base de los canales también aumentó de 0,340 a 0,400 litros por segundo por hectárea, una diferencia del 17,6% que permite explicar buena parte del incremento en la distribución.

Los diques todavía tienen menos reservas

La contracara de este escenario es que el aumento del caudal del río todavía no se traduce en una recuperación equivalente de las reservas acumuladas en los principales embalses provinciales.

Los diques Ullum, Punta Negra, Caracoles y Cuesta del Viento almacenaban en conjunto 839,05 hectómetros cúbicos el 1 de noviembre de 2025, mientras que la última medición registra 729,33 hectómetros cúbicos. Esto representa una reducción del 13,1%, equivalente a 109,72 hectómetros cúbicos menos.

La situación más sensible corresponde a Ullum, cuya cota pasó de 761,32 a 759,49 metros sobre el nivel del mar en un año. Además, su volumen disponible respecto de la cota mínima operativa es negativo en 7,56 hectómetros cúbicos, según los parámetros utilizados por Hidráulica.

Caracoles ofrece una señal distinta en el corto plazo porque durante el último fin de semana su nivel aumentó 47 centímetros y recuperó 3,37 hectómetros cúbicos. Sin embargo, continúa con reservas inferiores a las que tenía hace un año.

La diferencia entre el mayor caudal registrado en el río y las reservas almacenadas demuestra que ambos indicadores deben analizarse por separado. Para conocer cuándo y en qué medida el incremento del agua circulante se trasladará a los embalses, resulta necesario contar con información adicional sobre la operación del sistema.

Un escenario que merece seguimiento

El dato más alentador es que San Juan comienza noviembre con un río que transporta 162% más agua que en la misma fecha del año pasado y que, además, experimentó un crecimiento del 32,8% durante el último fin de semana.

Para la provincia, estos registros ofrecen una perspectiva favorable al inicio del período de mayores requerimientos de agua para riego, aunque todavía será necesario observar la evolución de las próximas semanas para determinar si el aumento se mantiene.

La recuperación de las reservas constituye otro desafío porque, mientras el caudal del río crece con fuerza, los cuatro diques todavía almacenan menos agua que en 2025. La evolución de ambos indicadores será determinante para conocer cuánto de este mayor aporte hídrico podrá aprovechar San Juan durante la temporada.

 

 

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